Estímulos

En los próximos cinco partidos el Athletic se juega estar o no estar esta temporada metido en la pelea europea

El Athletic mejoró contra el Valencia./Manu Cecilio
El Athletic mejoró contra el Valencia. / Manu Cecilio
Julen Guerrero
JULEN GUERRERO

Un estímulo es una señal externa o interna capaz de causar una reacción en una célula u organismo. En el en último partido frente al Valencia, el Athletic necesitaba encontrar algún estímulo positivo para, por una parte, cortar el pesimismo en la afición por la inercia que estaba ofreciendo en su juego y, por otra, ver una luz por la que pelear en la Liga hasta el final de temporada.

Dentro de un encuentro equilibrado -hubo fases de dominio y alternativas para ambos equipos-, el Athletic se reencontró con alguna de esas características que no se prodigan en la tierra de nadie por la que deambula y que tanto está echando en falta al equipo: salida de balón y presión en campo contrario, especialmente. Este progreso, todavía no sabemos si casual, ha de ser aprovechado por el equipo para convencerse de que tiene recursos suficientes para convertirlo en un hábito más que en un espejismo si no quiere jugar el resto de la temporada sin objetivos en la Liga por quedarse estancado en zona intermedia en la clasificación.

Toca pues seguir avanzando. En los próximos cinco partidos el Athletic se juega estar o no estar esta temporada metido en la pelea europea. Más si cabe cuando cuatro de estos cinco rivales están por encima del equipo en la clasificación -Sevilla, Barça, Celta y Villarreal-. Solo el Leganés, que será el próximo en visitar San Mames, está, de momento, por debajo, aunque tan solo dos puntos los separan. El mes de marzo dictará sentencia. Gran estímulo al que retar.

La mejoría en el juego viene acompañada por la continuidad de Beñat en el campo. En los últimos partidos está participando desde el once inicial, y siendo un jugador al que le cuesta coger ritmo posiblemente ante el Valencia hizo uno de sus mejores partidos de la temporada. Físicamente se le vio mucho mejor, mentalmente también, ofreciendo mucha más pasión en todas sus acciones. Ambos aspectos se complementan y suelen ir de la mano. Es el jugador que más dinamismo y mejor salida del balón puede dar en el centro del campo. Otro estímulo para consolidar una mejoría en el juego.

El Sevilla, que ha ganado sus últimos tres partidos de Liga ante el Athletic en el Sánchez Pizjuán sin encajar un gol, no parece que esté atravesando por su mejor momento de juego. Más centrados en su histórico compromiso frente al Manchester United, que les daría por primera vez en su historia el pase a los cuartos de final de la Champions, parece un buen momento para sorprenderles.

Pero para eso cada uno de los que participen en el encuentro tiene que coger los estímulos que le ofrezcan una mayor dosis de confianza y salir al campo convencido de sus capacidades -individuales y colectivas- y exponerlas desde el pitido inicial.

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