«Fue espantoso, nos tiraban botellas y bengalas»

Una aficionada rojiblanca narra los incidentes en Marsella. / EUROPA PRESS

Hinchas rojiblancos relatan el ataque que sufrieron de los ultras del Olympique cuando llegaron escoltados a Vélodrome

JAVIER ORTIZ DE LAZCANOEnviado especial. Marsella

Ultras del Olympique de Marsella atacaron ayer a alrededor de 150 de los 210 seguidores rojiblancos que acudieron al partido cuando se dirigían a Vélodrome escoltados por agentes de Policía. «Nos tiraron de todo, bengalas, cohetes que van por el suelo, botellas... Pasamos miedo. Fue espantoso», relataron varios de ellos a EL CORREO.

Las medidas de seguridad fueron extremas. La Gendarmería reunió a los hinchas rojiblancos a las 18.35 horas en el Puerto Viejo de la ciudad, la zona más turística y frecuentada. Desde allí les llevaron en metro hasta el estadio. «Iba casi un policía por cada dos de nosotros», explica Yolanda Montero, de la Peña Deusto.

El recorrido era de cuatro estaciones con un transbordo de la línea 1 a la 2. La seguridad impresionó a Mikel Ansoreaga, de la Peña Indarra de Tarragona. «Los trenes eran sólo para nosotros. Sacaron a gente de los vagones para que montáramos y ni siquiera tuvimos que comprar billetes». El trayecto acababa en una estación situada a trescientos metros de Vélodrome.

«Salimos con policías por la derecha y la izquierda. Nosotros por el medio. Unos chicos jóvenes iban cantando ‘Ia, ia, Euskal Herria’. Al poco, al hacer un giro hacia el estadio, estaban los ultras del Olympique al otro lado de la calle», relata Verónica Laneta, de la Peña Gregorio Blasco de Mundaka.

«Los policías nos decían que corriéramos hacia el estadio. Ha habido quien ha llorado de la tensión» Mikel Ansoreaga (Peña Indarra)

El ataque comenzó. «Nos cayó de todo. Los ultras serían unos cuarenta. Hemos pasado un rato espantoso», recuerda Yolanda Montero, que fue al partido en el autobús-litera de la peña Deusto con otros 43 seguidores. La bilbaína lleva años detrás del equipo en Europa y ha vivido situaciones delicadas. «Mi sobrina venía por primera vez a un viaje de estos y se ha llevado un gran susto».

«No sé lo que habría pasado si no hubiéramos tenido la escolta de los agentes galos» Verónica Laneta (Peña Mundaka)

Ansoreaga también tiene escamas. «Me he visto en varias. Llevo unos quince viajes europeos, pero ésta ha sido una de las situaciones más tensas. Los policías se han puesto nerviosos y nos decían que corriéramos hacia el estadio. Ha habido gente que ha llorado de la tensión». Laneta no vio las botellas que relatan otros testigos. Ella recuerda las bengalas y los cohetes por el suelo. Por suerte, no hubo heridos entre los seguidores rojiblancos. «Al lado mío una bengala impactó junto a los agentes. Ha habido un momento que he llorado de los nervios. Si no llegamos a estar escoltados por los policías, no sé lo que habría pasado».

Una vez dentro del estadio se acabaron los problemas. De forma sorprendente, el OM colocó a los 200 seguidores rojiblancos en un córner de la portería defendida en la primera parte por Herrerín, que era el más cercano a la zona de ese mismo fondo en la que se colocan los ultras más radicales del Marsella, los Fanatics. En el último partido de Ligue 1, ante el Nantes, estuvo vacío por una sanción por mostrar bengalas.

Anoche se vieron un par de ellas en el otro fondo, donde una pancarta pedía ‘libertad para los ultras’ detenidos en París.

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