¿Qué fue del centro del campo del Athletic?

La alegría de Amrabat contrasta con el abatimiento de los jugadores del Athletic. /Fernando Gómez
La alegría de Amrabat contrasta con el abatimiento de los jugadores del Athletic. / Fernando Gómez

Ziganda volvió a apostar por San José y Vesga en la sala de máquinas y sacó a Beñat, de nuevo suplente, a falta de cinco minutos para el final

ROBERT BASIC

José Ángel Ziganda volvió a apostar ayer por un centro del campo integrado por San José y Vesga y adelantó de esta manera sus intenciones y la forma en la que tenía pensado construir su propuesta en Butarque. En realidad, la elaboración sigue siendo algo testimonial en este Athletic porque cada vez que Beñat está sentado en el banquillo disminuyen las opciones de creación y aumentan las posibilidades de reducir el fútbol a pelotazos y segundas jugadas. El balón suele sobrevolar la sala de máquinas y allí solo habitan un par de hombres que se fajan con toda la voluntad del mundo y tratan de tapiar las vías de acceso del rival con músculo y despliegue físico, algo muy necesario pero incompleto por la falta de una figura que ordene al equipo y lo dirija con criterio.

San José y Vesga se limitaban a luchar en la medular y pegar pelotazos, sobre todo el navarro

El Athletic venía a Leganés de un partido infame disputado en Suecia y tenía la oportunidad de lavar su imagen y recuperar parte de la credibilidad perdida en la hierba artificial de Östersund. No solo no lo consiguió, sino que contribuyó a alimentar aún más las dudas y elevar la intensidad de las malas sensaciones con otra actuación para olvidar. Los rojiblancos completaron una primera parte lamentable en la que no remataron ni una sola vez entre los tres palos y en la que San José y Vesga se limitaban a bregar en la medular y pegar pelotazos –fundamentalmente el ayer capitán– en busca de sus referencias ofensivas, que no aparecían por ningún lado. El navarro y el vitoriano generaban poquísimo fútbol y los bilbaínos fiaban su suerte a alguna jugada a balón parado o rechace que pudiera generarse a partir de los envíos en largo.

El Leganés tampoco esperaba un fútbol tan malo del Athletic, tan simple en su propuesta y ejecución, y vivía tranquilo en esta guerra de trincheras que finalmente resolvió a su favor con un gran disparo de Beauvue. Vino precedido por un gravísimo error de San José, quien se dejó robar la pelota en la zona de máximo peligro y condenó así a su equipo, que no volvió a levantarse. En el descanso había reaccionado Ziganda y dejó en el vestuario a Vesga para dar entrada a Iturraspe.

Beñat solo suma 210 minutos en la Liga; Vesga ha jugado más del doble que él y San José le triplica

El centrocampista dio otro aire a los rojiblancos, que salieron en tromba y en apenas un par de minutos generaron mucho peligro y tres buenas ocasiones, dos de ellas claras. Primero Aduriz cabeceó fuera un centro del de Abadiño, luego Williams perdonó en el uno contra uno frente a Cuéllar y el propio San José estrelló el balón en el larguero a la salida de un córner. Poco después llegó el error del navarro y los bilbaínos volvieron a vegetar.

Papel residual de Beñat

El choque se escapaba y Ziganda llamó a Beñat en la recta final del duelo (m.85). Al de Igorre solo le ha dado cinco partidos en la Liga –dos como titular– y en los últimos tres apenas ha sumado 44 minutos. Si está bien físicamente como él dice, entonces no se entiende su papel de suplente residual. Vesga ha jugado más del doble y San José le triplica en minutos, y dobla a Iturraspe, otro de los que busca su sitio bajo el sol. De alguna manera, 'Cuco' está diciendo con todo esto cómo quiere jugar y el resultado es un Athletic triste y que no acaba de encontrarse.

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