Aduriz: «Con 37 años lo normal sería estar de vacaciones ahora mismo»

Aduriz hace un remate de cabeza durante la pretemporada del Athletic en Holanda. / Juan Echeverría

El delantero del Athletic quiere vivir al día la temporada, y solo piensa en el próximo entrenamiento

JUANMA MALLOEnviado especial De Lutte

Aritz Aduriz quiere vivir al día esta temporada. En cada inicio de curso, cuando se sienta por primera vez ante los medios de comunicación, como sucedió este viernes en el hotel De Bloemenbeek, cuartel general del Athletic en De Lutte, surge la misma cuestión. ¿Será su última campaña en el fútbol; es el curso de su despedida? El profesional más veterano del equipo, con 37 años, asume la cuestión. No le pilla desprevenido. Al recibir la pregunta en Países Bajos, trazó una pequeña sonrisa en su rostro, y comenzó con una duda. «A ver...». Pensó un instante, masticó la respuesta. «Es un proceso natural, siempre hay un principio y un final. Eso es evidente. Pero, a día de hoy, me siento bien, con fuerzas. Estoy a gusto. Mi intención es intentar hacer las cosas mejor de lo que he podido hasta ahora. Hay, está claro, un hándicap que es la edad y tienes que darle mucho mimo a muchas cosas para poder compensarlo. Lo tengo muy interiorizado. Mi intención es ir poco a poco, semana a semana, con el objetivo del siguiente entrenamiento, el siguiente partido. Ir viendo poco a poco cómo estoy», expresó sobre su futuro y dejó la puerta abierta a ambos caminos, al de la continuidad y renovar más allá de 2019, y al del adiós.

Esa decisión, sin embargo, queda lejos para un hombre que entrena con intensidad, que disfruta con cada minuto de las prácticas, confesó, y que ya ha dicho en más de una ocasión que no se siente especial. No obstante, sí desliza que a su edad, la mayoría de los profesionales ya han apagado los focos que les iluminan en el césped. «Soy superconsciente de que un jugador con 37 años no es, entre comillas, lo más habitual. Lo normal sería estar de vacaciones ahora mismo, o haciendo otro tipo de cosas que me incumbieran», aceptó Aduriz, autor de 20 tantos el pasado curso, y que ya lleva dos en los dos duelos que ha disputado esta pretemporada a las órdenes de Eduardo Berizzo. De momento, el argentino ha señalado a Aduriz como su 'nueve', pero el donostiarra dice llevar «muy bien» el hecho de que, desde tiempo atrás, se hable de su sustituto, de ese relevo que, por cierto, no llega. Aseguró que esa 'búsqueda' le estimula cada día. «Es un reto. Poder estar con esta edad compitiendo al máximo nivel en el equipo que quieres, es algo muy difícil, y es un reto y un orgullo poder superarme. Lo llevo con total naturalidad que se hable, que se diga, que tiene que haber gente nueva, gente que va llegando. Todos nos aburrimos de todos. Es un proceso natural. Son cosas que van a pasar antes o después. Hay que asumirlo», comentó Aduriz, un hombre no pierde la ilusión por ejercitarse, por mejorar a pesar del tiempo acumulado en el césped.

Tiene un enorme espíritu competitivo, y afirma que no siente ninguna carga cuando el público le señala como la referencia ofensiva del Athletic, ante la falta de un hombre con su olfato goleador, aunque el pasado curso el todavía lesionado Raúl superó su registro en la Liga (diez contra nueve), pero no en el global. «Me gusta estar sometido a ese juicio. Esa una cuestión de saber gestionar la presión. Y no es que lo lleve mal, es que además me gusta. Eso es algo positivo para el club, para el equipo para todos», destacó el guipuzcoano, que evitó, de entrada, los tópicos al referirse a este tramo de la pasada temporada en el que Ziganda le dejó en el banquillo. Fueron nueve partidos sin ver su nombre en la pizarra de titulares.

Llevó mal la suplencia

No le gustó. «Mal, lo llevé muy mal», arrancó. Y luego explicó que es lo que cualquiera hubiera sentido. «Todos queremos jugar, pero no hay sitio para todos. Queremos entrar en el once, o sino entre los catorce que entran en el partido. Y si juegas, no quieres que te cambien. Todos queremos estar en ese sitio de privilegio, y peleamos para eso. El que no pelee para eso, no tiene mucha cabida en el fútbol. Y tiene que acatar las decisiones del entrenador, que son normales en el fútbol. Lo único que puedes hacer es intentar revertirla».

Lo que tiene claro, más allá de no se entretiene en observar el lejano horizonte de junio, es que no desea que convertirse en un jugador sin ninguna función, ni en el campo ni fuera de él. Es decir, solo piensa en servir para un bien común que es el Athletic. «Me gustaría ser importante hasta el último momento. Y ser importante puede englobar muchas cosas. A todos nos gusta ser importantes dentro del campo, pero me refiero algo más amplio. Es una decisión -aceptó- que no es fácil saber cuándo es correcta. Por eso quiero focalizarme en el momento, en el día a día. Disfrutar de cada entrenamiento, de los partidos. Me encanta entrenar, competir. Y quiero disfrutar de esos momentos». ¿Más allá de junio de 2019, cuando ya tenga 38 años? Solo el tiempo dirá si, dentro de 365 días, Aduriz vuelve a responder preguntas sobre su retirada, o está de vacaciones.

«Entusiasmados» conel método de Berizzo

En menos de tres semanas, Eduardo Berizzo ha seducido a los futbolistas del Athletic. Por su cercanía, con su carácter bromista, como contaba ayer Yeray Álvarez en una conversación con EL CORREO. Y también por su manera de trabajar, por la manera en la que comparte sus conocimientos con un equipo vizcaíno que precisaba de esta corriente de aire nuevo que traen el argentino y su equipo de trabajo. «Estamos entusiasmados con su llegada, con su intensidad, con la forma de trasmitirnos lo que quiere. Las cosas están yendo muy bien, aunque es cierto que es un inicio y es pronto para hacer valoraciones. Pero tiene las ideas muy claras, y al equipo le vienen bien sus ideas. El equipo se está integrando bien en su forma de trabajar», analizó Aritz Aduriz.

Se felicitó, además, porque yo se hayan producido más percances que la lesión en el gemelo izquierdo de Iñigo, que llegaría muy justo al inicio de curso, y la dolencia en el muslo de Raúl, que como pronto debutará el sábado 4 de agosto en Irún frente a la Real. «Está siendo un trabajo muy intenso. Lo estamos haciendo muy bien, acumulando mucha carga, y contentos por cómo están yendo las cosas, y la gente lo está asimilando bien».

Por cierto, desveló el donostiarra que el jueves por la tarde no entrenó a menor ritmo porque sufriera alguna molestia, sino que entra dentro del plan programado por el cuerpo técnico. «Fue decisión de ellos. Llevamos casi 20 días acumulando muchas cargas, vieron que era conveniente hacer un poco al margen, pero sin ningún tipo de problema», subrayó el ariete que, por tanto, hoy estará disponible para la 'Copa de las Tradiciones'.

Sin rival asequible

Por cierto, desechó la idea de que el Athletic cuenta con un inicio fácil de temporada, con ese calendario de encuentros frente a Leganés y Huesca en San Mamés (lunes de 20 de agosto, y lunes 27 de agosto, ambos a las diez de la noche), y Rayo en Vallecas, antes de recibir al Madrid, ir al Villamarín, enfrentarse al Villarreal, y plantarse en el Camp Nou. «No entiendo la palabra asequible. En Primera División no entra esa palabra. Hay que tener mucho respeto a los rivales. Hay mucho presupuesto, mucho dinero, los equipos se refuerzan bien. Por tanto, hay que respetar mucho a todos los rivales, y ser prudentes», sugirió Aduriz, a tres semanas de que arranque la Liga, y en el último día del 'stage' rojiblanco en De Lutte. Hoy se marchan a Duisburgo.

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