Urrutia ya trabaja en el proyecto de la próxima temporada

José Ángel Ziganda y su segundo, Bingen Arostegi, conversan durante el entrenamiento de ayer en Lezama. /ignacio pérez
José Ángel Ziganda y su segundo, Bingen Arostegi, conversan durante el entrenamiento de ayer en Lezama. / ignacio pérez

Mantendrá a Ziganda hasta el final pese a las presiones y, mientras tanto, está inmerso en la búsqueda de un técnico con prestigio que encaje en su idea del Athletic

ROBERT BASIC

El presidente del Athletic, Josu Urrutia, se ha puesto manos a la obra y ya está perfilando el proyecto deportivo de cara a la próxima temporada. La dolorosa eliminación europea contra el Olympique de Marsella ha dejado al equipo sin su último as en la manga y lo ha desconectado de una campaña amortizada en la que nada -o casi nada- ha salido como debía. El margen de maniobra en la Liga es el que es y da para lo que da, por mucho que José Ángel Ziganda se empeñe en trasladar una imagen de aparente fortaleza personal y recete un optimismo en el que nadie cree, ni siquiera sus jugadores, conscientes de que recuperar el terreno perdido en el torneo de la regularidad es poco menos que una quimera y están resignados a un fin de campaña mediocre. También lo sabe el deustoarra, quien no piensa quedarse de brazos cruzados y trabaja en la reconstrucción de un modelo fallido por el que él apostó personalmente. Mantendrá a ‘Cuco’ hasta el final, impermeable a presiones internas y externas, aunque ya está inmerso en la búsqueda de un entrenador de prestigio que además deberá encajar en su idea del Athletic.

Urrutia ha empezado a escrutar el horizonte y analizar las distintas alternativas para el banquillo de San Mamés. Uno de los hombres que figura en la lista de los posibles sucesores de ‘Cuco’ y que gusta mucho es Eduardo Berizzo. De hecho, era uno de los que sonaba en Ibaigane como sustituto de Ernesto Valverde, pero Urrutia tenía tomada la decisión de promocionar a Ziganda y la ejecutó sin pestañear. A pesar de que había voces contrarias a este nombramiento, el presidente desoyó las demás propuestas y apostó por el técnico al que trajo de vuelta a Lezama y que llevaba seis años al frente del filial. El argentino, entonces en el Celta, siempre ha tenido en gran estima al club bilbaíno y en su círculo íntimo ha llegado a confesar que le encantaría ponerse al frente de los rojiblancos. Luego acabó en el Sevilla, que le despidió por la «mala racha del equipo» mientras se recuperaba de un cáncer de próstata. Lo superó con éxito y ahora está de nuevo en el mercado, y también en la agenda del Athletic.

Berizzo gusta mucho en Ibaigane, que tampoco se olvida de Tuchel y Luis Enrique, entre otros Terna de candidatos

Como es lógico, no es el único. Lo que pretende Urrutia es hacerse con los servicios de un entrenador con cartel y reproducir el ‘efecto Bielsa’, que llevó al equipo en volandas y desbordó las gradas de ilusión en su primer año en Bilbao. En este sentido, y como ya lo adelantó este periódico, Thomas Tuchel es otro de los preparadores al que se le ve con muy buenos ojos en Ibaigane. Es más, varios de los directivos pusieron su nombre encima de la mesa cuando supieron que Valverde se marchaba, pero el presidente siguió adelante con su plan inicial. El alemán, de 44 años, estuvo dos cursos al frente del Borussia Dortmund y fue despedido por discrepancias con algunos dirigentes del club renano. Ocupó el sitio dejado por Jürgen Klopp, ahora en el Liverpool, e hizo un gran trabajo en el Signal Iduna Park. Es una pieza codiciada en Europa y muy atractiva para el Athletic, que tampoco se olvida de Luis Enrique, entre otros candidatos analizados, sin trabajo ni paradero conocido desde que se desvinculó del Barça hace unos meses.

Agotar la legislatura

Urrutia asume que ha dado un paso en falso con ‘Cuco’, pero piensa mantenerle en el cargo y dejará que termine la temporada. Lo hará a pesar de las presiones y fundamentalmente por dos motivos: entiende que un cese a estas alturas del campeonato no arreglaría absolutamente nada y tampoco quiere perjudicarle profesionalmente con una destitución dolorosa y que dejaría una importante mancha en su currículum. En cualquier caso, y más allá de los resultados y la falta de un patrón de juego elaborado y asumido por el colectivo, lo que más le preocupa al presidente es la desconexión entre el navarro y la plantilla. La sintonía, si alguna vez la hubo, se ha evaporado y los futbolistas y el entrenador caminan a ritmos distintos. Es lo que inquieta al deustoarra, quien a falta de diez jornadas para la conclusión liguera aguantará el tirón porque sabe que el actual enfado popular mutará en indiferencia, lo que le permitirá finiquitar el ejercicio con una relativa tranquilidad.

Lo que más le preocupaal presidente es la desconexión entre‘Cuco’ y la plantilla Sin sintonía

En su última comparecencia, Urrutia avanzó que no piensa convocar las elecciones en verano y evitó concretar su período de celebración. Barajaba hacerlo al término de la presente temporada, luego a finales de año y ahora no descarta agotar la legislatura y fijar la cita con las urnas en febrero o marzo de 2019. Esta decisión iría en contra del criterio de los partidos políticos, que le pidieron adelantar los comicios con el objetivo de no coincidir con las municipales. Él hará lo que estime oportuno y, a día de hoy, valora cumplir con el mandato o al menos aproximarlo a su fecha de vencimiento. Todavía habrá que esperar para conocer el sentido de sus intenciones, que ahora mismo pasan por centrarse en la actualidad del equipo y en la remodelación de un proyecto deportivo ya caducado.

Por eso, entre otras cosas, apunta alto en su búsqueda de entrenador y hablará de ello con algunos de los pesos pesados de la plantilla. Berizzo está muy bien valorado, pero Urrutia quiere explorar todas las posibilidades sin olvidar que, en principio, solo podría ofrecer un año.

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