«Mi hijo ha roto sus fotos con el Athletic»

El director deportivo del Comillas, Miguel Ángel Caro, da instrucciones a uno de los equipos en el que juegan futbolistas afectados por el veto a los riojanos en Oion./IÑAKI ANDRÉS
El director deportivo del Comillas, Miguel Ángel Caro, da instrucciones a uno de los equipos en el que juegan futbolistas afectados por el veto a los riojanos en Oion. / IÑAKI ANDRÉS

Malestar y «pena» entre los padres de los niños riojanos expulsados del centro de tecnificación de Oion

Josu García
JOSU GARCÍALOGROÑO

Sábado 30 de septiembre. Una y media de la tarde. En torno a la mesa de un restaurante de Navarrete se agolpan 13 chavales de entre 10 y 11 años. Visten chándals del Athletic. Están felices. Acaban de ganar el primer partido de un torneo de fútbol base que se disputa en este municipio, situado a 14 kilómetros de Logroño. A la tarde se verán las caras con la Real Sociedad, el eterno rival. Ocho de los niños son navarros. Los otros cinco, de Logroño. Reina la concordia. Todos están hermanados por una causa común: defender los colores del club bilbaíno. Se conocen desde hace tiempo. Han trabajado duro en las escuelas que Ibaigane abrió en Oion, Pamplona y Tudela. Forman un buen equipo y algunos sueñan con pisar algún día el césped de San Mamés. Pero para los cinco pequeños riojanos, este anhelo se quiebra de golpe, de manera inesperada, de la forma más inocente y cruel.

«Me da pena porque este va a ser el último torneo que juguemos juntos», se sincera uno de los alevines navarros. «¿Por qué dices eso?», le responde sorprendido uno de los niños riojanos. «¿No os han dicho nada? Ya no podréis ir al centro de Oion». Los chavales se quedan «descolocados». Buscan con la mirada la explicación de un adulto. El director del vivero que el Athletic abrió en 2009 en el pueblo alavés situado a cinco kilómetros de Logroño les reúne en el vestuario antes del partido y les confirma una noticia que desconocían tanto sus familias como sus clubes de procedencia. «Mi hijo y sus amigos salieron al campo sabiendo que nunca más volverían a vestir la camiseta del Athletic, pero lo dieron todo como leones. Ofrecieron una lección de dignidad, pese a que estaban hundidos y rotos por dentro».

Así relata el padre de unos de estos pequeños futbolistas la manera en la que se enteró, por su hijo, de la decisión del Athletic de romper unilateralmente el acuerdo que mantenía desde 2009 -y que había sido renovado en mayo por otros tres años- con el Berceo y el Comillas, las dos escuadras riojanas que hasta hace un mes mandaban a sus jóvenes promesas a la escuela convenida de Oion. La medida, justificada por el presidente mediante una lectura ultraortodoxa de la filosofía rojiblanca -se estaba formando a deportistas de manera «artificial», argumentó-, ha suscitado un terremoto en el fútbol base de La Rioja. Ha generado una certeza, varias incertidumbres y muchas «dolorosas» consecuencias.

La certeza: que 150 niños del Berceo y el Comillas nacidos entre el 2004 y el 2009 han tenido que abandonar de manera inmediata el centro de tecnificación. Las incertidumbres: ¿Puede un niño riojano llegar a ser un futbolista del Athletic como lo fueron Luis de la Fuente, Santi Ezquerro, Fernando Llorente, David López o Borja Viguera (formado precisamente en el Berceo)? ¿Se cierran definitivamente las puertas de Lezama a los jugadores de una zona con una gran tradición rojiblanca? ¿Podrían recalar en el Athletic estos pequeños tras pasar un breve periodo de tiempo en un club convenido, o ya no? ¿Qué futuro tienen las instalaciones de Oion si no se admite a los riojanos, teniendo en cuenta la escasa población del sur de Álava?

«Respetamos la decisión, pero nos da pena por los niños»

Esteban Rubio Ochoa | Presidente del Berceo

La medida del Athletic de cerrar a los niños riojanos su centro de Oion ha cogido a contrapié a los dos clubes perjudicados: el Comillas y el Berceo. El presidente de este último equipo, Esteban Rubio Ochoa, rompe el silencio que ha mantenido hasta ahora por una decisión que «respetamos». «Sólo podemos decir cosas buenas de la institución rojiblanca. Fuimos invitados a su casa y lo aceptamos», asegura el directivo. «El único pero es la situación en la que quedan ahora los niños. Nos da mucha pena por ellos, por la ilusión y ganas que han puesto», afirma.

La ruptura unilateral del convenio tiene también otra consecuencia grave. El 15% del presupuesto anual del Berceo se cubría con el dinero que llegaba de Ibaigane, vía la Oyonesa (club convenido). Ahora habrá que ver qué sucede, si el Athletic asume el pago íntegro de los tres años que restan de contrato o se desentiende. Además, los jugadores han quedado «bloqueados». Mientras no se liquide el acuerdo no pueden probar con otras escuadras que tienen también escuelas en la zona (Real Sociedad, Osasuna y Alavés).

El Berceo es un club singular. Fundado en 1948, es el equipo decano de Logroño. Está en Tercera División y su plantilla juega por amor a la casa y al deporte (no cobra). Su máxima preocupación es la educación y formación de sus futbolistas. No sólo en lo deportivo, sino que el respeto y los estudios son también una prioridad. «Lo elegimos por el trato cercano. Esto es una gran familia; nos llaman ‘la mafia verde’», cuenta un padre. El Berceo es, además, la única entidad deportiva de Logroño con instalaciones de titularidad propia (La Isla).

Las «dolorosas» consecuencias remiten sobre todo a unas familias que se han sentido «engañadas» y a unos pequeños que «les han matado la ilusión». Hay padres que «hipotecábamos el tiempo de ocio y descanso de todo el clan para llevar los fines de semana a un hijo a mejorar su fútbol». Progenitores que «no dudábamos en coger el coche, alquilar un hotel y correr con todos los gastos cuando había torneos en Aragón, Madrid o Castilla y León».

La decisión de Urrutia y sus directivos ha dejado fuera de juego a muchas familias. «Podrían, al menos, haber permitido acabar su formación a los niños que ya estaban dentro y que llevaban años esforzándose», asegura Andrés, nombre ficticio, porque todos los padres entrevistados para este reportaje han preferido guardar el anonimato. «Yo no deseo ser protagonista», se justifica. «Y me consta que otros conocidos tampoco quieren salir con nombre y apellidos por temor a cerrarle definitivamente una posible puerta de futuro a sus hijos», dice.

Lágrimas y aislamiento

Andrés no guarda rencor al Athletic. «Nos ha dado mucho estos años. Mi pequeño ha progresado una barbaridad y tenemos que estar agradecidos». Pero sus palabras se van arrastrando entre la pena y la incomodidad, navegando entre la diplomacia y la rabia contenida que experimenta un progenitor cuando ve sufrir a su retoño. «Lo primero que hizo mi hijo cuando se enteró que ya no seguiría fue arrancar de la pared de su habitación y romper las fotografías en las que posaba vestido con la camiseta del Athletic en varios torneos», cuenta.

Ha habido lágrimas, pero también hay quien ha tratado de aislar a su hijo. «No le cuentas las cosas tal y como las piensas porque ¿cómo le explico yo que le han expulsado porque en su DNI pone que ha nacido en Logroño? Un chaval de 9 años no entiende de fronteras», se duele Jacinto.

El caso de Pedro es todavía más «sangrante». Su madre es de Bilbao «de toda la vida». «Jugaba en la Alameda de Mazarredo, estudió en la Universidad de Sarriko y su familia al completo es del Athletic a muerte. Es un sinsentido».

«Lo más triste de todo es que seguimos sin entenderlo. La filosofía del Athletic se estira y se encoge como un muelle, según les conviene a sus dirigentes. Si no quieres riojanos no abras un centro de captación en Oion, coño», estalla otro padre.

«¿Protegerse, de qué? Los riojanos no tenemos la peste»

Miguel Ángel Caro | Director deportivo del Comillas

El Comillas es uno de los clubes de cantera más prolíficos de La Rioja y, seguramente, de todo el norte peninsular. En los últimos tres años ha sacado más de una decena de jugadores que militan ahora en juveniles y filiales de equipos de primera división (6 están en el propio Athletic, 3 en el Betis y 5, en el Alavés). Para sus técnicos, lo sucedido con Ibaigane es «un mal trago», pero tampoco quieren darle «más importancia de la que realmente tiene». «No entramos a valorar su fisolofía o sus decisiones. Las respetamos de manera caballerosa y escrupulosa», asegura su director, Miguel Ángel Caro.

Sin embargo, el club no ha entendido las declaraciones de Urrutia. El presidente rojiblanco aludió el pasado martes directamente al Comillas. «Ha crecido mucho en los últimos años y ese proceso natural (de captación de nuevos valores) quizá se ha convertido en algo más artificial, así que lo que hemos hecho es proteger lo que a los socios tanto les importa», en referencia a la filosofía del club. «Pero protegerse ¿de qué?», se pregunta Caro. «Los niños riojanos no tienen la peste. No lo comprendemos», concluye.

El Comillas quiere que el Athletic liquide «cuanto antes» el acuerdo, porque «nuestros chavales están parados y desconcertados». No pueden probar en otros equipos. «Tenemos otras dos propuestas sobre la mesa», desveló. El Comillas ha dado muchos buenos jugadores. Uno de sus pupilos, Gerardo García León, jugó una final de Champions con el Valencia. Precisamente, este deportista es hermano de Edu García León, también exfutbolista del Comillas y director del centro de tecnificación de Oion.

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