Mirando más allá del presente

En este tipo de temporadas de transición uno puede extraer aspectos positivos e ir trabajando en la plantilla con vistas al futuro

Las mejores actuaciones del Athletic están apareciendo en este tramo final./Efe
Las mejores actuaciones del Athletic están apareciendo en este tramo final. / Efe
JULEN GUERRERO

Después del partido frente el Real Madrid las sensaciones siguen siendo contrapuestas. Parece que a este equipo le está sentando bien el final de temporada. Los partidos contra el Villarreal y en el Santiago Bernabéu y la segunda parte contra el Deportivo en casa así lo atestiguan. Sus mejores actuaciones están apareciendo en este tramo final. Puede ser que la falta de objetivos clasificatorios haya liberado al Athletic de la presión y ha sido en este escenario cuando han podido sacar a relucir sus virtudes como colectivo. O tal vez la explicación la encontraremos con el paso de los días. Los cambios necesitan tiempo para asentarse y es ahora cuando el grupo de Ziganda parece que empieza a mostrar lo adquirido.

Sea por el motivo que fuere, la actual temporada parece que va a ser finalmente una de transición. El Athletic ha tenido muchas a lo largo de su historia. Por diferentes motivos no siempre se pueden conseguir los objetivos que como equipo te marcas al principio de la campaña. Pero en estos cursos de transición, más un club como el Athletic, con su peculiar filosofía, uno puede sacar aspectos positivos y puede ir trabajando con vistas a futuro, algo que a otros clubes no les suele servir, ya que en las temporadas siguientes muchos de sus jugadores se marchan, lo que les obliga a empezar los proyectos casi desde cero.

Es evidente que la trayectoria del equipo no es la que todos esperábamos y el grado de satisfacción del aficionado está lejos de lo que deseaba. Pero no menos cierto es que las circunstancias han abierto el camino para que en lugar de seguir flagelándonos con el presente, podamos mirar un poco más allá y ver aspectos positivos para el futuro.

A la ya más que consagrada posición de Kepa en la portería, de momento dos excachorros y ya leones -Unai Núñez e Iñigo Córdoba-, debutantes esta temporada, no solo han ascendido al primer equipo, sino que van a acabar la campaña totalmente asentados en la plantilla e incluso podemos decir en el once inicial. Su peso en la alineación en estos momentos es máximo, y en una temporada donde ni el juego, ni el ambiente que ha rodeado a la plantilla ha sido el más idóneo para que dos chavales recién ascendidos puedan progresar, es un gran paso hacia su futuro y el del equipo.

También estos últimos partidos van a servir para ir asumiendo algún relevo generacional e ir preparando el futuro, como por ejemplo que Iñaki Williams vaya responsabilizándose con su nuevo rol. Hasta la fecha, ha vivido cómodamente a la sombra de la gran capacidad de Aduriz para hacer goles. Ahora no solo tiene que acomodarse a una nueva demarcación, sino que tiene que asumir como propia la responsabilidad que Aritz ejercía. Hay jugadores que buscan responsabilidades por sí mismo, hay otros que solo la asumen cuando las circunstancias les obliga a ello. Esperemos que Iñaki se de cuenta de que su jerarquía empieza a ser otra, y como tal le toca afrontarla.

Hoy frente al Levante posiblemente les veamos de nuevo en el once inicial y seguro que queriendo seguir dando pasos hacia delante. Unos pasos hacia delante que parece que el aficionado ha echado de menos esta temporada en alguno de los jugadores más asentados en el equipo, y que por diversas circunstancias no habrán podido dar. Algo que también comprobaremos si trae consecuencias más allá del presente.

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