La última vergüenza

La última vergüenza
Fernando Gómez

La temporada termina y San Mamés despide al Athletic de Ziganda con una pitada monumental tras presenciar un nuevo rídiculo, esta vez ante el Espanyol

Jon Agiriano
JON AGIRIANO

Algunos socios, hartos y aburridos de la charlotada que estaban presenciando y sin saber muy bien cómo pasar el rato, han hecho ejercicios respiratorios para mejorar sus prestaciones en el momento debido; es decir, con el pitido final de Fernández Borbalán. Ha sido en ese instante crítico cuando debían darlo todo. Y lo han dado. San Mamés ha despedido al Athletic con una pitada monumental que ni siquiera la megafonía del estadio, a todo volumen, ha logrado desvirtuar. El público ha mostrado su indignación por una temporada vergonzosa y ha apuntado al palco, al banquillo y a los jugadores. A los culpables, en fin, de diez meses catastróficos en los que no solo hemos tenido que asistir al derrumbe de un equipo que ha terminado en su segunda peor clasificación histórica sino a la exposición pública de su cadáver. El Athletic de Ziganda llevaba muerto al menos dos meses -si es que ha estado vivo alguna vez- y la junta directiva no le ha querido enterrar. Ha habido que sufrirlo hasta el último segundo, hasta el bochornoso partido ante el Espanyol, que ha sido un concentrado terrible de los males de toda la temporada.

Se ha hecho muy duro soportarlo, pero más o menos todo el mundo estaba preparado. Preparado para no esperar nada bueno, se entiende. David Gallego, por ejemplo, había reconocido que se le estaban haciendo muy raros estos partidos finales del campeonato entre equipos que no se juegan nada. «Parecen de pretemporada», aseguró el sábado. ¿Exageraba el técnico del Espanyol? No. Todo lo contrario. Lo cierto es que se quedaba corto. Mejor dicho: no era suficientemente preciso. Y es que, en las pretemporadas, hay choques interesantes en los que uno puede analizar las novedades del equipo, comprobar sus engranajes, pasar revista a las promesas y meritorios, analizar el libreto del nuevo técnico cuando se ha producido un relevo en el banquillo... No. Lo que hemos visto este domingo en San Mamés ha sido, efectivamente, como un partido de pretemporada pero de los peores posibles.

Más información

¿A qué me refiero? Quienes tengan una edad y, por tanto, memoria de los grandes torneos veraniegos, recordarán los partidos por el tercer y cuarto puesto que a veces les tocaba jugar a dos equipos sudamericanos de gira por España. Salvo que los futbolistas se liaran a leches entre sí por viejas rencillas o la tomaran con el árbitro y tuviera que acabar interviniendo el gobernador civil, aquellos encuentros eran el grado máximo posible del fútbol somnífero. El único jugador que corría era el que tenía una oferta de la Liga o buscaba voluntarios para que algún club le buscara un abuelo de Argamasilla de Alba y pudiera colar como oriundo. Pues bien, lo visto este domingo en San Mamés ha estado a esa altura.

La primera parte ha sido un muermo terrible en la que solo han podido destacarse dos o tres buenas jugadas de ataque de los 'periquitos', que se han adelantado en el minuto 9 con un cabezazo de David López en un córner. El central ha rematado solo y casi a bocajarro. Etxeita ni lo ha visto. Y Vesga, tampoco. El centrocampista vitoriano, por cierto, ha formado pareja con Beñat hasta que ha sido retirado antes de la hora de juego. Sería una casualidad, pero ha sido imposible no pensar que Ziganda ha terminado como empezó, que en su último día como entrenador del Athletic su apuesta en la medular ha sido la misma que la del primero ante el Dinamo de Bucarest.

0 Athletic

Kepa; Unai Núñez, Yeray, Etxeita (Córdoba, m.62); De Marcos, Beñat, Vesga (Iturraspe, m.58), Lekue; Williams (Sabin Merino, m.72), Muniain, Aduriz.

1 Espanyol

Diego López; Javi López, David López, Naldo, Dídac Vilà (Aaron, m.55); Leo Baptistao (Sergi Darder, m.83), Marc Roca, Víctor Sánchez, Piatti (Melendo, m.63); Sergio García y Gerard Moreno.

Goles
0-1, m.9: David López.
Árbitro
Fernández Borbalán (Andalucía), que este domingo se despidió del arbitraje. Mostró tarjeta amarilla al visitante Javi López (m.81).
Incidencias
Partido correspondiente a la trigésimo octava y última jornada de LaLiga Santander disputado en San Mamés ante 28.492 espectadores, según datos oficiales. Los boxeadores vizcaínos Kerman Lejarraga y Andoni Gago realizaron el saque de honor del partido como reconocimiento a sus recientes éxitos, la conquista de los títulos de campeón de Europa de peso welter y de la Unión Europea del peso pluma, respectivamente. En el m.60 partido parte la grada entregó un premio al expreparador físico del club Manolo Delgado-Meco, posteriormente también de la selección española.

Nada ha podido destacarse del Athletic en la primera parte, nada salvo el interés de Muniain -quizá el único de toda la plantilla rojiblanca que lamenta el final de Liga- y un remate de Aduriz en el minuto 26 que se ha ido alto. Ha sido la única ocasión digna de tal nombre de la tropa de Ziganda, que ha dejado un dato estadístico grandioso por su valor ilustrativo. Pese a ir perdiendo durante 36 minutos delante de su público, el Athletic no ha hecho ni una sola falta. Bueno, quizá haya hecho alguna que Fernández Borbalán, magnánimo el día de su despedida, no ha querido pitar. El caso es que se ha ido al descanso con cero faltas y por detrás en el marcador. Estoy por decir que en 120 años no se había visto algo semejante, pero no me atrevo. Me da miedo arriesgarme. Entiéndanme. Ya estoy viendo el desmentido oficial por parte de los comisarios de Ibaigane y mi careto en carteles de 'Se busca' como maligno autor de 'fake news' y mentiras gordas.

La segunda parte ha sido todavía peor desde la perspectiva rojiblanca, de manera que se podrán hacer una idea del engendro que ha habido que presenciar. Si las gradas no se han vaciado ha sido porque había sesión continua y el partido bueno era el segundo, el del filial. De lo contrario, no se habría quedado ni al Tato. ¿Para qué? ¿Para ver cómo el Espanyol hacía y deshacía a su antojo y sólo su falta de puntería le impedía firmar una goleada? Ha sido un final de partido deprimente en lo que se refiere al juego y a la actitud de los rojiblancos; tan inferiores que en su fuero interno han debido de agradecer la modestia del 0-1. Bien mirado, ha sido el colofón lógico a una temporada que no será fácil olvidar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos