¡Qué vergüenza lo de la UEFA!

Es intolerable que la UEFA siga permitiendo las andanzas de los ultras violentos

¡Qué vergüenza lo de la UEFA!
Jon Agiriano
JON AGIRIANO

Lo peor de tener que soportar esta atmósfera prebélica antes de un partido de fútbol, este miedo latente en toda la ciudad por los actos de violencia que puede provocar una horda de ultras rusos, es que no será la última vez que la vivamos si el Athletic se clasifica para competiciones europeas. Esto es lo más triste, lo directamente intolerable: que de esta lacra que nos obliga a escribir hoy de dispositivos policiales, colegios que cierran sus puertas, hosteleros atemorizados y llamamientos de prudencia a la población civil sólo puede librarnos el fracaso deportivo. No entrar en Europa para no tener que sufrir a esta gentuza. ¡Lo que hay que ver!

Y lo peor es que esto es así, sencillamente, porque la UEFA lo permite y los clubes en los que anidan estos bárbaros no hacen nada para evitarlo. Aunque también hay que hablar de una responsabilidad indirecta o secundaria: la de los clubes que se limitan a sufrir cada cierto tiempo, como si fueran una inclemencia climatológica, los desmanes de estos desgraciados y no son capaces de unirse para forzar al máximo organismo del fútbol europeo a tomar medidas drásticas.

Athletic - Spartak

Resulta asombroso que se hable de este tema como un problema complejísimo para cuya solución harían faltas las mismas destrezas diplomáticas que para conseguir que Donald Trump invite a Kim Jong-un a cenar en la Casa Blanca el día de Acción de Gracias. Y no es eso. Porque no estamos hablando de erradicar la ideología nazi de estos sujetos, ni de enseñarles educación y buenas maneras -todos somos conscientes de que la inmensa mayoría son irrecuperables y de que su mayor contribución a la humanidad sería desaparecer- sino de desactivarlos. Y aquí hay una serie de medidas de bien fácil aplicación. ¿Qué problema hay en dejar fuera de las competiciones continentales a los clubes cuyos radicales provocan actos violentos? Suspéndalos ustedes, señores de la UEFA, por cinco años y ya verán cómo espabilan. Y si reinciden, pues suspéndanlos para siempre y se acabó. En el caso que nos ocupa hoy, el de los rusos del Spartak de Moscú, la inacción es sencillamente vergonzosa. ¿Cómo es posible que no exista un registro policial con estos tipos, como existe en el fútbol inglés con sus peores hooligans, de manera que no pueden acceder a los visados?

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos