7 encuentros en 21 días que decidirán el futuro del Athletic

Ziganda y sus jugadores observan el desarrollo de un ejercicio en una de las sesiones celebradas en Lezama./FERNANDO GÓMEZ
Ziganda y sus jugadores observan el desarrollo de un ejercicio en una de las sesiones celebradas en Lezama. / FERNANDO GÓMEZ

Los rojiblancos abren este domingo ante el Villarreal un período clave de su temporada

ROBERT BASIC

Quedan apenas 48 horas para que el Athletic retome el pulso de la Liga y haga de anfitrión a un Villarreal que llega lanzado -cuatro victorias y un empate en las últimas cinco jornadas- y que medirá la capacidad de reacción de los bilbaínos, necesitados de buenas noticias en forma de grandes resultados y actuaciones solventes que les permitan recuperar la fe en lo que hacen. No será una misión sencilla desmontar al ‘submarino’, que ha agradecido el cambio de cromos en el banquillo y lleva casi dos meses sin conocer la derrota en el torneo de la regularidad. Pero nada de esto debe importar a los rojiblancos, que afrontan una fase clave del calendario con siete partidos en 21 días y la obligación de enderezar el rumbo si no quieren desviarse definitivamente de la ruta marcada en verano. Estas tres semanas serán fundamentales para calibrar la sostenibilidad del proyecto de Ziganda y llenar de contenido el fútbol del equipo, aún ligero e instalado en una preocupante indefinición.

El parón ha venido bien para lamerse las heridas y trabajar con tranquilidad, justo lo que le falta al equipo cuando compite entre semana y se dedica básicamente a recuperar. La plantilla ha agradecido el descanso y ahora encara una etapa en la que tiene que despegar y demostrar que las promesas de una vida mejor hechas en los últimos días no caerán en saco roto. El maratón se compone de cuatro partidos de Liga -Villarreal, Deportivo, Real Madrid y Levante-, dos de Europa -Hertha y Zorya- y uno de Copa, correspondiente al choque de vuelta ante el Formentera. Aquí se verá la reacción de los rojiblancos, su determinación de borrar de un plumazo la actual crisis de juego y resultados, el compromiso del técnico con una apuesta valiente y arriesgada, que debe ser netamente ofensiva y basada en unos principios innegociables como la presión alta, intensidad y derroche físico, y por supuesto la necesidad urgente de que las figuras den por fin un paso al frente y ajusten su rendimiento a su verdadero nivel. Solo así sería posible soltar el lastre y volar, cerrar un mal capítulo y abrir uno mejor en el que el Athletic volvería a reconocerse en el espejo.

Los datos

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victorias del Athletic y dos empates es el balance de las últimas cinco visitas ligueras del Villarreal
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gol en Liga han encajado los rojiblancos en San Mamés ante el ‘submarino’ desde 2011

El vestuario asegura que está listo y preparado para «dar la vuelta a la situación» y comenzar con la escalada hacia la parte alta de la tabla. Han sido varios los jugadores los que han expresado su absoluta convicción en una remontada que, a su juicio, está a punto de producirse. El último en hacerlo fue Aritz Aduriz, la voz más autorizada en la caseta y el hombre con más peso específico en la plantilla, el líder. «Soy positivo porque conozco a la gente, el grupo. Sé de sobra que tenemos capacidad suficiente como para estar mucho mejor. Confío plenamente en este equipo y en que vamos a mejorar», dijo el delantero el miércoles, el día de su renovación. «Somos conscientes de que no estamos como nos gustaría. Necesitamos revertir la situación y eso se hace con los tres puntos». Y algo más. Lo añadió sin ser preguntado: «Jugar lo mejor posible».

Atención sobre Kepa

Los rojiblancos tendrán la ocasión de hacerlo ante el Villarreal, cuya visita conllevará además el regreso de Kepa a la titularidad y su exposición al público de San Mamés. El portero no acaba de rubricar su renovación y habrá que ver cómo será el reencuentro con la competición y la grada, impaciente por dar el carpetazo a un asunto que lleva meses cociéndose a fuego lento y no acaba de cristalizar en nada. Ni sí, ni no, sino un interminable tira y afloja con la cláusula de rescisión como el gran escollo a salvar. Algunos jugadores del ‘submarino’ ya han comentado a lo largo de la semana que esta situación podría mermar las facultades y someter a una presión extra al guardameta, que será observado con lupa por los parroquianos de La Catedral, pero está claro que los castellonenses no conocen al rojiblanco ni a su afición. Él estará listo y preparado como siempre, y ellos se dejarán el alma animando a su equipo.

Ganar al Villarreal será fundamental para afrontar con algo más de confianza el resto de los compromisos que se precipitarán en la agenda rojiblanca. El primero de los siete que marcarán la tendencia de los bilbaínos en la Liga y definirán su suerte en la fase de grupos de la Europa League y también en la Copa, aunque en este último caso se da por presupuestado el pase a los octavos de final. Pero ahora lo único que preocupa al Athletic es sacar los tres puntos el domingo y dar una buena imagen, acorde con su potencial y posibilidades. Lo cierto es que no se le da nada mal el ‘submarino’ en San Mamés y así lo atestigua un balance de tres victorias y dos empates en las últimas cinco visitas de los castellonenes. Es más, en estos encuentros los rojiblancos solo han encajado un gol -Nilmar, en septiembre de 2011- y han anotado ocho. Toca volver al ruedo y empezar con la remontada. Llega la hora de la verdad.

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