«La afición del Panathinaikos da por perdida la eliminatoria»

Los jugadores del Panathinaikos abrazan a Cabezas, autor del tanto que dio el pase a su escuadra.
Los jugadores del Panathinaikos abrazan a Cabezas, autor del tanto que dio el pase a su escuadra. / PAOFC

El conjunto griego vive de la gloria de sus épocas doradas, pero ahora carece de estrellas y de un estilo de juego definido

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

«Es un oponente muy fuerte. Espero hacer dos partidos muy buenos. Fue el sorteo más difícil que podíamos tener, pero creo que lo mismo puede decir el Athletic». Marinos Ouzounidis, técnico del Panathinaikos, abrió ayer la puerta a la esperanza de que su escuadra tumbe al cuarto mejor equipo de la Europa League en cuanto a puntuación UEFA. Sin embargo, las palabras del exinternacional griego, exfutbolista de los ‘verdes’ e ídolo de la afición de un conjunto que sufre a la sombra de su eterno rival, el Olympiacos, no encuentran eco entre la hinchada, a pesar de que le adoran. «La gente está entusiasmada con el entrenador, pero no cree en el equipo. Da por perdida la eliminatoria. Dicen que solo cuentan con el 5% de posibilidades», subraya un periodista que sigue la actualidad de esta escuadra.

El club

Los títulos.
Ha ganado 20 ligas griegas (la última en 2010) y 18 copas (la última en 2014).
Fundado en
1908, y tiene secciones de muchos deportes, entre ellos baloncesto, con Xavi Pascual de técnico.
17 de agosto
se disputa el duelo de ida. En la ronda anterior jugó a las 20.30 horas.

El Panathinaikos, que vive de las épocas doradas del pasado -ganador de 20 ligas (la última en 2010)-, se ha plantado en esta última estación previa a la fase de grupos gracias a su victoria sobre el Qabala de Azerbaiyán. Ganó en ambos encuentros (1-0, en Atenas, y 1-2, en Bakú), pero sufrió más de lo previsto. De hecho, el jueves, se adelantó el cuadro local y los visitantes se vieron fuera de esta ronda. Sin embargo, el conjunto en el que militó, por ejemplo, Josu Sarriegi, se rehizo, mostró personalidad, controló el juego, metió ritmo y marcó dos dianas que le dieron el billete para enfrentarse al Athletic. Eso sí, antes habían fallado múltiples ocasiones. «Les falta un delantero centro, una referencia. Quieren fichar a Teemu Pukki -finlandés, exjugador del Sevilla-, pero no podría jugar en Europa porque ya lo ha hecho con el Brondby. Arriba tienen muchas carencias», destapa el periodista heleno, sobre un equipo en el que tampoco es que anden sobrados de referencias, tras la marcha del ariete sueco Berg. La falta de dinero, una descomunal crisis, les impide reforzar al grupo con garantías.

Destacan, sin grandes alardes, el israelí Omri Altman, con muy buena técnica, el ecuatoriano Bryan Cabezas, autor de la diana clasificatoria en Bakú, y Zeka, el alma del equipo, capitán de una escuadra que ha presentado esta eliminatoria ante el Athletic como «la gran batalla» en sus perfiles oficiales. En este sentido, se espera un lleno en el Apostolos Nikolaidis -el Celta lo pisó el pasado curso en Europa League, y ganó allí y en Balaídos-, un campo de poco más de 16.000 espectadores, pero con un ambiente que suele ser infernal. Situado a unos tres kilómetros del centro de Atenas, será un hervidero para empujar a un equipo que carece de un patrón de juego claro.

Hinchas del Panathinaikos encienden bengalas en el Apostolis Nikolaidis. / El Correo

En la ida ante el conjunto de Azerbaiyán, en casa, se mostraron dominadores. En la vuelta, hasta que no se vieron con el agua al cuello, dejaron la iniciativa al Qabala. Por tanto, no tiene modelo. Y no destaca tampoco por su destreza en el juego aéreo. La pasada temporada muchas de las dianas las encajó de esa manera, uno de los pilares del actual Athletic de Ziganda. «Además -comenta el redactor- su portero no es muy alto y es débil. Y no creo que los defensas se hayan enfrentado nunca a gente como Raúl García, Aduriz, San José o Laporte».

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