El Correo
Athletic Club

Tarde torcida en Mestalla

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/ Ignacio Pérez.

  • El Athletic prosigue ante el Valencia su lamentable racha a domicilio y pierde a Aduriz para el partido ante el Apoel

No recordará con agrado Ernesto Valverde el día en que se convirtió, como le dijo un amigo inglés, en una «fucking legend» del Athletic tras batir la cifra de partidos dirigidos al equipo rojiblanco. Lo más probable es que suceda justo lo contrario, que el técnico de Viandar de la Vera haga un concienzudo esfuerzo por intentar olvidar lo sucedido en Mestalla. Y no es de extrañar. Hablamos de una nueva derrota desmoralizante a domicilio, de otro espectáculo tedioso en el que, además, el equipo tuvo la desgracia de lesión a Aduriz y puede que a Laporte de cara al decisivo choque del jueves en Nicosia.

Se podría decir que la ley de Murphy cayó ayer a plomo sobre el Athletic. Si algo podía salirle mal, le salió peor: los cambios en el once titular, que volvieron a tener un efecto muy nocivo en el juego, la clamorosa ocasión desperdiciada por Lekue para marcar el 0-1, el error de Iturraspe en el primer gol del Valencia, la desatención general en el 2-0 al filo del descanso, la condena a jugar en inferioridad casi cuarenta minutos de la segunda parte...

Habrá que confiar en que frente al Apoel cambien radicalmente las tornas porque la verdad es que el relato de la trayectoria del Athletic fuera de casaesta temporada resulta desalentador. Son ya cinco meses sin ganar, haciendo un fútbol tan lioso que resulta imposible descifrarlo y, lo que es todavía más preocupante, absolutamente estéril. Baste con recordar uno de esos datos duros para cuya digestión se necesita una dosis preventiva de 'omeprazol': en los seis últimos encuentros de Liga que ha disputado fuera de casa, el Athletic sólo ha podido marcar un gol. Por supuesto, no se trata de una casualidad. Como no lo fue tampoco que el Valencia se impusiera ayer con toda justicia. La diferencia de intensidad entre los dos equipos fue clamorosa en la primera parte. Se notaba a la legua quién se estaba jugando la vida y quién no. Los primeros, sencillamente, eran los que ganaban todas las disputas.

El once inicial de los rojiblancos, sin Aduriz, Williams, Yeray, Balenziaga y Beñat, obligaba a desconfiar. Cada vez que Txingurri remueve los cimientos de la alineación hay que temerse lo peor. A estas alturas, hay un futbolista que, en sí mismo, es un mal augurio: Eraso. El navarro suele estar habitualmente fuera de las convocatorias, pero de vez en cuando aparece como titular, ya sea en grandes escenarios de escabechinas como el Santiago Bernabéu o el Camp Nou o en partidos con una marejada de rotaciones. Ayer ocupó la banda derecha en detrimento de Susaeta, al que ya le adelanta cualquiera en su puesto. Sería una gran injusticia, pese a todo, centrar las críticas en Eraso, más allá de su valor sintomático. Hubo otros muchos peores. Que se lo pregunten a Iturraspe. De hecho, en toda la primera parte el único rojiblanco que se salvó fue Muniain, activo y mandón. Responsable.

El partido comenzó sin un dominador claro. Después de doce minutos de fuego cruzado, llegó el momento decisivo. San José asistió con maestría a Lekue, que dispuso de una ocasión clarísima, solo ante Diego Alves y con toda la portería para él. El bilbaíno tiró al muñeco. Lo peor, pese a todo, no fue la oportunidad desperdiciada sino lo que llegó justo después. Iturraspe perdió un balón donde un medio centro no puede perderlo nunca sin perder también una parte de su reputación. Enzo Pérez y Zaza fueron a presionarle y el de Abadiño se confió, dejando que el argentino le robara el cuero. Rebañado por Zaza, el balón le llegó a Orellana, que asistió a Nani. Fue el 1-0. La jugada provocó irritación, sobre todo pensando en el papel de Iturraspe. O más concretamente, en su personalidad. Mostrar esa parsimonia, como de adolescente aburrido comiendo pipas en el pórtico de la iglesia, ante alguien Enzo Pérez, un tipo fiero que podría pasar por el director de Recursos Humanos del cartel de Sinaloa, es para hacérselo mirar.

El gol tuvo un efecto expansivo sobre el Valencia, al que Voro dio un perfil muy afilado con Munir, Nani, Orellana y Zaza en el frente de ataque. Al Athletic, por el contrario, el 1-0 le terminó de confundir. En esos casos, los rojiblancos se dedican a correr, como si para justificarse les valiera sólo con su propia efervescencia. Por supuesto, ese ejercicio físico no les alcanza para llegar a la portería rival en buenas condiciones. En toda la primera parte, de hecho, Raúl García, que ejerció de delantero centro, sólo pudo tirar una vez a portería, y fue desde fuera del área y gracias a una pérdida tonta de Parejo. Tal y como discurrían los acontecimientos, lo mejor que podía ocurrirle al Athletic era llegar sin más daños al descanso y recapacitar dentro del vestuario. Pues bien, ni eso consiguieron los de Valverde. El Valencia amagó con el 2-0 en el minuto 43, tras una jugada de Orellana, y lo marcó en el 45, después de otro error general que dejó a Zaza sólo frente a Iraizoz. El italiano no perdonó.

El partido no estaba perdido, pero casi. Lo cierto es que no había argumentos de peso para sostener la esperanza de una remontada. El único, en todo caso, que al Valencia pudiera entrarle un tembleque mortal si el Athletic acortaba distancias. Todas estas cábalas, sin embargo, dejaron de sentir sentido en el minuto 56, cuando Aduriz, que había saltado al campo poco antes en lugar de Lekue, sintió un tirón muscular y tuvo que retirarse. Como Williams también había entrado por Iturraspe y Laporte había tenido que dejar su sitio a Etxeita a la media hora, el Athletic se condenó a jugar el resto del partido. Digamos que hizo lo que pudo y hasta disfrutó de un par de ocasiones, una de Williams y otra de Raúl García, que no había podido crear con once. El Valencia pudo ampliar la renta, pero tampoco le importó mucho no hacerlo. El pitido final le sonó a música celestial.

Directo

VALENCIA 2 - 0 ATHLETIC

Ponemos punto final a esta narración. Gracias por habernos acompañado una jornada más. Saludos!!! Agur!!!!

El Athletic se queda con esos 35 puntos en la clasificación, los mismos que el Eibar, en octava plaza.

Nani en el minuto 13 y Zaza justo antes del descanso lograron los tantos para los locales.

No le ha salido nada al Athletic en este partido. El Valencia, que tampoco ha desplegado un juego excelso, ha tenido la puntería que les ha faltado a los rojiblancos.

Derrota para los bilbainos, que además pueden pagar una factura muy cara. Laporte se marchó con molestias en la primera mitad; y Aduriz se ha lesionado también en la segunda mitad, apenas 3 minutos después de saltar al campo.

VALENCIA 2 - 0 ATHLETIC

FINAL DEL PARTIDO

Pita Fernández Borbalán...

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