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El empate más loco del Athletic en el Calderón

Deusto, desdichado protagonista en aquel partido, en un encuentro con el Athletic.
Deusto, desdichado protagonista en aquel partido, en un encuentro con el Athletic.
  • Deusto, guardameta del conjunto bilbaíno en aquella tarde de 1968, truncó con sus errores un enorme partido de la tropa de Iriondo (4-4)

Aquella noche de miércoles en el Manzanares, en el segundo partido de la historia del Athletic en ese recinto, los espectadores se divirtieron. Disfrutaron con ocho goles, cuatro por cada equipo (aunque el último vizcaíno lo anotó un futbolista local en propia puerta) (4-4), y presenciaron en el que, para el cronista, fue el encuentro más destacado de la tropa dirigida por Rafael Iriondo en un año al que tan solo quedaban 13 días de vida. «Este ha sido el mejor partido que ha jugado el Atlético en 1968». Eso sí, el guardameta rojiblanco no gozó de una jornada muy afortunada. «Con toda probabilidad, Deusto no volverá a jugar un partido peor en toda su vida deportiva», señalaba la crónica de aquel encuentro en EL CORREO.

El Athletic había acabado la temporada anterior en el séptimo puesto, por debajo del Atlético, con once victorias en 30 encuentros. Y se presentó en aquel partido en el Manzanares en la parte media baja de la tabla, con más derrotas (5) que victorias (3). Sin embargo, el cuadro visitante regaló un gran rendimiento en Madrid, pero mediatizado por la actuación de Deusto, un meta que sumó tan solo 13 encuentros en cuatro temporadas. «Fue el culpable directo de los cuatro goles marcados por el Atlético: dos en salidas en falso, otra al pasarle el balón por debajo del cuerpo, y el cuarto haciendo la estatua a un lejano tiro de Collar, que además tuvo que rebasar la barrera de defensores atlético. Estuvo mal sin paliativos el portero suplente».

De este modo, el conjunto que hoy despide el Vicente Calderón, entrenado entonces por Miguel González, se adelantó en el primer minuto por medio de Adelardo. Pero reaccionó el grupo de Iriondo. Tres goles: Igartua, Estéfano y Rojo pusieron por delante el Athletic antes de la media hora. Y eso que los vizcaínos sufrieron con uno menos desde el minuto 24 por una lesión: «Jugó sin Larruri que es, como sabemos, algo así como el ‘candado del equipo’». Pero la escuadra vizcaíno convertió la desventaja en una virtud: «Es que multiplicándose como pocas veces lo han hecho los leones hicieron olvidar a todos los espectadores que estaban en inferioridad numérica. Colocados estrategicamente sobre el campo, defendiendo con cada balón con uñasa y dientes, lanzándose al ataque con un juego cortante e incisivo como un cuchillo».

Aunque el 1-3 hubiera hecho justicia, el duelo se complicó. Garate, Collar y Adelardo, este en el 84, lograron voltear el marcador ante un equipo en el que los ‘cachorros’, hombres como Clemente, Igartua, Estéfano y Rojo, se salieron. Aunque no les estaba sirviendo ni siquiera para extraer un punto del Manzanres. Hasta que el diosa fortuna se alió con ellos. «La suerte se compadeció de los leones y les dio el gol del empate definitivo, en un centro raso de Estéfano, que un defensa colchonero (Martínez Jayo), llevó a su propia red». Y así se cerró el marcador más abultado con el Athletic como protagonista en la historia del Manzanares.

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