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A Ziganda le sobran siete jugadores

Ziganda, a su llegada anoche al hotel de concentración.
Ziganda, a su llegada anoche al hotel de concentración. / Juan Echevarría

El técnico, que quiere una plantilla con 23 futbolistas, tomará las primeras decisiones en Suiza

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

El Athletic pisó ayer por la tarde, por primera vez, su campo base en los Alpes suizos. En un entorno rodeado de colosos, mágico, y con una temperatura ideal para acumular trabajo (a priori ningún día se pasará de los 20 grados y por las mañanas hará más bien frío), los vizcaínos invertirán aquí una semana de preparación (hasta el 18) con la mirada puesta en ese 27 de julio, jornada en la que se alzará el telón de la Europa League: siete entrenamientos, tres partidos y alguna que otra actividad para relajar y unir, si eso es posible, un poco más a un grupo sellado por pegamento. Descansaron ayer en sus habitaciones 27 futbolistas, a la espera de Yeray Álvarez, de baja hasta septiembre por su enfermedad, Kepa Arrizabalaga e Iñaki Williams, ambos de permiso tras su subcampeonato de Europa logrado con la selección Sub'21. José Ángel Ziganda cuenta, de este modo, con 30 profesionales en su plantilla, cinco fichas más de las que permite la Liga y, por tanto, debe limar el vestuario, 'cortar' a alguno de sus actuales inquilinos. En el primer día de rodaje en Lezama, 'Cuco' subrayó que carece de prisa para tomar una decisión, que no posee una idea preconcebida de quiénes serán los 'sacrificados' y se mostró encantado con los integrantes de la caseta vizcaína: «Están todos los que quiere que estén», aportó. De todos modos, en esta semana en Centroeuropa, con los tres 'bolos' a disputar entre Lens e Iverdon-les-Bayns, las miradas se dirigen a un grupo de rojiblancos obligado a exhibir su valor, elevar su cotización, para regatear la necesidad de buscar un grupo en el que o bien foguearse -en el caso de los más jóvenes- o continuar su carrera deportiva. Vamos, que toca pelear por el puesto en Crans-Montana.

La portería es una de esas posiciones que sufre exceso de equipaje. No existe duda alguna: Kepa (22 años) será el portero titular en la Liga. Es el futuro, no solo del Athletic -en los próximos días se anunciará, por fin, su renovación-, sino también de La Roja, con la que ya ha sido convocado. Ahora queda por conocer qué ocurrirá con el resto de compañeros. Ziganda sabe lo que va a hacer, ya ha dibujado un esquema en su cabeza sobre el futuro de la meta de San Mamés. Se lo guarda para él, pero todo indica que Alex Remiro (22 años) saldrá cedido, siempre y cuando 'Cuco' consiga convencer a un Iago Herrerín (29 años) que firmó media temporada a excelente nivel en el Leganés para que acepte su rol de portero de eliminatorias: Europa League y Copa del Rey. Ahí reside una de las primeras misiones del entrenador de Larrainzar y de su compañero en el cuerpo técnico Imanol Etxeberria: persuadir al bilbaíno, que ha demostrado en el sur de Madrid que puede competir cada semana y ofrecer seguridad. Y queda Unai Simón (20 años). A priori, compaginará el filial con el primer equipo.

Futbolistas rojiblancos descansan a la espera de tomar el vuelo. Abajo, un cartel de recibimiento al Athletic en el hotel. :: ATHLETIC / Los jugadores se disponen a embarcar en el avión que les llevaría al aeropuerto de Ginebra. :: WEB ATHLETIC

En el centro de la defensa Laporte y Yeray, cuando se recupere, poseen el sello de titulares indiscutibles. Y, a partir de esos dos nombres, se abre un abanico. ¿Se quedará Unai Nuñez, cachorro que solo se perdió cinco duelos el pasado ejercicio con el filial? ¿Quién ocupará el puesto de tercer central: Etxeita? ¿Y Bóveda: cuál será su rol con Ziganda, lateral diestro o en el eje de la zaga? En las primeras sesiones, el navarro le ha probado en el núcleo de la defensa, ya que para la banda dispone de De Marcos y del polivalente Lekue, al que el preparador situaba en esa posición en el Bilbao Athletic. Para la izquierda, Balenziaga y el renovado Saborit. En teoría, por tanto, lo normal es que caiga un central, aunque todo dependerá de la evolución del bravo zaguero baracaldés, que en teoría en septiembre vestirá la camiseta de disponible.

El mal tiempo obliga a aterrizar en Ginebra

Llovía ayer con ganas en Crans-Montana y, por extensión, en el cantón suizo de Valais, la región en la que se enclava el cuartel general del Athletic durante esta semana de pretemporada. De hecho, la expedición rojiblanca tenía previsto aterrizar a eso de las 18.20 horas en Sion, la capital de esta ‘provincia’ -a treinta minutos del destino final-, pero las pésimas condiciones meteorológicas -en esos momentos una tormenta rompía el cielo- obligaron a las pilotos del avión que les transportaba desde Loiu a desviarse a Ginebra, a más de dos horas en autobús de su hogar en este retiro alpino. De esta manera, la llegada al Grand Hotel du Golf & Palace se retrasó hasta 20 minutos después de las diez de la noche, tres horas más tarde de lo previsto. Una odisea de desplazamiento para la primera concentración de José Ángel Ziganda, con 27 jugadores, a los que acompañaron José Ángel Iribar y el directivo Ramón Alkorta.

Cansancio

Sin luz natural -noche oscura- y caras de cansancio, los vizcaínos descendieron del autobús oficial del equipo para cenar y descansar en un establecimiento con un campo de golf diseñado por Severiano Ballesteros. En la recepción de este elegante establecimiento, moqueta en el suelo, y un gato como visitante inesperado en el bar, les aguardaba un pequeño cartel de bienvenida. ‘Welcome to Grand Hotel du Golf & Palace’ (Bienvenidos) con el escudo del Athletic, además de dos pósters que anunciaban el partido de mañana contra el Basilea (19 horas) y el del sábado frente al Sion (19 horas).

La odisea, el tomentoso viaje, tocaba a su fin. A continuación, bajaron a un comedor reservado para el equipo, con cena buffet, para reponer fuerzas y luego descansar. Porque hoy toca trabajar. Si no se produce un cambio de planes, la sesión matinal será a las diez y la vespertina a las seis en un campo, Terrain des Palletes, en Bluche, a cinco kilómetros de su alojamiento.

Otras posición en la que se acumulan las piezas en el centro del campo. La sala de máquinas rebosa futbolistas: San José, Beñat, Iturraspe, Mikel Rico, Vesga y Unai López. Sobran pasajeros, y más con la inminente llegada de Mikel Merino, procedente del Borussia Dortmund, que sería el pasajero 31. Los más empleados en el pasado fueron los tres primeros, con una menor presencia del centrocampista de Arrigorriaga. El vitoriano, por su parte, salió cedido en invierno, y cosechó múltiples elogios en el Sporting. Parece que este ejercicio se ha asegurado la ficha. Mientras tanto, el guipuzcoano jugó 23 duelos en Leganés, con dos dianas, una en el Camp Nou. Sabe que está ante su oportunidad, indiscutible para Ziganda en la temporada de Segunda División. Entre él y Aketxe, mediapunta, gran medio curso en el Cádiz, parece que se juegan un puesto, aunque el fichaje de Merino puede variar esta teoría. Es más, no hay que descartar una salida que podría sorprender a primera vista, pero no con los minutos en la mano: Rico, en el puesto 18 en el tiempo sobre el césped en la Liga. Él, de todos modos, luchará por seguir.

Por delante, en las bandas, surgen Markel Susaeta, el primer capitán, y Williams, que también puede actuar en punta cuando la situación lo requiera, sobre todo en los duelos a domicilo. También están Iker Muniain y un Córdoba con unas ganas enormes de aprovechar la oportunidad, un futbolista puro, zurdo, que le gusta moverse en esa posición. Renovado hasta 2021, con 30 millones de cláusula, el bilbaíno está ante una gran ocasión para ganarse un dorsal con los 'mayores'. Y luego aparece Sabin, lastrado el último ejercicio de Valverde por las lesiones. Él sabe que debe mostrar su carácter, pelear una pizca más, y si lo hace tendrá un puesto, ya que Ziganda le vistió de 'fijo' en la campaña del ascenso.

En la media punta, Raúl García mantiene su papel de indiscutible, mientras que Javi Eraso parece que se tendrá que buscar una salida. El Leganés ha llamado a su puerta, quiere repescarle y, a sus 27 años, cumple un sueño en Bilbao, pero no ha pasado de los 23 duelos en la Liga en dos temporadas. Demasiado poco. Arriba, Aritz Aduriz, con cuidados especiales, quizá menos empleado en los duelos a domicilio, volverá a liderar el ataque del Athletic. En ocasiones, le dará relevo Williams, un rayo con La Rojita. Restan Villalibre y Kike Sola, compañeros en las últimas jornadas de la pasada campaña en Soria. El joven gernikarra (19 años) no ve con malos ojos otro préstamo, consciente de que solo con minutos de vuelo puede saltar al primer equipo. Y el navarro resulta una incógnita. Ahora, en estos partidos, ante Basilea, Sion y Fenerbahce, él y esos otros profesionales que sestán en la cuerda floja deben mostrarse, exhibirse... Y ganarse el puesto.

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