Confianza

Confianza

El Athletic tiene que recuperar la autoestima individual, colectiva... Y también el respaldo de una afición que cada día muestra más su descontento con la trayectoria del equipo

Julen Guerrero
JULEN GUERRERO

En sociología y psicología social, la confianza es la creencia en que una persona o grupo será capaz y deseará actuar de manera adecuada en una determinada situación y pensamientos. La confianza se verá más o menos reforzada en función de las acciones. Puede que sea la palabra más utilizada por técnicos y jugadores. Tal vez, sólo motivación logre superarla.

Es un tótem al que nos agarramos de manera recurrente todos los que conformamos este espectáculo llamado fútbol. Y aunque elemento capital del rendimiento deportivo, en parte, ha perdido fuerza debido a su exagerado uso o mal uso. En psicología deportiva, percibir que dispones de los recursos necesarios para hacer frente a una situación determinada se denomina autoconfianza. No sé si esta definición es la apropiada para algo que entiendo como mucho más complejo y al tiempo más sencillo. Pero es la que hay. ¿En qué momento se gesta la confianza?, ¿de qué material está hecha cuando es realmente estable?, ¿cómo se pierde? Son preguntas a las que psicólogos, filósofos y demás tratan de responder.

Tecnicismos aparte, da la sensación de que el Athletic tiene un serio problema de confianza. Y no sólo en lo que respecta a los individuos en particular, sino también a los individuos entre ellos. No es de extrañar. La confianza espacio -ese lugar de relación entre los individuos- tiene una potente base en la confianza que cada uno tenga en sí mismo. El deterioro en las relaciones de confianza a menudo empieza en uno mismo. Así pues, creer en lo que hago, en que va a salir bien, da seguridad a la persona y probablemente a los demás.

Es cierto que los resultados son un baremo importante en el fútbol, y más aún en el mundo profesional. Pero como profesionales no podemos supeditar el 100% de nuestra confianza a los números. Si es así, quizá debamos preguntarnos sobre qué cimientos hemos construido nuestra confianza como jugadores.

Precisamente, el Athletic va a tener hoy enfrente a un equipo lleno de… ¿confianza? El Leganés cree en lo que hace, sale convencido de su forma de jugar, y todos creen en todos. Su temporada está superando las expectativas, y esto se ha basado en la confianza que han tenido desde el principio y que les ha dado seguridad.

Es un partido para salir con intensidad, con ritmo --el Leganés te lo exige-, pero también con paciencia, porque es un equipo que no se desmonta, que está muy bien trabajado tácticamente y es difícil hincarle el diente.

Ritmo y paciencia, parecen ser dos términos opuestos. Pero una cosa es que le metas velocidad a tus acciones y otra que sean ellas las que te lleven a perder la paciencia cayendo en la fatídica precipitación. Jugar a un ritmo, tanto alto como bajo, no es por tanto la mejor de las opciones y menos ante un Leganés que es un especialista en llevar a los equipos a que pierdan la paciencia, se precipiten y cometan errores.

Por lo tanto, el Athletic tiene que recuperar la confianza individual, colectiva y… También la de una afición que cada día que pasa muestra más su descontento por la trayectoria y rendimiento que está llevando el equipo esta temporada.

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