La asistencia a San Mamés se desploma: ya van menos de 40.000 espectadores

Aspecto de San Mamés en el choque ante el Leganés./FERNANDO GÓMEZGráfico
Aspecto de San Mamés en el choque ante el Leganés. / FERNANDO GÓMEZ

La afluencia media es de 37.356 personas por partido (70,4%), un dato que convierte a La Catedral en el decimotercer estadio de la Liga

Robert Basic
ROBERT BASIC

El Athletic despidió la Liga el domingo ante el Espanyol con otra humillante derrota y lo hizo ante el monumental y justificado enfado de apenas 28.492 espectadores, dato que constituye la segunda peor entrada del año en la Liga y que confirma una tendencia preocupante y bajista relativa a la ocupación del estadio del Athletic. La afluencia a San Mamés baja por tercer ejercicio consecutivo y la asistencia media al recinto rojiblanco ya se sitúa por debajo de los 40.000 aficionados, concretamente en los 37.356 fieles por partido (70,4%), cifras que convierten La Catedral en el decimotercer campo de la Liga en cuanto al porcentaje de ocupación. Un registro demoledor que constata la progresiva e imparable pérdida de audiencia que ha derivado en el despoblamiento de casi 16.000 butacas en una de las campañas más frustrantes y decepcionantes de los bilbaínos.

Es fácil concluir que el pésimo fútbol de los hombres de José Ángel Ziganda y los malos resultados han contribuido a la desafección del público y a vaciar un poco más las localidades de San Mamés. Pero lo llamativo es que no se trata de un fenómeno puntual, circunscrito exclusivamente a este curso malo e indigesto, sino que constituye una tendencia sostenida y prolongada en el tiempo. La ocupación del campo no ha parado de bajar desde que se cerró el fondo sur y ninguna de las iniciativas planteadas por el club -entradas bonificadas, abonos para los jóvenes...- ha logrado invertir este crecimiento negativo. Este año se han perdido 3.741 espectadores respecto a la pasada Liga, lo que se traduce en un 7,1% menos de asistentes, y 4.514 si el dato se coteja con los registros obtenidos en el ejercicio 2015-2016 (-9,1%).

Hace apenas tres temporadas, San Mamés figuraba en el tercer lugar de los estadios más ocupados de la Liga con un 81,3% -entonces la capacidad del campo era todavía de 50.000 asientos porque el anillo VIP no estaba acabado-, marca que solo superaban el Bernabéu y el Calderón. Al año siguiente bajó al quinto escalón (79,5%) y en el ejercicio pasado se fue hasta la octava posición (77,5%), un descenso que llamó la atención y que ahora se queda prácticamente en una anécdota en comparación con la decimotercera plaza y el 70,4% de ocupación registrado a la conclusión de este campeonato, según los datos oficiales de la Liga de Fútbol Profesional (LFP).

El récord, ante la Real

No deja de ser llamativo que uno de los campos más atractivos de Europa y con una afición fiel como pocas experimente estas bajadas acentuadas y sostenidas en el tiempo. San Mamés se ha movido siempre en las alturas, pero está claro que pierde fuelle y que urgen soluciones que tapen las fugas por las que se vacía el templo rojiblanco. Estadios con una capacidad importante como Mestalla, Sánchez Pizjuán, Benito Villamarín, Camp Nou, Bernabéu y Wanda Metropolitano están por delante, y también los pequeños como Montilivi, Butarque, Ipurua y Mendizorroza, entre otros. Por cierto, el recinto del Alavés acredita el mejor porcentaje de ocupación de la Liga con un impresionante 92,7%.

En cuanto al curso que acaba de terminar, San Mamés registró su mejor entrada ante la Real (45.761), seguida por la del Madrid (44.992) y el Barça (43.579). En el otro lado de la balanza se colocan las visitas del Levante (24.749), Espanyol (28.429) y Leganés (30.896). Y el año que viene sin Europa habrá muchos viernes y lunes en el menú.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos