Los avisos del 'Cuco'

No es difícil concretar algunas de las advertencias al equipo que Ziganda dejó en el aire tras la derrota ante el Espanyol

Los avisos del 'Cuco'
Jon Agiriano
JON AGIRIANO

Una vez concluida la charlotada ante el Espanyol, Ziganda aseguró que esta temporada era «un aviso» para el Athletic. Al escuchar sus palabras, pensé que era una pena que no se hubiera extendido un poco más, que se hubiese quedado en el simple enunciado de la advertencia. Porque lo importante, lógicamente, era conocer la respuesta a la pregunta que su declaración dejaba en el aire, como una nube de tormenta que se ve venir a lo lejos. ¿Un aviso de qué? Por supuesto, podemos contestar de una forma muy genérica, obvia. Ziganda, sencillamente, nos alertaba de que no se pueden volver a hacer las cosas tan mal porque, de repetirse, el Athletic corre el riesgo de perder la categoría. Pero lo cierto es que no podemos conformarnos con una respuesta tan superficial. Necesitamos ser más explícitos. Y como ya no podemos esperar más reflexiones del entrenador navarro -y qué decir del club, que ya ha cerrado con siete llaves el triste capítulo del Cuco-, bajaremos nosotros mismos a los detalles. Estos podrían ser, a nuestros juicio, los avisos que Ziganda prefirió dejar en puntos suspensivos, sin concretar.

1. Cuidado con no reforzar la plantilla. El Athletic lleva dos temporadas sin fichar salvo para cubrir el hueco de un futbolista que se va, caso de Iñigo Martínez cuando se confirmó en enero la marcha de Laporte. Raúl García fue la última incorporación y, bien mirado, aunque llegase con un año de retraso, también podemos verlo como un recambio para Herrera. En resumen: mientras el resto de sus rivales se reforzaban, el Athletic se quedaba cruzado de brazos, limitándose a refrescar su plantilla con canteranos. ¿Falta de visión? ¿Exceso de confianza? ¿Autocomplacencia? ¿Nulidad negociadora? Lo que usted quiera. La realidad, sin embargo, es indiscutible. Teniendo la misma composición, la plantilla rojiblanca se ha degradado de una forma escandalosa. Porque una cosa es tener un bajón en un año malo que puede tener cualquiera y otra este derrumbe tan tremendo. ¿De qué otra manera se puede llamar al hecho de que una misma plantilla, sin factores externos que la desestabilicen, pase en doce meses de ganar 19 partidos a ganar 10 y de sumar 63 puntos a sólo llegar a los 43?

2. Cuidado con la excesiva protección a los jugadores. Esta temporada tan lamentable les ha costado a los futbolistas tres o cuatro pitadas. Nada más. Les imagino llorando por las esquinas, traumatizados, necesitados de ayuda psicológica, la noche del domingo. A cambio de tanto sufrimiento, más de la mitad de la tropa ha sido renovada con gran generosidad pese a su inaceptable rendimiento. ¿A alguien le puede extrañar que los jugadores del Athletic, amparados en la filosofía del club, sientan algo parecido a la impunidad? La gente pide ahora a Berizzo mano dura, que saque la guadaña, una limpieza a fondo, con aguarrás si es necesario, pero la apuesta de la directiva con sus renovaciones no ha podido ser más conservadora y continuista.

3. Cuidado con el conformismo. Si algo grande tuvieron las temporadas anteriores, con el equipo en Europa, fue que se elevó el listón de la exigencia hasta unos niveles dignos para este club. En el primer año de Bielsa se terminaron las excusas. Ahora vuelven, ya están saliendo al exterior por las tapas de las alcantarillas. Se escucha de nuevo, desde los altavoces de Ibaigane, que esto es lo normal y que lo excepcional es jugar en Europa e ilusionar a la afición con un fútbol atractivo. El conformismo vuelve a ser una amenaza.

4. Cuidado con los excesos de confianza. «Si no hemos bajado esta temporada es que no vamos a bajar nunca». Es lo primero que dijeron algunos el 17 de junio de 2007 tras recibir la última descarga con el desfibrilador, una vez recuperados el pulso y el habla con la victoria ante el Levante. Este año quizá algunos tengan la tentación de decir algo similar. «Si con la temporada que hemos hecho hemos sacado 14 puntos al decimoctavo es que el descenso es imposible». Pues no, oiga. Seguir por este camino puede ser mortal. Y no sólo por lo que tiene de exaltación de la mediocridad sino por el riesgo que comporta. Cualquier día te llevas un susto de muerte. En fin, que mejor no volver a tentar a la suerte sumando 43 puntos.

5. Cuidado con no escuchar a San Mamés. La asistencia de público, que ya viene decayendo desde 2016, ha sufrido esta temporada un brusco descenso. El porcentaje de ocupación ha bajado al 70%. En algunas partidos, el estadio no ha pasado de la media entrada. Seguro que el paupérrimo fútbol de los rojiblancos y sus pésimos resultados han influido mucho en ello, pero hay una razón superior: la lamentable actitud del equipo en muchos partidos. Ver cómo se paseaban unos futbolistas tan bien pagados ha provocado una desafección tremenda. El que no quiera ver el enorme riesgo que esto supone para el futuro del Athletic, que meta la cabeza en un agujero. La táctica del avestruz se nos da muy bien.

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