El Athletic y la necesidad imperiosa en el centro del campo

La renovación en la medular es imprescindible para la próxima temporada

El Athletic y la necesidad imperiosa en el centro del campo
JON AGIRIANO

El parón de Liga, unido a la lúgubre perspectiva de estos dos meses que restan de competición, nos empuja a mirar de lejos la próxima temporada. Cada vez que lo hago, tengo sentimientos contradictorios. A veces encuentro motivos para el optimismo y me vengo un poco arriba. Otras, en cambio, me derrumbo, convencido de que el fútbol plúmbeo de esta campaña no sólo no se erradicará sino que se agudizará y tendremos que sufrir capítulos aún más terroríficos. Hay algo, sin embargo, que tengo muy claro, que se me presenta como una evidencia recurrente: la necesidad de reconstruir el centro del campo del Athletic. Se me antoja una condición ‘sine qua non’ para que el equipo, independientemente de quien sea su próximo entrenador, pueda regenerarse.

Habrá quién piense que no tiene sentido dar por amortizados a futbolistas como Iturraspe, San José, Beñat y Vesga; todos ellos, por cierto, con dos o tres años de contrato por delante. No estoy de acuerdo. Que los cuatro resuciten y se pongan a bordar el fútbol la próxima temporada es una posibilidad, no lo niego. Ojalá suceda. Pero entenderán que la considere mínima, tan exigua que no la alcanzo a ver ni con mis mejores deseos. Es más, creo que considerar esta posibilidad sería, por mi parte, la peor crítica que podría hacer a esos jugadores. ¡Sería como decir que esta temporada -y algunas anteriores- han hecho el indio porque les ha dado la gana, por dejadez. Y como eso no puedo pensarlo, debo pensar en su declive, en el caso de San José, Beñat e Iturraspe, o en su falta de nivel, en el de Vesga. Por otro lado, tampoco creo que podamos confiar en Mikel Rico, que cumplirá en noviembre 34 años.

Si en ‘Amarcord’ el tío Teo se subía a un árbol y gritaba con desgarro que quería una mujer, nosotros queremos centrocampistas. Hacen falta caras nuevas. Son indispensables Dani García y Mikel Merino. Unai López debe volver con galones tras su magnífica temporada en el Rayo. Y no estaría mal que el club intente operaciones de máxima dificultad como el fichaje de Illarramendi o pujar con fuerza por el regreso de Herrera, que dejará el United, al parecer con destino a Italia. Hay que dar mimbres al nuevo entrenador, que no sabemos quién será pero, desde luego, no será el mago Merlín.

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