HOY, 19.30 H

Athletic-Valencia: tarde de juicio en San Mamés

Núñez y Aduriz, tapado para protegerse en la gélida tarde de Lezama, encabezan el grupo durante el calentamiento./IGNACIO PÉREZ
Núñez y Aduriz, tapado para protegerse en la gélida tarde de Lezama, encabezan el grupo durante el calentamiento. / IGNACIO PÉREZ

La bronca de la grada a Ziganda el domingo obliga al equipo a mejorar su imagen hoy ante el conjunto ché

Igor Barcia
IGOR BARCIA

El Athletic se somete esta tarde a un nuevo juicio de su afición. Tres días después de que La Catedral expresara su desaprobación y hartazgo respecto al juego del equipo y pusiera en el punto de mira de sus críticas a José Ángel Ziganda, el calendario ha querido que los rojiblancos encadenen su segundo partido liguero consecutivo en casa en una jornada entre semana. Así que sin apagarse el eco de los pitidos del público el pasado domingo en la sufrida victoria ante el colista, el Athletic tiene un compromiso de enorme valor frente al Valencia de Marcelino García Toral.

Porque los seguidores rojiblancos ya dejaron clara su postura. Una victoria ramplona frente a un Málaga con el pasaporte a Segunda en la mano no sirve. Se necesita más que eso para conquistar a San Mamés, que quiere que su equipo le ofrezca por fin una ración de buen fútbol. El «Cuco, vete ya» resonó con fuerza en La Catedral, dejando claro un sentimiento. Que la afición está harta de espectáculos mediocres, vacíos de fútbol, con un juego sin luces y como sucedió el domingo, guardando como un tesoro la victoria frente a un rival desahuciado y que terminó con diez hombres. Eso ya no le vale al aficionado del Athletic, en esta Liga en la que el equipo solo le ha ofrecido cuatro triunfos en casa y ha celebrado diez goles. Quizá en otra plaza el hecho de llevar 31 puntos en 25 partidos y estar a cinco puntos del séptimo clasificado se podría ver con sentido optimista, pero no en San Mamés, donde esta temporada, al menos en Liga, se está haciendo demasiado indigesta a los seguidores rojiblancos.

Por eso la reacción de las gradas del pasado domingo constató la exigencia de un cambio de imagen inmediato, aunque la visita de un Valencia en plena pelea por la tercera plaza -está a dos puntos del Real Madrid- es un arma de doble filo para Ziganda y su grupo. El técnico vive sus horas más bajas y es consciente de que necesita dar de una vez con la tecla para reactivar a su equipo y evitar nuevos juicios en San Mamés. «Es duro, no le gusta a nadie, pero asumo que puede pasar. Tengo muchísimas ganas de entrenar y de darle la vuelta a esto», afirmó ayer en respuesta a la reacción de las gradas al término del partido ante el Málaga. Y es que Ziganda es consciente que en caso de no lograr su deseo, la situación se podría tornar muy complicada para el técnico de Larrainzar, una vez de que la afición ha tomado parte con sus quejas.

Un rival complicado

El problema es que el visitante de esta noche no es el más adecuado para ser optimistas y pensar que el Athletic va a romper amarrar y echar a volar tras más de media liga con el freno de mano echado y las dosis mínimas de fútbol interesante en sus actuaciones. Para empezar, porque el Valencia tiene muy poco que ver con el Málaga. Es uno de los equipos más potentes de la Liga, con futbolistas de mucha calidad y muy experimentados, y que no necesita de un gran juego para crear peligro. De hecho, ya lo reflejó en la primera vuelta en Mestalla, donde el Athletic perdió 3-2 pero no fue inferior ni mucho menos, y por ejemplo la última jornada, donde el Valencia ganó 2-1 a la Real simplemente aprovechando los errores donostiarras.

Un compromiso complejo en la forma y en el fondo, que el Athletic deberá gestionar en uno de esos momentos donde el calendario no permite un respiro. Tras el duelo del Málaga y el de esta noche, los rojiblancos enlazarán el partido del sábado en el Sánchez Pizjuán frente al Sevilla para luego viajar a Marsella, donde el jueves espera el OM en el duelo de ida de octavos de final de la Europa League. Leganés, OM de nuevo en la vuelta de octavos y Barcelona completan hasta el 18 de marzo el panorama competitivo de los rojiblancos, por lo que se espera que Ziganda dosifique los esfuerzos de sus jugadores. «Hay que ver cómo se encuentran tras el esfuerzo del domingo», recalcó ayer en sala de prensa, donde destacó la aportación de Beñat y San José en el centro del campo. De la recuperación de ambos dependerá en buena medida el once ante el Valencia, ese invitado poco apropiado a priori para el juicio de esta tarde en San Mamés.

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