De Lezama a Canadá

Es imposible no lamentar el desperdicio de talento de jugadores como Ager Aketxe

De Lezama a Canadá
Jon Agiriano
JON AGIRIANO

De Moscú llegó ayer una buena noticia para los intereses del Athletic. O al menos eso creo. Me refiero a que se vislumbró la posibilidad de sorprender al Spartak, cuyo entrenador demostró no haber prestado mucha atención a los rojiblancos. De lo contrario, no habría dicho que, tras analizar varios partidos del equipo de Ziganda, ha llegado a la conclusión de que «practica un buen fútbol». Sospecho que a Massimo Carrera le han llegado videos de otras temporadas y que el hombre se ha hecho una idea equivocada de su rival que quizá afecte negativamente a su planteamiento de esta tarde. Vaya usted a saber. Quién sabe si, atemorizado, mete a su equipo atrás y se casca un catenaccio que ni los de su paisano Nereo Rocco; ya saben, aquel técnico del Padova que, en los años cincuenta, inventó el cerrojazo a la italiana. Por cierto, y a modo de inciso, ya que el personaje ha surgido de improviso y se lo merece. Rocco era un cachondo. Un periodista le preguntó un día cuándo se decidiría a practicar un fútbol más ofensivo y él le contestó, muy serio, que el domingo siguiente, en el campo del Bolonia, vería a todos sus jugadores adelante. Llegó el partido y el catenaccio volvió a ser brutal. El periodista se lo recriminó con ironía. «¿Con que todos adelante, eh?» Rocco no se inmutó. «Sí, todos adelante de Pin (el portero)».

Spartak - Athletic

Pero a lo que íbamos, que nos estamos enrrollando y ya va quedando poco espacio. Parece que Ager Aketxe se marcha al Toronto FC para los dos próximos años. Sólo falta que los clubes rubriquen el acuerdo. La noticia me ha provocado dos reacciones. La primera es de sorpresa por el destino elegido, la MLS, una competición a la que uno va a retirarse y aprender inglés, como hizo en su día Andoni Iraola, no a crecer deportivamente. ¿Qué pinta en Canadá un futbolista de Lezama de 24 años? La segunda es de decepción. Me la provocan siempre los jugadores que teniendo mucha clase con el balón, que es lo más difícil de tener en el fútbol, luego no son competitivos porque carecen de otras virtudes necesarias para jugar en Primera con el Athletic: ambición, espíritu de sacrificio, carácter, entrega, concentración... Me saben muy mal los desperdicios de talento. Y a quién no.

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