La renovación de Kepa: esto tiene mal cariz

La situación del portero rojiblanco sigue sin resolverse y es un misterio cada vez más inquietante

Jon Agiriano
JON AGIRIANO

La renovación de Kepa Arrizabalaga con el Athletic se está convirtiendo en un misterio cada vez más inquietante. Hasta hace unos pocos días estaba convencido de que el portero de Ondarroa no tardaría en firmar un nuevo contrato con el Athletic. Ahora, ya no sé lo que pensar. Y como me ocurre en esos casos, he empezado a fabular. Sería bonito, pensaba ayer y sospecho que continuaré pensando hoy, poder ejercer por unas horas de Hércules Poirot y reunir en el salón de una mansión victoriana a Kepa, a su padre, a sus representantes de la agencia Bahía, a Urrutia, Amorrortu y Florentino Pérez. Vendría a ser como uno de esos encuentros en Fernly con el doctor Sheppard, el mayor Blunt, el mayordomo Parker, el secretario Raymond, la sobrina Flora y demás sospechosos del asesinato de mister Ackroyd. Con una diferencia evidente, por supuesto. De esas citas, Poirot salía con el caso resuelto y nosotros, probablemente, lo haríamos más confundidos.

Lo cierto es que sólo nos queda esperar y cada vez somos más los que lo hacemos con un pesimismo creciente. Qué quieren que les diga: me preocupa que en los medios de la capital se hable cada día más del interés del Real Madrid por Kepa. El martes, de hecho, creo que se dio un salto cualitativo en esta cuestión cuando en la zona mixta del Santiago Bernabéu, tras ser uno de los héroes de su equipo ante el Tottenham, Keylor Navas fue preguntado por el posible fichaje del rojiblanco. «No es algo nuevo para mí. (...) Trabajo para estar luchando por mi sueño, independientemente de lo que se diga o no se diga», aseguró el costarricense.

Esto empieza a tener un mal cariz preocupante. Quizá lo haya tenido siempre y sólo los más ingenuos -levanto el dedo- no lo hayamos visto hasta ahora. Las fechas son las que son y el interés del club blanco es evidente. ¿O alguien se cree que los periodistas de Madrid se chupan el dedo e insisten con lo de Kepa porque no tienen otra cosa mejor que hacer? A estas alturas, mi impresión es que aquí sólo hay un problema de verdad y no es la ficha del jugador sino la cláusula de rescisión. El Athletic quiere una que sea disuasoria y Kepa Arrizabalaga no está dispuesto a encerrarse con llave. Lo malo es que, entre estas dos posturas, no se adivina un término medio.

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