San Mamés despide su decepción

Ziganda completó ayer su último entrenamiento como entrenador del Athletic antes de un partido oficial./juan echeverría
Ziganda completó ayer su último entrenamiento como entrenador del Athletic antes de un partido oficial. / juan echeverría

El Athletic baja esta tarde la persiana de la Liga en un partido intrascendente ante el Espanyol y dice adiós a una temporadaen la que nada salió como debía

ROBERT BASIC

San Mamés asistirá esta tarde al último partido oficial de la temporada del Athletic y lo hará con una indisimulada sensación de alivio. Por fin dirá adiós a una campaña decepcionante e indigesta y en la que su paciencia ha sido llevada al límite en más de una ocasión. Soportó lo insoportable la sufrida afición rojiblanca, que aguantó sin respirar hasta quedarse azul y finalmente estalló con pañoladas y pitadas harta del mal fútbol y peores sensaciones que transmitía su equipo. Nada ha salido como debía y los hombres de José Ángel Ziganda daban bandazos y cada semana se desviaban un poco más del rumbo marcado y se alejaban de los objetivos fijados al inicio del curso. Hoy lo despedirán en un encuentro intrascendente ante el Espanyol que les dejará decimocuartos o decimosextos, plazas que hablan por sí solas de lo que ha sido este año.

Los rojiblancos esperan impacientes que suene la campana y que el club les dé luz verde para desaparecer hasta la primera semana de julio. Será entonces cuando regresarán a la 'oficina' y lo harán con un jefe nuevo, Eduardo Berizzo, quien se afanará en recuperar la mejor versión del Athletic y su perfil europeo. Ibaigane le traerá refuerzos, consciente de que el equipo necesita piezas nuevas y de calidad si pretende volver a volar alto. Tres están aseguradas -Cristian Ganea, Ander Capa y Dani García, este último pendiente de confirmación oficial- y no hay que descartar más incorporaciones porque los bilbaínos se moverán todo lo que puedan en el mercado y apurarán las posibilidades de una contratación de campanillas.

De momento toca esperar, resolver de la mejor manera posible el choque de hoy ante el Espanyol, desintoxicarse de una temporada mala y olvidarla en cuanto Fernández Borbalán decrete el final del duelo. En una tarde de despedidas, el colegiado almeriense también colgará el silbato y lo hará en un campo elegido por él. «Pedí expresamente retirarme en San Mamés», confesó el andaluz. En su carrera ha arbitrado 38 veces al Athletic -31 en Liga y 7 en Copa- y el balance es desfavorable para los bilbaínos: 13 victorias, 8 empates y 17 derrotas. Hoy los hombres de Ziganda buscarán engordar su casillero de triunfos y brindar así una tarde agradable a la grada, que luego tendrá la oportunidad de ver al filial contra el Villarreal B. Una ración doble de fútbol que conjuga la intrascendencia clasificatoria con la ilusión de los 'cachorros' de avanzar en el play-off de ascenso a la categoría de plata.

Ni el Athletic ni el Espanyol han respondido a las expectativas y el partido que les enfrenta será para el que lo quiera más. Motivarse es una tarea compleja cuando no hay nada que llevarse a la boca, aunque tal vez sirva para que ambos se suelten y jueguen sin presión. Los rojiblancos superaron a los 'periquitos' en sus últimos tres duelos en San Mamés y un triunfo les permitiría brindar una pequeña alegría a la afición y despedirse con cierto decoro. Solo hora y media de fútbol separan a los jugadores y a la afición del olvido, que ejercerá una función terapéutica tras una temporada dolorosa.

Con Vivan y San Bartolomé

Las bajas han desfigurado al equipo y con hasta siete jugadores fuera del combate por lesión o suspensión Ziganda ha tenido que echar mano de los chavales Daniel Vivian (defensa) y Víctor San Bartolomé (mediocentro) para completar la convocatoria. Balenziaga, Mikel Rico, Raúl García y Kike Sola se han quedado fuera por sus respectivos problemas físicos, mientras que San José, Saborit e Iñigo Martínez cumplen el ciclo de las cinco amarillas. El técnico navarro presentará un bloque de garantías ante un rival que ha sumado 10 de los últimos 12 puntos en juego. Lo ha hecho a raíz del relevo en el banquillo del Espanyol. Quique Sánchez Flores fue destituido y su lugar lo ocupó David Gallego, ahora sancionado, quien ganó al Girona, Atlético y Málaga y empató con el Las Palmas.

'Cuco' explicó que eligió a San Bartolomé y a Vivian condicionado por el play-off del filial y dio a entender que, en otras circunstancias, hubiese llevado a otros. Más allá de esta anécdota, hoy acaba todo y la familia rojiblanca lo agradecerá, pendiente ya de renovar sus ilusiones.

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