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Laporte se duele tras la falta que podría haber supuesto la expulsión de Piqué.
Laporte se duele tras la falta que podría haber supuesto la expulsión de Piqué. / Luis Ángel Gómez

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¿Debería haber sido expulsado Piqué?

  • El central del Barcelona ha abrazado a Raúl García como si fuera a bailar un tango cuando el navarro se iba solo a remachar el empate

Se habían disputado algo menos de 30 minutos en el Nou Camp cuando Piqué ha abrazado a Raúl García como si quisiera bailar un tango al borde del área de Ter Stegen. El navarro acababa de robarle la cartera al central blaugrana y se marchaba solo hacia la portería para poner el empate en el marcador. Pero no.

Piqué no podía permitirlo y antes de que García tocara el área, el defensa le ha agarrado por la camiseta, después de los hombros, luego empujado y finalmente, con una mano en cada cadera, le ha regalado un meneíto de lo que solo se ven en la plaza de La Casilla.

Raúl García ha caído al suelo. Contra su voluntad, porque el rojiblanco seguía potenciando las botas para dar la dentellada definitiva en el marco blaugrana. El árbitro ha pitado la falta y se ha llevado la mano al bolsillo. Todo correcto salvo, tal vez, el color de la cartulina. Amarilla para el 3 local y falta al borde del áerea que Iturraspe ha lanzado alta. Naranja seguro que era un tono más adecuado para la sanción. La polémica está servida.

Y como no hay dos sin tres, la última jugada del primer tiempo ha vuelto a encender a la parroquia bilbaína. El protegonista otra vez Piqué. Su víctima, en esta ocasión, Laporte, que seguía tendido en el suelo mientras el resto de jugadores ya pisaban el túnel de vestuarios.

La falta, una vez más sobre la cal del área local. En esta ocasión en el lateral izquierdo del ataque rojiblanco. Piqué ha ido al suelo, ha barrido a Laporte, y el árbitro ha pitado. Parecía que señalada la falta llegaría la segunda amarilla para el central catalán. Sin embargo, no era falta lo que había indicado el colegiado. Se trataba del final del primer tiempo.

En la reanudación, Piqué se ha quedado en la caseta. Alguno pensaba que, quizá, a Luis Enrique le ha parecido que estaba demasiado revolucionado. No obstante, la causa ha sido médica. «Gerard Piqué sufre una sobrecarga en el aductor de la pierna izquierda. El cambio ha sido por precaución», ha informado el Barcelona a través de su cuenta de Twitter.

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