Berizzo, un alumno aventajado de Marcelo Bielsa

Berizzo, durante un partido./Efe
Berizzo, durante un partido. / Efe

La carrera de Berizzo como futbolista y entrenador está marcada a fuego por el exentrenador rojiblanco. «Sin él no sería lo mismo», reconoce

Jon Garay
JON GARAY

El 'estilo Bielsa' está de vuelta en Bilbao. La confirmación del fichaje de Eduardo Berizzo (Cruz Alta, Argentina, 1969) como sustituto de 'Cuco' Ziganda trae de vuelta a San Mamés los recuerdos de la breve pero intensa etapa del rosarino en el banquillo rojiblanco. Y es que si alguien ha marcado la trayectoria del nuevo técnico del Athletic ese ha sido 'El Loco'. «Marcelo me generó un descubrir, una manera de entrenar diferente, innovadora, muy personal, que en mi caso me terminó por impregnar mi forma de trabajar. Sin él no sería lo mismo», reconoce el ex de Sevilla y Celta.

Y es que los caminos de ambos se cruzaron hace muchos años. En concreto, allá por 1982, cuando Bielsa posibilitó la llegada de Berizzo a las categorías inferiores de Newell's Old Boys. El central, de solo 13 años, crecería hasta debutar con el primer equipo en 1988. Dos después llegaría su maestro al banquillo. Los éxitos se sucedieron: campeonato de Primera División 90-91 con gol decisivo en la final, el Clausura de 92 y el subcampeonato de la Copa Libertadores ese mismo año, donde cayeron ante el mítico Sao Paulo de Telé Santana, Raí, Cafú... Titular indiscutible hasta 1993 en el eje de la defensa junto a Mauricio Pochettino, actual técnico del Tottenham, marchó al Atlas mexicano... fichado precisamente por Bielsa.

Berizzo, en un partido contra el Athletic.
Berizzo, en un partido contra el Athletic. / Luis Ángel Gómez

Berizzo regresó en 1996 a Argentina reclamado por River Plate. Con los millonarios cubrió la etapa más brillante en cuanto a títulos de su carrera: Apertura '96 y '97, Clausura '97, y la Supercopa de 1997. En 1999, emprendió su primera aventura en Europa. El Olympique de Marsella le reclutó durante seis meses, donde jugó 20 partidos entre Liga y Champions. A su regreso a River, se hizo con el Clausura del 2000. En diciembre de ese mismo año, volvió a cruzar el charco para fichar por el Celta, donde dejaría una profunda huella durante cinco campañas. Se convirtió en la referencia indiscutible de la zaga celeste, con quienes llegó a disputar una final de Copa y a los que no abandonó ni con el descenso a Segunda. Su etapa como futbolista se cerraría en 2006 en el Cádiz. ​​

El Celta, su mejor etapa en los banquillos

Su carrera en los banquillos se inició en 2007. Lo hizo en la selección de Chile como ayudante, cómo no, de Marcelo Bielsa. Tres años duró esta experiencia. Ya en febrero de 2011 dio el salto a primer técnico y se hizo cargo del Estudiantes de La Plata. Agua. Solo tres meses después renunciaría por los malos resultados.

Más positiva fue su estancia en O'Higgins chileno, donde ganó el Torneo Apertura de 2013 y la Supercopa de 2014. Estos resultados le valieron su fichaje por el Celta, que necesitaba un sustituto para Luis Enrique. Era la vuelta a 'casa'. Su estilo de juego arriesgado, con marcajes al hombre al más puto estilo Bielsa, enamoró a la afición viguesa. En tres temporadas alcanzó dos semifinales de Copa, quedó sexto en Liga y, sobre todo, alcanzó las semifinales de la Europa League. Solo el Manchester United de Mourinho pudo parar a los de Berizzo.

Su exitosa etapa en Vigo le hizo llamar la atención del Sevilla. Con el equipo en la quinta posición liguera y clasificado para octavos de final de la Copa y de la Champions, se le detectó un cáncer de próstata del que fue operado con éxito. Sin embargo, una mala racha de resultados llevaron a su para muchos sorprendente cese.

El ya confirmado como entrenador del Athletic sonó para el banquillo de San Mamés justo hace un año, cuando Valverde anunció su marcha. Era la apuesta de José María Amorrortu, pero finalmente se impuso la opción de Ziganda. Su momento ha llegado. Tiene tarea por delante.

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