«Reactivará a la plantilla y a la afición»

Eduardo Berizzo arenga a sus jugadores desde la banda en un partido del Celta frente al Genk de la Europa League de 2016-17. /EFE
Eduardo Berizzo arenga a sus jugadores desde la banda en un partido del Celta frente al Genk de la Europa League de 2016-17. / EFE

Víctor Fernández, Lotina y Gustavo López, que coincidieron con Berizzo en el Celta, creen que al Athletic aportará «pasión, conocimientos y un estilo de juego»

Igor Barcia
IGOR BARCIA

Cuando Eduardo Berizzo llegó al fútbol español ya era un defensa veterano de 31 años, con una larga experiencia a sus espaldas, que había debutado en la primera argentina 13 temporadas atrás de la mano de Marcelo Bielsa. El central de Cruz Alta había acumulado 350 partidos oficiales antes de embarcarse en su primera aventura europea con el Olympique de Marsella, de irregular resultado. De hecho, parecía que su vuelta a River Plate ponía punto y final a su apuesta, pero ahí apareció el Celta y Eduardo Berizzo inició una relación con el fútbol español que se ha acentuado con su fructífera carrera como entrenador en la Liga.

Ya han pasado 18 años desde su llegada a Vigo, donde jugó cinco temporadas antes de retirarse en el Cádiz. Y es en este tramo final donde crecen sus inquietudes por profundizar en el fútbol. En Vigo se estaba forjando, a medida que culminaba su etapa como futbolista, un futuro entrenador. Así lo consideran tres personas relacionadas con aquel Celta donde tuvieron relación con el nuevo técnico del Athletic: Víctor Fernández, Miguel Ángel Lotina y Gustavo López. Los tres hablan de aquella etapa con EL CORREO y coinciden en su diagnóstico, el Athletic acierta con su decisión. «Vendrá muy bien para reactivar a la plantilla y a la afición», resume Lotina.

Víctor Fernández

En el año 2000, en pleno mercado de invierno, Berizzo llegaba a Vigo, donde prometía «trabajo y dedicación» y admitía que la presencia de sus compatriotas Gustavo López y Caballero le ayudaron a tomar la decisión. Al frente del equipo estaba Víctor Fernández, que esa temporada llevaría al club a la final de Copa –perdió frente al Zaragoza–. El técnico aragonés recuerda perfectamente al Berizzo defensa central. «Mis recuerdos son inmejorables. Destacaba por su mentalidad diferente, era muy inteligente, un gran competidor que sabía leer siempre el juego. Eso le permitía aprovechar al máximo sus cualidades, porque no era ni el más rápido, ni el más alto, ni el más técnico, pero siempre sabía estar al aprovechar esa inteligencia. Además tenía una gran pasión y entusiasmo por el fútbol. Era muy competitivo, un futbolista de vestuario», analiza el exentrenador celeste.

En los dos años que compartieron equipo, Víctor forjó una buena relación con el argentino que a día de hoy se mantiene. El interés de Berizzo por todo lo que rodeaba al fútbol, más allá del día a día, terminó por cautivarle y le hizo entender que ante él tenía a un futuro entrenador. «Claro que le veía en esa faceta, porque muchas veces al terminar el entrenamiento nos íbamos al gimnasio. Yo aprovechaba para hacer algo de ejercicio y él siempre se acercaba para charlar conmigo de fútbol, de partidos que había visto o de futbolistas. También se interesaba por el trabajo que habíamos hecho en la sesión y quería saber para qué estaban destinados los ejercicios... Era un futbolista con inquietudes, así que entablamos una buena relación personal», recuerda.

El técnico aragonés ha seguido con atención su carrera como entrenador –coincidieron en los derbis gallegos de hace tres temporadas– y no tiene dudas cuando se le pregunta por la decisión que ha tomado el Athletic. «Es un grandísimo acierto. Va a aportar conocimientos, capacidad de trabajo, un estilo muy definido, mucha pasión y entusismo en esta nueva aventura que emprende en Bilbao», resume.

Miguel Ángel Lotina

Cuando Víctor Fernández dejó el banquillo celeste en verano de 2002, el club de Balaídos fichó a Miguel Ángel Lotina. El de Meñaka llegó procedente de Osasuna y cumplió temporada y media en Vigo, con un primer año sensacional en el que clasificó al Celta para la Champions y un segundo donde fue cesado en la jornada 21. En ese tiempo, Lotina recuerda al Berizzo futbolista como «el típico central que se conoce perfectamente y se equivoca poco». Y como persona le califica de «un tío muy sensato. Era muy maduro para ser futbolista, era buena persona y alguien que hacía grupo».

Lotina plantea que «nunca puedes saber realmente si un futbolista va a ser entrenador», pero una vez que Berizzo dio el paso, admite que ha seguido con mucha atención su trayectoria porque «me gusta ver a sus equipos, tiene un 'golpe Bielsa' que cae muy bien a su estilo de juego». En este sentido, el vizcaíno explica desde Japón, donde entrena al Tokio Verdy, que «es un gran entrenador para el Athletic porque es un técnico que propone. Forma parte de una nueva generación como Machín, Quique Setién... que plantean nuevas cosas».

Pese a la distancia, Lotina demuestra que está al hilo de todo lo que sucede en el Athletic y considera que el argentino es un técnico ideal para dar la vuelta al pesimismo que se ha instaladado en la familia rojiblanca. «Creo que vendrá muy bien para reactivar a la plantilla del Athletic y a la afición, que ha estado muy desencantada esta temporada. Hacía mucho tiempo que no veía a la afición tan desencantada con su equipo y creo que su llegada va a ser importante en este aspecto», valora.

Gustavo López

En el periodo en el que Berizzo jugó como celeste coincidió con uno de los iconos del club, además compatriota suyo. Gustavo López, ahora comentarista en la SER y Movistar +, le conocía perfectamente cuando llegó a Vigo. «Un central con mucha calidad, personalidad, un líder en el campo, con mucha ascendencia sobre el resto. Fue un futbolista que tuvo muy buenos momentos pero no solo en el Celta, también en River Plate, donde marcó territorio y fue una institución», define.

Al igual que Víctor Fernández, destaca que Berizzo «siempre fue un seguidor del fútbol y siempre un apasionado de todo lo que rodea a su deporte. Ahora todo ese interés lo demuestra con el buen trabajo que está realizando como entrenador. Lo hemos visto en el Celta y Sevilla, pero ya en O'Higgins hizo una gran labor con un club al que le llevó a lo más alto y le hizo jugar muy bien al fútbol. Es un entrenador que aporta mucho al club al que va».

Gustavo López coincide con los consultados al valorar la decisión de Ibaigane como «un acierto», porque «la filosofía que propugna Berizzo va de la mano con el Athletic». Y para justificarlo, recuerda el interés que siempre mostraba el ahora ya entrenador rojiblanco en cada viaje a Bilbao. «Ya desde jugador admiraba el Athletic y todo lo que rodea al club. Me acuerdo que íbamos a jugar y siempre se mostraba encantado con el club y con la ciudad, con la afición, con el ambiente que se respiraba en el entorno y en San Mamés. Siempre le cautivó y el tiempo le ha dado la oportunidad de convertirse en entrenador del Athletic».

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