El Athletic quiere imponer a Williams la cláusula más alta de la plantilla

Iñaki Williams, en un entrenamiento en Lezama. / JORDI ALEMANY

El club y el agente del jugador han celebrado ya varias reuniones y acercan posturas para ampliar el contrato del delantero

Miércoles, 20 diciembre 2017, 14:09

El Athletic ha planteado a Iñaki Williams (Bilbao, 23 años) que firme una ‘supercláusula’ de rescisión en la ampliación de su contrato que se negocia desde hace unas semanas. De hecho, Josu Urrutia quiere colocarle el blindaje más alto de la plantilla, por delante de 65 millones que tiene Aymeric Laporte como ‘protección’.

Que Williams tenga una cláusula a prueba de pretendientes importantes es una vieja aspiración de Urrutia. En las negociaciones que culminaron con la renovación firmada en enero de 2016, el club llegó a colocar sobre la mesa un blindaje de 150 millones. Finalmente, se firmaron 50 hasta el fin de contrato, el 30 de junio de 2021.

La cláusula se ha convertido en el caballo de batalla en las negociaciones en el Athletic. Es el gran obstáculo que ha impedido cerrar un acuerdo entre Kepa, que demanda una de en torno a 30 millones, y el club, que no desea bajar de 50.

El blindaje

50
millones de euros es la cláusula del actual contrato del atacante, que se firmó hace dos años y concluye el 30 de junio de 2021.
150
millones de euros llegó a plantear el club como blindar del atacante en las anteriores negociaciones. Se firmaron 50.
La clave
La ‘protección’ vuelve a ser el elemento que distancia a las dos partes en una negociación en Ibaigane

Y ahora con Williams también han surgido discrepancias en este punto. El club quiere llegar hasta los 100 millones, mientras el atacante reclama una más razonable y acorde a la de otros futbolistas de la plantilla. Aunque ha indicado en numerosas ocasiones que su objetivo es seguir en el Athletic, Williams no quiere verse amarrado por un blindaje que le cierre la opción de una salida y le reste poder de cara a futuras negociaciones con el club.

Con una cláusula inaccesible, el mando lo tiene el club de cara a posteriores mejoras de contrato. Si el blindaje queda al alcance de otras entidades, la cosa cambia. Es lo que sucede ahora. Pese a que firmó su último contrato hace dos años y que aún le quedan tres y medio de vigor, el club ya le ha llamado para mejorar su contrato. De momento, las fuentes consultadas indican que se han producido varias reuniones entre las dos partes y que las posturas se acercan en cada una de ellas.

El atacante se ha referido en dos ocasiones a las negociaciones. Lo ha hecho para lanzar el mensaje de que su ampliación de contrato se encuentra bien encauzada. «Siempre he dicho que estoy muy feliz aquí y ojalá lleguen pronto a un acuerdo el club y mi agente y nos podamos sentar para firmar. Cuando dos partes están en sintonía, todo sale bien. Vamos bien encaminados», dijo a finales de noviembre.

También el presidente rojiblanco dijo en su momento que las negociaciones con el atacante eran uno de los asuntos centrales de su agenda. De hecho, el pasado 30 de octubre Urrutia dejó claro que con «Williams tenemos que afrontar las conversaciones, no podemos dormirnos».

Golpe de efecto

El presidente entiende que la actual cláusula, de 50 millones, no es signo de tranquilidad total para el club. «Sabemos cuáles son las circunstancias del fútbol hoy. Iñaki está creciendo mucho y tiene mucho potencial. Tenemos que intentar que esté aquí muchos años», dijo Urrutia.

Borussia Dortmund y Liverpool ya han seguido al futbolista del Athletic. Y aunque no se vislumbra un gran temor en Ibaigane a que un club venga a por él en el próximo mercado de invierno, sí que se da importancia a la ampliación del contrato de Iñaki Williams. Además de alargar la duración hasta en torno a 2023, la junta pretende implantar una nueva estrategia defensiva, la de los blindajes en torno a cien millones. En estos tiempos de temor a la marcha de Kepa, sería un golpe de efecto que Williams firme una ‘supercláusula’.

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