El Athletic ya tiene museo

Imagen del exterior del museo rojiblanco. / IGNACIO PÉREZ

Las instalaciones que cobijan a las leyendas rojiblancas en el San Mamés del siglo XXI abren sus puertas al público este viernes con dos años de retraso, estética digital y reclamos interactivos

Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

Un veterano centrocampista, hoy ilustre entrenador en la Premier League, se hizo famoso en los años noventa por la maestría con que pisaba el balón y giraba la cabeza a uno y otro lado antes de decidir el pase. Un instante le bastaba, o al menos eso era lo que los entendidos decían de él, para ordenar el juego embarullado. Con frialdad, la espalda erguida, mirando a lo lejos sin dejarse arrastrar por las circunstancias, fueran propicias o adversas, aquel jugador identificaba el momento de ir arriba o de contemporizar. Es el dilema de cada partido. ¿Qué camino tomar?

La respuesta o respuestas a esa pregunta se pueden buscar en el nuevo museo del Athletic, inaugurado ayer en San Mamés tras haber permanecido cuatro años cerrado, con todos los recuerdos del club embalados en un hangar. Junto a las puertas 19 y 20, esquina sureste, ocupando 1.300 metros cuadrados, han hallado cobijo los mitos rojiblancos y sus enseres: trofeos, viejas prendas, borceguíes... Esos dioses que hablan en susurros al aficionado sobre los buenos y los malos tiempos.

NOTICIAS RELACIONADAS

El acto oficial, convocado a media tarde, congregó a las instituciones vascas, representadas por el lehendakari Urkullu -futbolista aficionado en su juventud- y por el diputado general de Bizkaia, Iñaki Rementeria. Los acompañaron la presidenta de las Juntas Generales, Ana Otadui; varios concejales del Ayuntamiento de Bilbao -el alcalde Juan María Aburto está de vacaciones- y los consejeros del Gobierno vasco Pedro Azpiazu (Hacienda y Economía) y Alfredo Retortillo (Turismo). A todos ellos, y al presidente del Athletic, Josu Urrutia, así como a cuatro de sus predecesores en el cargo (José Julián Lerxundi, Fernando Lamikiz, Ana Urkijo, Fernando García Makua) y a algunas glorias del club (el Chopo, Koldo Agirre, Iñaki Sáez), la cita de San Mamés les ofrecía una excusa para reflexionar sobre lo que significa ser del Athletic en pleno siglo XXI. Sobre el futuro de una institución que carga con 119 años a la espalda, un siglo largo cuyas esencias preservará en adelante un museo vanguardista, un entramado de imagen y sonido que ayer fascinó a los periodistas.

La renovación del museo suscita la eterna cuestión que asalta a todo seguidor del Athletic y de su filosofía. ¿Cuántos años nos aguardan todavía? ¿Cuántas burbujas económicas -ahora asistimos a la de los millonarios árabes y chinos, la de la televisión y las apuestas- volverán a estallarán delante del busto de Rafael Moreno ‘Pichichi’ en San Mamés? Si él viviera, y su recuerdo perdura en el Museo Athletic (el nombre oficial), seguro que recordaría al visitante la máxima ignaciana: en tiempos de tribulación no hacer mudanza.

Hoy abre al público

El recinto, que abre sus puertas al público desde hoy -a diario entre las 10.00 y las 22.00 horas- ha llegado al corazón de quienes pudieron contemplarlo en los pases previos. El exdelantero Manu Sarabia, protagonista de las dos Ligas de los años ochenta, no pudo refrenar su emoción tras haber paseado por el espacio que han recreado el estudio navarro Vaillo+Irigaray y Místico, y el catalán Espai Visual, dos firmas que han utilizado una estética acorde a la era digital, y vídeos y actividades interactivas que se incorporarán al acervo tradicional del Athletic. «Somos el club más especial del mundo y este museo lo refleja. Había que hacer algo único y lo es. Podemos sentirnos orgullosos de lo que refleja», confesó el gallartino.

Para Sarabia, lo más atractivo -«me pareció sencillamente genial», reconoció- es que se puede lanzar un penalti virtual al Chopo. Aunque el público no debería hacerse demasiadas ilusiones, porque en el juego Iribar «lo para todo», se lamentó Manu entre risas. Para el exdefensa Íñigo Larrainzar, león de una generación posterior, la memoria refrescada por el Museo Athletic hace que la visita sea un «agradable paseo de lo antiguo a lo moderno, tan agradable que yo podría pasarme el día entero aquí».

Pero es el actual entrenador rojiblanco, navarro como Larrainzar, quien ha descrito el alma del proyecto con un simple retazo, un eslogan cinematográfico. «Un viaje emocionante por la historia del Athletic», aseguró ‘Cuco’ Ziganda acerca de una obra que ha costado 3,6 millones al Athletic y que echa a andar dos años después de lo previsto porque antes hubo que prolongar la cubierta de San Mamés. «El museo merece la pena por el colorido y los recuerdos. Es un lujo para los aficionados», prosiguió el técnico. Por citar un aliciente, Ziganda se inclinó por el más actual, la posibilidad de «interactuar en partidos, goles y jugadores» del club.

«Hasta el último detalle»

«Han cuidado hasta el último detalle», añadió el jugador Óscar de Marcos. «Imagino a mis amigos y a sus hijos aquí. Es un espectáculo muy cuidado», destacó. Y es que nada han olvidado los gestores del Athletic al renovar del museo. Ni siquiera, por descontado, la presencia de las chicas, circunstancia que se encargó de subrayar Nekane Díez, delantera de la primera plantilla que dirige Joseba Agirre: «Era importante que el equipo femenino tuviera su trocito aquí. Para nosotras representa un paso adelante», agradeció.

«Bonito», «espectacular», «impresionante»... No se ahorraron calificativos a la puesta de largo de un museo que exhibe, actualizados, los galones de «un gran club», como remachó Biurrun, veterano cancerbero que, después de haber transitado por un campo de fútbol del siglo XXI, con sus zonas VIP y sus modernos servicios, aún sentía «añoranza por el viejo San Mamés».

Fotos

Vídeos