Urrutia evita en su discurso la cuestión deportiva y se centra en ensalzar una filosofía «maravillosa»

Urrutia, durante su intervención. / MANU CECILIO/PABLO DEL CAÑO

El socio da otro año más un respaldo mayoritario a las cuentas de la junta, que presenta un superávit de 21 millones de euros

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANO

Por séptimo año consecutivo, Josu Urrutia logró el respaldo de la asamblea a su proyecto económico. Lo hizo en una maratoniana sesión de cerca de siete horas, comenzó a las 19.30 horas, y de forma abrumadora.

La crisis deportiva tuvo como consecuencia un ligero desgaste y significó una pérdida de siete puntos en el apoyo. Urrutia sacó adelante el balance con el 79% de las adhesiones. El pasado año alcanzó su récord con el 87%, un respaldo que nunca había obtenido un presidente en la historia del Athletic.

A diferencia de lo que hizo en anteriores intervenciones, el dirigente esquivó los asuntos económicos y deportivos en su discurso. En los malos momentos que vive su equipo en el campo, su respuesta fue mirar de nuevo a la «maravillosa» filosofía.

El presidente centró su «precioso» discurso, en elogio del contador, Alberto Uribe-Echevarría, en cuestiones filosóficas. Fueron 25 minutos de intervención centrados en sus temas favoritos, los asuntos identitarios, en los que se mueve más cómodo, y la «maravillosa» filosofía.

Lo advirtió nada más colocarse ante el atril. «Me gustaría moverme por esas líneas desdibujadas entre lo económico, lo identitario y lo que es nuestra razón de ser, que es el fútbol». Y definió al club de la siguiente forma: «Somos una apuesta maravillosa. Y, aparte, un milagro que nos reta cada día a ser mantenido. Somos una apuesta porque apostamos. Y un milagro porque, lejos de mantenernos conformes, nos hace afrontar retos deportivos y a posicionarnos frente a esos retos de una manera singular».

«Se nos achaca cierta cabezonería en algunas cuestiones, pero nos gusta llamarlo coherencia» La gestión

Las referencias a las cuestiones económicas fueron prácticamente inexistentes. Las muy pocas a los problemas deportivos del equipo, metafóricas. No hubo ningún comentario directo ni al mal arranque de la campaña, ni a la ausencia de fichajes, ni a la marcha de Ernesto Valverde, que prefirió el banquillo del Barcelona a la oferta de de renovación de Urrutia, ni a por qué apostó por Ziganda.

El exfutbolista remarca cada año en su discurso a los compromisarios que tiene un sostén importante. «Sentimos que apreciáis nuestro compromiso con el club». Lo que quedó una vez más claro es que no le agradan las críticas. «Sorprende a veces que, tras seis años pudiendo haber analizado nuestro proceder, se mantengan dudas sobre éste», pidió.

«Vendrán mal dadas en ocasiones. En esos momentos hay que juntarse y arroparse» Los malos momentos

En defensa de su gestión, sólo puso una leve nota autocrítica, de la que se defendió de inmediato. «Es verdad que también se nos achaca cierta cabezonería en el enfoque de determinadas cuestiones. El uso de las palabras es libre, y por eso a nosotros nos gusta más llamarlo coherencia, convencimiento y tenacidad».

Y más tarde se colocó ante uno de sus asuntos favoritos, el convencimiento de que la crítica periodística es perjudicial. «Necesitamos más que nunca desarrollar la atención y no ser meros consumidores de datos, pretendidas informaciones y opiniones ajenas», demandó. Le pareció una frase tan redonda que la repitió.

«Mantenemos la misma ilusión y responsabilidad con las que llegamos al club» Su junta directiva

Urrutia habló diez minutos más que la pasada campaña. Las alusiones a la pobre temporada no entraron en detalles sobre las causas. «No acortemos el ángulo de mira. No seamos cortoplacistas y orientemos las respuestas deportivas y económicas en el aquí y en el ahora. Nuestra responsabilidad nos dice que vendrán mal dadas en algún momento, y que hay que juntarse, arroparse y cuidarse como el Athletic siempre lo ha hecho en esos momentos».

Y aquí se detuvo en el beldurriz ez (sin miedo), que lanzó hace dos años en medio de una severa crisis de resultados del equipo de Valverde. «Este mensaje también lo ofrecimos hace un tiempo y para nosotros sigue vigente».

«Lo relevante es nuestro viaje, independientemente del último resultado» Su filosofía

«Fortaleza económica»

Se trata de la última campaña completa de esta junta, que debe convocar elecciones en marzo de 2019. El presidente remarcó que sigue firme en sus ideales. «Nuestro compromiso con el club continúa vigente y de un modo sincero podemos decir que sentimos que lo apreciáis», dijo a los compromisarios.

El papel de ensalzar la gestión económica de una junta correspondió esta vez al contador. En una intervención que, otro año más, agradó a los socios por su sencillez y claridad, Uribe-Echevarría remarcó que son ya seis campañas con superávit para este equipo de gobierno, 132 hasta ahora. «Nuestra previsión esta campaña era de 18 millones de beneficios y nos presentamos con 27, 21 después de pagar impuestos», ensalzó. «Nuestro patrimonio es alto y nuestra deuda inexistente. Hemos invertido casi 90 millones en infraestructuras que hemos pagado casi a pulmón», se felicitó. Este escenario, añadió, «nos da fortaleza para enfrentarnos a un entorno cada vez más complejo y difícil», zanjó el directivo.

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