El Athletic gastará hoy ante el Celta la primera de las 9 balas que le quedan

El buen ambiente reina en el vestuario del Athletic, que abre mañana el tramo final de la Liga en San Mamés frente al Celta./MANU CECILIO
El buen ambiente reina en el vestuario del Athletic, que abre mañana el tramo final de la Liga en San Mamés frente al Celta. / MANU CECILIO

Muniain vuelve a la convocatoria seis meses después y Mikel Rico y Yeray son bajas

Robert Basic
ROBERT BASIC

Llega la traca final de la Liga y el Athletic está dispuesto a quemar todas las naves para tratar de alcanzar una tierra muy lejana y de la que le separan muchos puntos y demasiados rivales. Aun así, los rojiblancos transmiten mensajes positivos y llenos de compromiso con los que pretenden seducir y animar a una afición decepcionada, que espera poco o nada de una campaña mala y que con el paso de los meses se ha convertido en un auténtico calvario. Hoy llega el Celta a San Mamés (16.15 horas) y el equipo ha colocado la primera de las últimas nueve balas en el cargador, consciente de que solo vale dar en el blanco. Fallar no es una opción si pretende alargar el sueño de una remontada remota, aunque «matemáticamente posible», según subraya el vestuario.

Fuera de Europa y Copa, el Athletic transita por la tierra de nadie en la Liga y fabula con coser la brecha que le separa de la séptima plaza, en teoría la última que daría acceso a las competiciones europeas. Para que esto sea así, el Barcelona debería ganar la final de la Copa y, en este caso, que el Sevilla no acabe séptimo. Así que los rojiblancos se agarran a un clavo ardiendo -o al menos eso dicen los jugadores y el técnico cada vez que se sientan ante los micrófonos- y al sueño de una remontada que tendría que ser memorable. De los 27 puntos que restan, los hombres de José Ángel Ziganda estarían obligados a sacar alrededor de 20 para aspirar a una posición que está lejos en el horizonte. Pero están decididos a intentarlo y de ahí que insistan en que el choque de mañana ante el Celta es una final -otra más- y un pequeño trampolín para tomar impulso.

No es mal cliente el conjunto vigués, que tampoco anda sobrado de fútbol y no acaba de ubicarse bajo el paraguas de Juan Carlos Unzué. Sus últimas cinco visitas ligueras a San Mamés se han saldado con cuatro victorias del Athletic y un empate, el que firmaron en octubre de 2014 con un gol de Nolito en la recta final del duelo. De todas formas, los celestes también entienden que no pueden fallar si quieren seguir a la caza de Europa. Están a cuatro puntos del Girona -séptimo- y una victoria les daría media vida, tanto en el sentido matemático como anímico. «Si ganamos será más fácil continuar en la pelea», dijo hace unos días el extremo celeste Emre Mor. «Ellos son fuertes y físicos», comentó sobre los bilbaínos, «pero nosotros somos mejores con la pelota», sentenció el danés, quien se disputa la titularidad con Pione Sisto.

20 puntos de los 27 en juego son los que necesitaría sacar el Athletic, según las estadísticas, para aspirar a la séptima plaza

El Athletic no necesita la calculadora porque sabe que lo único que le vale es ir ganando semana tras semana y observar el progreso, o el retroceso, de sus rivales. Precisa de un generoso acopio de puntos con el que avanzar en la clasificación y adelantar a hasta seis clubes que le preceden en la tabla. Un reto mayúsculo que dará comienzo mañana y que apenas admite pasos en falso. La aventura exige sacar adelante los cinco partidos en La Catedral -Celta, Deportivo, Levante, Betis y Espanyol- y rascar algo fuera. Mañana toca disparar la primera de las últimas nueve balas y acertar, porque de lo contrario el resto de la Liga se convertiría en un suplicio y ya no quedarían milagros que vender.

El Athletic ha ganado cuatro veces y empatado una en las últimas cinco visitas de los vigueses

Y no solo eso, sino que el divorcio con la grada se agravaría y es justo lo que no puede permitirse el Athletic. La afición dijo lo que opinaba y sentía con la pañolada tras la eliminación ante el OM y ahora urge cicatrizar las heridas y procurar que la temporada termine en paz. A partir de ahí, tocará reconstruir el proyecto y apuntalar una plantilla que pide a gritos refuerzos y un cambio de rumbo. Así que un triunfo ante el Celta es imprescindible para seguir con pulso y mantener la tensión de cara al próximo compromiso, en este caso frente al Villarreal en el Estadio de la Cerámica.

Ausentes y disponibles

Ziganda solo tendrá las bajas seguras de Mikel Rico y Yeray, y habrá que ver lo que hace con Muniain. El extremo recibió el alta médica el martes, pero cuesta creer que estará mañana en el terreno de juego. Irá entrando poco a poco -el plan era activarle en la segunda quincena de abril- y sin correr ningún riesgo. En cuanto al Celta, Unzué podrá contar con todos sus hombres al recuperar a los lesionados Rubén Blanco y Daniel Wass y también a los internacionales ‘Tucu’ Hernández, Maxi Gómez, Mazan, Lobotka, Iago Aspas y Pione Sisto.

Los gallegos vienen de empatar en Balaídos ante el colista Málaga (0-0) y de caer goleados contra el Atlético (3-0). El Athletic perdió en el Camp Nou y ahora busca su tercera victoria en la segunda vuelta, novena en lo que va de Liga. Llega la hora de la verdad.

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