Muniain, con rotura de ligamento cruzado, se perderá lo que resta de temporada

«Me sobran los motivos para volver a levantarme», afirma el jugador del Athletic

j. m.
J. M.

Los peores presagios se han cumplido. Iker Muniain se perderá lo que resta de temporada. El Athletic ha informado este viernes de que la lesión sufrida por el navarro ante el Zorya Luhansk, que inicialmente se diagnosticó como una entorsis, es definitivamente una rotura del ligamento cruzado en su rodilla derecha. El mismo percance que sufrió el 4 abril de 2015 en la otra pierna en el Sánchez Pizjuán, y que le tuvo en el dique seco durante algo más ocho meses. Tras el fuerte apoyo recibido en las redes sociales, el jugador ha publicado un mensaje en su cuenta de Twitter. «Me sobran los motivos para volver a levantarme. Agradecido a todos los que me hacéis sentir vuestro cariño y fuerza. Gracias de corazón. 10», ha tuiteado.

En teoría, Muniain, que se había convertido en una pieza básica del Athletic y era de los pocos jugadores que se salvaban del mal rendimiento del equipo, podría volver a jugar en junio próximo y sumarse a la pretemporada siguiente. La fecha de la intervención queda pendiente de la cita con el especialista, según detalla el parte médico ofrecido por el club rojiblanco.

Muestras de apoyo

La ausencia del navarro es más que una baja en el equipo. Hoy todos opinan lo mismo que en 2015, cuando el jugador se rompió ante el Sevilla, en unas circunstancias que recuerdan a las de ahora. El rival Ever Banega se lanzó al suelo para robarle un balón junto a la línea de fondo. Iker saltó por encima, pero apoyó todo su cuerpo sobre la rodilla izquierda, que giró con brusquedad. En su momento relató a EL CORREO que sintió cómo la rodilla salió de su sitio, aunque luego regresó. El rojiblanco recibió a las asistencias gritando «¡No me toques, no me toques! ¡He oído cómo sonaba! ¡Me he roto!».

También entonces se encendieron las alarmas, y en un primer momento el club cruzó los dedos para que la lesión, calificada como una posible entorsis, no fuera grave, como finalmente fue. Fue operado aquella primavera y emprendió una larga recuperación de la que reapareció en diciembre de 2015, aunque luego tuvo una recaída muscular que ralentizó su puesta en forma, un proceso lento y laborioso.

A lo largo de todo ese tiempo, Muniain anunció que volvería más fuerte. Y en este Athletic de Ziganda sumido en la crisis, era de hecho el hombre que más en forma parecía estar. La mala fortuna le ha vuelto a poner a prueba en la Europa League. En el descuento contra el Zorya, volvió a quedar tendido en el suelo, hecho un ovillo, después de un gesto brusco tras golpear el balón. Tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla. «Está asustado, dolido», reconoció su compañero Mikel San José. «Ya ha pasado por esto y sabe lo que es».

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