El Correo
Athletic Club

DERBI EN MENDIZORROZA

Conversación en La Catedral

Arrate y Antón se saludan a las puertas de San Mamés.
Arrate y Antón se saludan a las puertas de San Mamés. / Iñaki Andrés
  • José María Arrate y Gonzalo Antón, expresidentes del Athletic y del Alavés, recuerdan los tiempos en que fueron rivales y colegas, y se hicieron amigos

José Mari Arrate y Gonzalo Antón se alegran con el reencuentro. Como siempre, el derbi entre el Alavés y el Athletic les separa a la vez que les une. Durante sus años como presidentes del club bilbaíno (1994-2001) y del Glorioso (1998-2004), hicieron una amistad que todavía perdura. Arrate lleva mucho tiempo alejado del fútbol. Antón también lo estaba hasta que, hace unos meses, se lanzó con unos amigos a la aventura de reflotar el Burgos. La cita tiene lugar en el restaurante de San Mamés, un marco perfecto. Lástima que el Athletic prohíba que dos expresidentes puedan fotografiarse, con las gradas y el césped de fondo, para ilustrar esta charla.

- Iba a preguntarles si echan de menos el fútbol, pero al menos Gonzalo parece que sí. ¿Cómo ha surgido lo del Burgos?

- Gonzalo Antón. Ha sido un accidente que mis hijos ya me están reprochando. La verdad es que cuesta mucho ponerte en marcha otra vez, pero nos liamos un grupo de amigos y ahí estoy metido de nuevo.

- En su caso, José Mari, no se ha planteado ningún tipo de regreso.

- José Mari Arrate. No. Ya fue suficiente. Fueron 17 años en el Athletic vividos muy intensamente, primero como directivo, luego como vicepresidente y, por último, como presidente. ¿Echarlo de menos? Pues no. Ya no estoy para echar de menos nada sino para disfrutar de la vida todo lo que se pueda.

- Pero seguro que hay cosas que uno siente haber perdido, algún tipo de nostalgia.

- J. M. A. Hombre, el fútbol es bonito y haber podido gestionar el Athletic fue un honor y un privilegio. Y luego hay otra cosa importante: haces amigos. Como Gonzalo, por ejemplo.

-G. A. Estoy contigo. A mí del fútbol me quedó una sensación muy agradable. Creo que hicimos las cosas bien y eso es un orgullo. Pasamos de Tercera División a llegar a una final de la UEFA, hicimos el campo nuevo, la ciudad deportiva... Son satisfacciones que me quedarán siempre. Y luego lo que decía José Mari: haces amigos con los que, años después, puedes pasar un rato agradable como éste.

- Ustedes se llevaban tan bien que hicieron juntos el Camino de Santiago con Javier Miranda, el entonces presidente de Osasuna, y José Luis Marcaida, que fue directivo y más tarde adjunto a la presidencia del Athletic.

- G. A. Sí. Lo pasamos fenomenal. Aunque algunos necesitaron alguna ayudita, ja, ja.

- J. M. A. José Luis Marcaida y yo, ninguna. Eso que quede claro.

Los recuerdos

- ¿Qué es lo que más recuerdan de sus mandatos?

- J. M. A. Las horas que metí. Muchas, muchas. Eché el resto. Me dejé la piel en el empeño. La verdad es que tengo una memoria muy restrictiva y sólo me acuerdo de los momentos buenos.

- G. A. El fútbol te obliga a una dedicación absoluta. Yo estuve quince años, porque antes de ser presidente fui vicepresidente ejecutivo, y la jornada era de nueve de la mañana a diez de la noche. Tuve que abandonar un poco mis empresas. Y eso que tuve la suerte de rodearme de un gran equipo.

- ¿Cuál fue su mejor momento en el Athletic, José Mari?

- J. M. A. Cuando nos clasificamos para la Champions. Hay que recordar que entonces sólo se clasificaban los dos primeros. No esperábamos hacer una campaña tan buena. ¿Lo peor? Lo peor he intentado borrarlo. No lo recuerdo.

- Le ayudo un poco. El año de Stepanovic.

- J. M. A. Bueno sí. Aquello fue fatal, un año muy duro.

- G. A. Alguna cosa hay que hacer mal, José Mari.

- J. M. A. Las gestiones se hacen siempre con la mejor intención y unas veces salen bien y otras mal. Con Stepanovic, francamente, salió mal.

- ¿Llegó a pasar miedo aquella temporada?

- J. M. A. No. Tanto como miedo no. Disgusto.

- G. A. ¿Un bilbaíno miedo? ¡Nunca! Ja, ja.

- J. M. A. Miedo pasamos años después.

- ¿Y cuál es su mejor recuerdo en el Alavés, Gonzalo?

-G. A.. Yo lo que más valoro es la trayectoria. Como decía Juan Arregui, pasamos de no tener ni balones a jugar una final de la UEFA.

- Supongo que el peor recuerdo sería, precisamente, esa final perdida de aquella manera.

- G.A. Independientemente del resultado, no la disfruté y me arrepiento.

- ¿Por qué no la disfrutó?

- G. A. Porque estaba pendiente de que todo saliera bien. A mí me gusta mucho la gestión y estaba volcado en los preparativos, en la organización, en los invitados... En todo menos en el partido. Fui tonto.

- J. M. A. Perdóname que te interrumpa, pero te salió perfecto. Conmigo tuviste un detallazo al invitarme teniendo en cuenta que el año anterior os ganamos en San Mamés y os dejamos sin Champions.

-G. A.. Aquello fue un tema de amistad. Y no sólo eso. Mira, si algo me quedó claro a mí durante aquellos años es que el Athletic y el Real Madrid son los clubes más señores del fútbol español.

- Cambiemos de tema. ¿Les costó dejar el fútbol?

- J. M. A. A mí, no. Dos mandatos creo que son suficientes. Yo, además, llevaba muchos años en el candelabro, como suele decirse. Mi época había pasado. Ahora bien, no te voy a negar que tuve tentaciones de seguir.

- Su salida, Gonzalo, fue más complicada con la venta de sus acciones a Piterman. ¿Se arrepiente de aquello?

-G . A.. La verdad es que no acerté. Un año antes dije que me quería ir y vender. Tenía un proyecto de trabajo fuera, un proyecto muy bonito, y quería irme. Sin embargo, nadie quiso comprar. Al final, vendí, dejando en el club al director general y al gestor económico, pero evidentemente me equivoqué con el personaje. Siento mucho la venta a aquella persona concreta.

Los horarios de Tebas

- ¿Cómo viven el fútbol ahora?

- J. M. A. Hombre, pues mucho más tranquilo sin la responsabilidad del cargo. Pero sigo los partidos del Athletic muy intensamente. La mayoría por la tele, la verdad, porque los calendarios y horarios de Tebas no los aguanta ni un atleta.

- No le gustan.

- J. M. A. Me joden un huevo.

- G. A. Yo ahora vivo todos los deportes muy a gusto. Lo de antes era un sinvivir. El Alavés, además, está en muy buenas manos con Josean Querejeta.

- El fútbol ha cambiado mucho respecto a sus años de presidencia.

- G. A. Los ingresos por televisión han provocado una metamorfosis. Hay clubes que han pasado de ingresar 7 millones a ingresar 40. Y eso lo cambia todo.

- J. M. A. No sé a dónde se va a llegar. Tengo mis dudas de si este globo se va a mantener o se va a pinchar.

- Para el Athletic supone un gran peligro que sus rivales, y especialmente los demás equipos vascos, dispongan de semejante músculo financiero. La competencia es muchísimo más dura.

-J. M. A. Está claro que tendremos que espabilar y potenciar aún más nuestra cantera. Estamos sacando muchos jugadores y habrá que sacar todavía más. Siempre que hemos dado oportunidades a los chavales nos ha ido bien.

-G .A. A mí la filosofía del Athletic me parece extraordinaria. Ojalá pudiéramos tenerla todos los clubes. Pero es evidente que, si el globo que dice José Mari no se desinfla, cada día va a tener más competencia.

-¿ Qué recuerdan de aquellos derbis que les enfrentaron?

- J. M. A. Yo creo que había más pasión de la que hay ahora. El que más recuerdo, lógicamente, fue el de 2000, el que les dejamos sin Champions. No es el derbi en el que más me alegré del triunfo del Athletic, la verdad.

- ¿Le sorprendió su equipo?

-J. M. A. Bastante, sí.

- G. A. Sobre todo cómo corrían, ja, ja.

- Usted sí que lo tuvo que pasar mal.

-G. A. Digamos que tuve días mejores. Teníamos preparada hasta la cena de celebración en el hotel López de Haro. Pero bueno, nos clasificamos para la UEFA y las cosas de la vida: alguien nos bendijo y al año siguiente llegamos a la final.

El resultado del domingo

- ¿Quedan ganas de revancha por aquello en Vitoria?

- G. A. No lo sé. Lo que sé es que todos los derbis se juegan con mucha pasión y que el Alavés saldrá a ganar con toda la ilusión del mundo.

- J. M. A.Yo deseo que el Alavés gane la final de Copa. Para el domingo, sin embargo, veo muy bien al Athletic. Creo que va a ganar. Aunque no será fácil. De eso estoy seguro. El Alavés tiene un plus de motivación. Me parece más complicado este partido que el que nos queda contra el Atlético de Madrid.

-G. A. Creo que va a ganar el Alavés. La afición empuja mucho en Mendizorroza y el equipo defensivamente es muy fuerte.

- En la final de Copa sí que deberá demostrarlo.

- G.A. Y tanto. Vamos con una ilusión tremenda, pero lo veo muy difícil.

- Si algún equipo puede atestiguar esa dificultad es el Athletic.

- J. M.A. Sí, tenemos experiencia. Para qué vamos a decir lo contrario, ja, ja.

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