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Athletic Club
Valverde sigue el entrenamiento del jueves junto a Etxeita, De Marcos y Williams.
Valverde sigue el entrenamiento del jueves junto a Etxeita, De Marcos y Williams. / Iñaki Andrés

Valverde cubre de flores a Urrutia y elogia su labor protectora

  • El técnico alaba la figura del presidente, le define como una «roca» y dice que es «una de las razones» por las que el equipo marcha tan bien

Justo en la recta final de su comparecencia, una vez repasadas las claves del derbi de mañana y analizado el escenario liguero en el que se mueve el Athletic, Ernesto Valverde habló de su amigo y presidente Josu Urrutia. No hubo una pregunta concreta en este sentido, solo una alusión a la intervención del día anterior del deustoarra, en la que volvió a ser un muro cuando se le cuestionaba por el futuro de su todavía entrenador. Es más, Txingurri confesó que no la había visto y aún así construyó un alegato en defensa de un hombre al que puso por las nubes y redondeó su particular hagiografía con una curiosa metáfora. «Nuestro presidente es una roca y eso lo tenemos que agradecer», dijo antes de desplegar su batería de argumentos que incidía en su carácter proteccionista.

No es ningún secreto que la relación entre Valverde y Urrutia va más allá de sus cargos y que se adentra en el terreno personal, lo que se traduce en una sintonía especial. Pero pocas veces se le ha oído al técnico elogiar tanto al deustoarra como ayer, sin que nadie le insistiera demasiado en los aspectos relativos a su futuro o en los mensajes de apoyo que le llegan del vestuario. Fue él quien quiso cubrir de flores al hombre que lleva en Ibaigane desde 2011 y que, a su juicio, ejerce de escudo protector que permite a los rojiblancos trabajar tranquilos y sin interferencias. «El hecho de que el presidente esté ahí como nuestro soporte es increíble, es lo mejor que tenemos», subrayó Txingurri, quien incluso le señaló como a uno de los principales artífices de la buena marcha del equipo. «No es la razón por la que estamos sextos, quintos o hemos entrado en la Champions, pero es una de las razones», expuso el preparador extremeño, afanado en destacar la labor de Urrutia.

Centró su argumento en la faceta protectora del presidente y que, en su opinión, ha permitido a sus hombres y a él mismo desarrollar sus funciones en un ambiente cómodo y al que los golpes llegaban amortiguados. «A pesar de que la Prensa es a veces crítica con él –prosiguió Valverde–, está ahí y es el que aguanta el tirón. Y es lo que tiene que hacer. No tiene que salir a la rueda de prensa a dar noticias por aquí y por allá todos los días, sino dar estabilidad al club y al equipo. En este sentido estamos absolutamente respaldados, algo imprescindible para que el equipo tenga esa tranquilidad para trabajar y superar momentos adversos, y ha habido muchos», dijo en alusión principalmente a la eliminación europea ante el Apoel.

«Parapeto extraordinario»

De ahí que calificara a Urrutia como un «parapeto extraordinario» y le hiciera partícipe destacado de los logros colectivos. «Ese es su mérito y también su éxito». En este punto volvió a respaldar su forma de proceder durante sus comparecencias y advirtió de que «hay que aguantar la necesidad de noticias permanentes y más si ha habido noticias en otros equipos». Esta coletilla conecta directamente con el Barcelona, que busca al sucesor de Luis Enrique y él figura en lo más alto de su lista de preferencias. Tal y como ha ido informando este periódico, Txingurri está acabando su ciclo en el Athletic y tiene la duda de seguir entrenando o de tomarse un año sabático. En cualquier caso, sabe que es el candidato preferido del Barça, aunque aún no hay nada cerrado.

Una vez más Valverde descartó adelantar sus planes de futuro y repitió el mensaje de la semana pasada: «En mayo se toman las decisiones, se planifica y se comunica todo. No se interfiere en la marcha del equipo, que es lo más importante». Entonces se le preguntó por si echaba de menos un gesto de San Mamés, que gritara aquello de ‘¡Valverde quédate!’. Rió. «Estoy muy contento por cómo van las cosas y por el respeto que tiene el público hacia mí. Ha sido extraordinario desde el primer día hasta... que sea el último. No soy muy de esas cosas. Con el cariño que me muestran aquí cada día es suficiente y estoy contento. Siempre he sido una persona reconocida y, además, quiero que me dejen un poco en paz», bromeó.

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