El Correo
Athletic Club

FINAL DE COPA

Un sueño imposible

Los jugadores del Athletic agradecen el apoyo de los aficionados desplazados a Barcelona.
  • El Athletic vuelve a ver enterrado su deseo de sacar la gabarra en apenas 40 minutos ante un Messi magistral que lideró a un Barça implacable

Para algunos de los que acudieron al Camp Nou a presenciar la final de Copa, eran 31 años de sueños y fantasías con la gabarra. Para muchos, toda una vida anhelando ver al Athletic conquistar un título. Y otra vez, lo que ya habían visto casi todos: la tortura de un Barcelona implacable, guiado por un Messi magistral, que volvió a enterrar el máximo deseo de los rojiblancos. El Barça se deshizo con técnica de la presión del conjunto de Valverde, desnudo ante el inconmensurable talento del mejor ataque del mundo.

Decía Txingurri que había que creer con fuerza en los milagros, que a veces se producen. Pero si ya resulta complejo, la magnitud que adquiere doblegar al Barça que busca el triplete, en plena forma y en su propio estadio lo eleva casi a lo inalcanzable. Los rojiblancos mantuvieron una fe encomiable durante los primero minutos, impulsados por la grada, un histórico Camp Nou rojiblanco. Metieron el susto en el cuerpo a los de Luis Enrique. Y, sin embargo, Messi parecía no inmutarse. Con su pasmosa y frustrante facilidad, burló a todo aquel que se presentó en su camino, que apenas perseguían la sombra de una 'Pulga', y coló la pelota por un hueco casi inexistente.

El mazazo tumbó al Athletic y enmudeció durante unos instantes a su afición, que mostró una nueva lección al acudir en masa hasta la Ciudad Condal, territorio enemigo y casi imposible de conquistar. Pero antes incluso de poder reponerse del tremendo golpe, Neymar hizo añicos el sueño del Athletic al empujar al placer una asistencia de Luis Suárez. Nadie podía imaginar cuál podía ser la posible arenga que podría tener guardada Valverde. El propio técnico, de hecho, tenía el rostro desencajado. Su arriesgada apuesta inicial, con Bustinza en el lateral derecho, apenas tuvo efecto en el terreno de juego.

Una quimera

La reanudación devolvió el reflejo de la primera cara del Athletic, aunque quizás con algo menos de electricidad. El Barça dominó el tempo del encuentro mientras los rojiblancos trataban de salvar su orgullo y reengancharse al sueño de conquistar un título, que se ha escapado ya cuatro veces en los últimos seis años. Mientras los minutos volaban del césped, el Camp Nou, mayoritariamente rojiblanco, pitó a Iniesta por primera vez en su historia y ovacionó a Xavi, que se despedía del recinto azulgrana. Quizás porque lo que sucedía en el terreno de juego era tan descorazonador como revelador.

Para el Athletic parece haberse convertido en una especie de quimera superar al Barça en una final. Lo intentó con fuerza y garra, pero vista la reacción de los azulgrana, era como darse cabezazos contra un muro. Y mucho más cuando Messi encontró un pasillo entre los defensores rojiblancos y sentenció con el tercer tanto en el minuto 74. Los últimos instantes resultaron tortuosos, por todo eso que había alimentado la afición, otra vez ejemplar, y se volvió indigesto. Los de Valverde quisieron devolver en el campo ese éxodo masivo. En el 80, Iñaki Williams se reivindicó con un brillante cabezazo, y celebró su tanto mostrando el escudo. Quizás como una promesa de que el Athletic no caerá en el desaliento, y de que volverá a luchar para alcanzar una final, por imposible que parezca.

directo