El examen final de Ziganda

José Ángel Ziganda hace un expresivo gesto a sus jugadores en un momento del encuentro de la pasada semana ante el Östersunds./EFE
José Ángel Ziganda hace un expresivo gesto a sus jugadores en un momento del encuentro de la pasada semana ante el Östersunds. / EFE

El técnico se enfrenta a tres partidos que marcarán su futuro en el club rojiblanco

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

José Ángel Ziganda es consciente de que los resultados y la imagen que proyecte su equipo en los tres próximos encuentros (Villarreal, Hertha y Deportivo) determinará su futuro al frente de la primera plantilla del Athletic. La directiva que encabeza Josu Urrutia mantiene su confianza en el técnico navarro, y aunque el presidente se esfuerce en comparar públicamente la actual situación con la que atravesó en su día el equipo con Bielsa y Valverde, y trate de desprestigiar a los medios de comunicación que censuraron entonces el juego, en la junta existe una gran preocupación y, sobre todo, desconcierto, al no encontrar explicación a la penosa trayectoria deportiva del grupo de Ziganda, decimoquinto a cinco puntos de los puestos de descenso.

De momento, existe una aparente unanimidad en que no ha llegado el momento de adoptar ninguna solución traumática. Sin embargo, aunque el equipo de gobierno sigue a rajatabla todas las instrucciones de Josu Urrutia, no es ningún secreto que hay directivos y miembros del staff técnico que no tenían a Ziganda como preferido para sustituir a Ernesto Valverde. El preparador de Larrainzar es una apuesta personal del presidente, que le defenderá contra viento y marea, aunque el devenir de los acontecimientos será el que marque un límite a la paciencia del máximo dirigente del club.

Después de la dolorosa derrota encajada en Vigo, nadie duda ya en el Athletic que los resultados de las próximas tres o cuatro semanas son trascendentales en el futuro de Ziganda. De continuar la racha, muy a su pesar, el deustoarra quizá se vea obligado a tomar una decisión drástica en torno al banquillo. Es cierto que el presidente mantuvo la calma en la segunda temporada de Bielsa, cuando el equipo rara vez conseguía dos resultados positivos consecutivos, y se marchó de Europa en la fase de grupos. Pero también es verdad que entonces la afición estaba volcada con el carismático técnico argentino, era su ídolo, y no se le hacía ningún reproche. Ahora, en cambio, la figura del preparador navarro no genera esa comunión en San Mamés.

Tres partidos determinantes

Villarreal.
19/11 (20.45 h., en casa)
Hertha
23/11 (19 h., en casa)
Deportivo
26/11 (12h., Riazor)

El resto del calendario

Formentera. 29/11.
Tras el empate en la ida (1-1), en un pésimo duelo, el Athletic está obligado a pasar ante un rival de Segunda B.
R. Madrid. 2-3/12. Bilbao
Si el Barça va bien, el Madrid, mal y viceversa. Cristiano no está, pero los blancos son temibles.
Zorya. 7/12 (21.05h. Lviv)
Puede ser decisivo para el pase de ronda, siempre y cuando los vizcaínos ganen al Herha antes.
Levante. 9-10/12. Fuera
Acumula el recién ascendido seis duelos sin ganar, con tres empates y otras tantas derrotas.
Real. 16/12 (16.15h., casa)
Tras una mala racha de resultados, la Real batió al Eibar y mira de nuevo hacia los puestos europeos.
Betis. 21/12. (21.30 h. )
La llegada de Setién ha dado otro aire al conjunto sevillano. Está a dos puntos de Europa con buen fútbol.

Al menos en público, el vestuario del Athletic le ha mostrado su apoyo. Iturraspe, San José... Raúl García fue el último que cerró filas con el preparador. «El míster está entero y nos transmite confianza a los jugadores. Sabe que tenemos mucho más que dar. No hay que echarle la culpa a él. Es cosa de todos. Los jugadores somos los que estamos en el terreno. No hacemos las cosas como queremos hacer», admitió en Vigo el mediapunta pamplonés, uno de esos futbolistas que rinden esta campaña muy por debajo de su capacidad.

Bajo estado de forma

El entrenador ha dicho en varias ocasiones que se encuentra con fuerza para abordar la grave crisis deportiva convencido de que el tiempo colocará al bloque en el lugar que, a su juicio, merece. «Yo sí creo en este equipo», marcó territorio el domingo en Balaídos. Asume que habrá una mejoría, y mira al espejo de los últimos encuentros en La Catedral para justificar esa confianza. Además, es consciente ‘Cuco’ de que casi todas las piezas esenciales de su formación se encuentran muy lejos de su rendimiento óptimo -Laporte, San José, Aduriz, Raúl García, Susaeta, Balenziaga- o están lesionados: Beñat, De Marcos...

Espera que este parón, hasta la visita del Villarreal, sirva para airear al grupo, que recupere -o encuentre- la fe en sus posibilidades, se junte y haga fuerza para solventar esta crisis de resultados y de juego. Porque luego llega otra final contra el Hertha en Europa, y un desplazamiento a Riazor ante un Deportivo con el agua al cuello. Esos tres encuentros son el examen final de Ziganda, los que marcarán su futuro en el banquillo.

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