Ziganda intensifica su trabajo con la defensa

Ziganda, durante la sesión de ayer.
Ziganda, durante la sesión de ayer. / Borja Agudo

El entrenador dedica la mañana de ayer a los ocho hombres que ahora componen el muro de contención del Athletic

ROBERT BASIC

No tardó nada José Ángel Ziganda en delimitar las tareas de la mañana y pegarse como una lapa a un grupo compuesto por ocho hombres. Dejó a sus ayudantes con el grueso de la plantilla y se volcó con esta reducida selección de elegidos de la que no se separó en ningún momento. Ni un segundo. Es más, a veces no podía reprimir las ganas y se metía dentro del ejercicio, pedía el balón, lo movía e indicaba por dónde le gustaría que transcurriera la acción. ‘Cuco’ quiso estar ayer con sus defensas, los ocho hombres que en estos momentos componen el muro de contención del Athletic. Confeccionó dos líneas de cuatro y las estiró en todas las direcciones posibles durante aproximadamente una hora. Un detalle: el ‘cachorro’ Unai Núñez volvió a emparejarse un día más con Laporte.

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Poco antes de las once de la mañana, el equipo saltó al campo número uno de Lezama y Ziganda se quedó con su grupo de elegidos. Ocho defensas que ordenó de la siguiente manera: en un lado estaban De Marcos, Bóveda, Etxeita y Saborit, y en el otro Lekue, Núñez, Laporte y Balenziaga. Estaban mezclados respecto a los dos líneas de cuatro que ensayaron el miércoles en el once contra once dispuesto por el técnico navarro, y solo repitieron las parejas de los centrales. «¡Estoy apretado!», gritaba ‘Cuco’ y con esa consigna enseñaba cómo oxigenar al compañero en apuros, lo que debía hacer. Eran ejercicios de sincronización, de coordinación de movimientos y de buscar la mejor opción en un determinado lance de juego.

Los grupos se alternaban en su rol de ‘atacantes’ y defensores. Uno de los primeros se incrustaba entre los centrales y los otros tres movían la pelota de un lado a otro. Ziganda no paraba de corregir, de señalar con el brazo hacia dónde debía desplazarse la jugada y cómo reaccionar ante las determinadas maniobras del rival. Es más, participaba activamente en algunos segmentos y argumentaba el sentido de algunos desplazamientos. Estuvo todo el tiempo con los ocho defensores y al final mantuvo una breve conversación con todos ellos.

Remates de Raúl García

Mientras Ziganda trabajaba con la defensa, el resto de la plantilla ensayaba centros y remates. Aperturas a las bandas y envíos que buscaban a grupos de tres hombres que pisaban el área. Casi siempre el más espectacular fue Raúl García, cuyos disparos acrobáticos arrancaron más de un grito de admiración del público presente en las gradas. La plantilla volverá a ejercitarse hoy en doble sesión, aunque las dos serán a puerta cerrada. Mañana y pasado la plantilla tendrá descanso y el lunes viajará a Crans Montana (Suiza).

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