El 'caso Herrerín' y el cuarto cambio

Sería una forma de premiarles por su esfuerzo, además de tenerles en activo con asiduidad y a la vez crear más competencia entre el suplente y el titular

Herrerín se entrena con Kepa en Lezama. /EL CORREO
Herrerín se entrena con Kepa en Lezama. / EL CORREO
JULEN GUERRERO

La situación por la que parece que Iago Herrerín podría estar replanteándose su futuro no es un caso aislado. Los clubes están teniendo una tendencia cada vez más acentuada a tener incluso tres porteros de garantías en sus plantillas. La formación de los guardametas ha mejorado sobremanera gracias a técnicos cada vez más preparados y capaces de anticiparse a las demandas que la posición del '1' tiene en el juego actual.

Sin embargo, se mantiene el hecho de que durante la competición uno de ellos suele ser el titular y juega habitualmente, y el otro - o los otros dos- o bien no juega o lo hace en competiciones como la Copa o Europa. En ambas con el riesgo de quedar eliminados a las primeras de cambio. Es decir, sus apariciones en el once inicial son escasas y determinadas por el hecho de pasar o quedarse apeado de la competición.

Es muy duro entrenar todos los días sabiendo que tus posibilidades de jugar de titular son escasas, por no decir nulas. Hay que tener muy bien amueblada la cabeza y ser fuerte mentalmente para no venirte abajo y dejarte llevar, por mucho que seas profesional y estés 'obligado a ello'.

Iago estuvo cedido hace dos campañas en el Leganés y tuvo un gran rendimiento, el mismo que esta recién terminada temporada en la que tuvo que sustituir al lesionado Kepa. Cuando Arrizabalaga regresó volvió a ocupar una posición secundaria con la discreción y honradez que siempre le ha caracterizado. Por eso, dado su alto rendimiento, es normal que se vea con facultades para ser titular o tener más minutos y se niegue a resignarse a que la presencia de Kepa deje su participación en testimonial.

Son muchas las reglas nuevas que van naciendo con los tiempos modernos y que intentan evolucionar haciendo un fútbol mas vistoso y mas 'justo'. La última la del VAR, cuya gran puesta en escena veremos en el Mundial de Rusia que está a punto de comenzar.

Pues bien, volviendo al tema de los porteros, analizando la situación de Iago, extensible a la de otros muchos porteros de cualquier liga del mundo, podríamos encontrar una solución con la aprobación de un cuarto cambio, el del guardameta.

Por poner un ejemplo, son muchas las veces que ya con los tres cambios realizados y el partido resuelto por uno de los equipos, a los entrenadores no les importaría ir dando minutos a los porteros suplentes. Sería una forma de premiarles por su esfuerzo, además de tenerles en activo con asiduidad y como consecuencia provocar más competencia entre ellos.

A los porteros las nuevas reglas les han ido limitando en sus competencias. Ya no pueden coger el baló con la mano cuando hay una cesión con el pie, tienen que sacar rápido, han pasado de ser especialistas con la mano a también tener que serlo con los pies, etc… Quizá va siendo hora de premiarles con una regla que les dé un respiro, un aliciente, en lugar de ahogarles mas.

El cuarto cambio, el del portero, daría solución a un problema cada vez más frecuente. Tener dos o tres guardametas de calidad en la misma plantilla sería mucho más llevadero tanto para los ellos mismos, como para el propio cuerpo técnico.

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