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Villarreal es un mal destino

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San José se lamenta en un momento del partido. / Fernando Gómez

  • El Athletic, flojo en defensa, cae en un partido muy disputado y detiene su progresión

Era uno de esos partidos de tanto valor que hasta los entrenadores, siempre tan puntillosos con los calificativos de los periodistas, habían aceptado llamarlo final. Ayer había que aceptar la exageración. Porque, aunque es cierto que Athletic y Villarreal no se jugaban a cara y cruz el quinto puesto, que tiene también otros aspirantes, era evidente que el que saliera victorioso iba a dar un paso de gigante. En realidad, iba a salir propulsado por el efecto de su propio golpe de autoridad. Por desgracia, ese fue el ‘submarino amarillo’, más efectivo en ataque y más serio y afortunado en defensa -dos balones al larguero salvaron a Andrés Fernández- que un Athletic entregado pero impreciso. Le faltó seguridad defensiva y vuelo al juego de los rojiblancos para sacar ayer algo positivo en un estadio que se le atraganta sin remedio y donde la mala suerte no deja de perseguirle. Diez derrotas y dos empates en las últimas doce vistas en Liga lo dicen todo.

El Athletic se encontró desde el principio con un Villarreal muy enchufado. No suele ser lo habitual. El equipo de Escribá necesita un pequeño periodo de calentamiento hasta ponerse en velocidad de crucero, pero ayer tuvo claro que no podía permitirse ese lujo. Debía bregar desde el principio. De manera que no tuvo un solo segundo de duda. Esa intensidad del Villarreal necesitaba una respuesta proporcional y los rojiblancos la ofrecieron con una fuerte presión. El choque de trenes fue, por tanto, inevitable. El quinto y el sexto se enfrascaron en un pulso de alto voltaje. Saltaron chispas durante los noventa minutos. Conquistar cada metro de terreno merecía poner una bandera y celebrarlo.

Igualada la pelea de la actitud, irreprochable en ambos bandos, la diferencia iba a marcarla el fútbol. Y el Villarreal fue ganando poco a poco ese duelo. Siempre con Bruno Soriano a la batuta, los castellonenses empezaron a lograr algo que el Athletic era incapaz entre tanto fragor : darle un hilo a su juego, trenzar algunos pases, entre ellos algunos por dentro para activar a Bakambu y Soldado. A los diez minutos, Kepa tuvo que hacer una salida arriesgadísima para cortar un pase que dejaba solo a Castillejo. Tuvo suerte el portero de Ondarroa porque el balón le pegó de casualidad, a la remanguillé, cuando ya se estaba cayendo. El Villarreal comenzaba a entonarse y el Athletic, a sufrir. No le duraba nada la pelota al equipo de Valverde. San José estaba muy impreciso en una posición en la que ayer hacía falta, más que nunca, mucho tino. Raúl García no entraba en juego y en las bandas sólo Williams lograba activarse de vez en cuando. Lekue estaba muy tapado y, además, tenía mucho trabajo en defensa.

Pasado el cuarto de hora, el Villarreal firmó una combinación preciosa por la banda izquierda. Aunque la cosa acabó en nada, fue un mal indicio. Y se demostró dos minutos después cuando Víctor Ruiz hizo el 1-0 tras embocar un balón que vino rechazado del poste tras un disparo de Castillejo. El partido se ponía feo. La defensa del Athletic comenzaba a dar muestras de una debilidad que en el antiguo Madrigal suele ser un certificado de defunción. Ahora bien, Laporte hizo el empate enseguida tras volear con la derecha un córner muy bien puesto por Beñat y los nubarrones se disiparon para el equipo de Valverde. Todo volvía a empezar. Lo malo para el Athletic es que, poco a poco, hasta llegar al descanso, las aguas volvieron a su mismo cauce: el que mostraba la superioridad del Villarreal. Eso sí, el partido seguía abierto. En un puño. Aduriz, hecho, había enviado al larguero un balón muy bien puesto por De Marcos justo antes del descanso.

Dos mazazos

La segunda parte no pudo comenzar peor para el Athletic, que se encontró con un gol en contra sin enterarse. Todo empezó, curiosamente, con una falta que los rojiblancos no pudieron sacar peor. Beñat colgó un balón muy alto a la esquina del área grande para que un compañero intentara ponerle de cabeza hacia dentro. Una jugada simplona, más vieja que mear a la pared, que la defensa del Villarreal no tuvo el más mínimo problema en desactivar saliendo con el balón jugado. Enfilados al contragolpe, los de Escribá encontraron la mejor solución: Bruno Soriano. Un genial pase suyo permitió a Bakambu enfilar hacia el área del Athletic y marcar el 2-1. Yeray estuvo a punto de llegar al corte, pero no lo consiguió. Faltó contundencia en esa acción y faltó todavía más 10 minutos después, cuando el Villarreal hizo el 3-1 en un saque de falta. Un blocaje de Soldado a Raúl García dejó solo a Víctor Ruiz, que la colocó de cabeza para que Adrián empujara. A Valverde, que preparaba la salida de Muniain e Iturraspe, se lo llevaban los demonios.

Quedaba mucho tiempo para enmendar los errores y los rojiblancos lo intentaron. Nadie puede discutir el empeño de los rojiblancos. Insistieron hasta el final y apretaron mucho, sobre todo después de que, en el minuto 74, Víctor Ruiz se autoexpulsara con una entrada durísima a Williams. Hasta tres ocasiones muy claras acertó a fabricar el Athletic, una de San José, otra de Aduriz, que envió un voleón al larguero, y una última de De Marcos. Las tres se fueron por el desagüe, ese lugar al que, sin saber muy bien por qué, se le van tantas cosas al Athletic cuando se acerca a Villarreal. En fin, que la pelea por Europa se endurece. Nadie dijo que fuera fácil.

Directo

VILLARREAL 3 - 1 ATHLETIC

Ponemos aquí punto final a esta narración. Gracias por habernos acompañado en esta noche de viernes. Saludos! Agur!!

Se pierde una muy buena oportunidad para haberse consolidado en esa pelea por la Europa League. Quedan 7 jornadas en las que no se puede fallar.

Los locales jugaron con uno menos durante más de 20 minutos, pero el Athletic, con una actitud y una entrega que no se puede negar, no han logrado recortar y meterse de nuevo en el partido.

Los tres puntos se quedan en Villarreal, que afianza esa quinta posición, aventajando en 4 puntos al Athletic. 54 del cuadro amarillo por los 50 de los bilbaínos.

VILLARREAL 3 - 1 ATHLETIC

FINAL DEL PARTIDO EN EL ESTADIO DE LA CERÁMICA

No hay tiempo para más...

Aduriz baja el balón con el pecho... pero no controla.

Laporte en el extremo zurdo... la pone en horizontal para Muniain, pero Iker no logra controlar

Quedan 30 segundos para llegar al 94'

Pero esto les sirve a perder un poco más de tiempo.

La falta de Sansone a Yeray, totalmente a destiempo. Amarilla.

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