Aduriz se retirará el final de temporada

Aduriz, en un enttrenamiento en Lezama./ Fernando Gómez
Aduriz, en un enttrenamiento en Lezama. / Fernando Gómez

"Es un privilegio increíble elegir donde tienes el final", confiesa el delantero que ha marcado una época en el Athletic

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Aritz Aduriz se ha sentado en la sala de prensa de Lezama este viernes por la mañana, tras el entrenamiento de recuperación, y pidió la palabra antes de contestar ninguna pregunta. Tenía algo que anunciar. Lo deja. Se marcha. Esta será su última campaña en el deporte profesional. "Voy a dejar el fútbol cuando termine esta temporada. Me hace especial ilusión dejarlo en el Athletic", desveló el delantero rojiblanco, que apagará los focos a los 39 años que cumplirá en febrero. No hubo tristeza, aunque combatió para que las lágrimas no desbordaran sus ojos. Se irá contento el delantero que ha marcado una época con la camiseta rojiblanca. "Me siento muy feliz de poder esto en el Athletic. Elegir donde tienes el final es un privilegio increíble", señaló el '20'.

La temporada pasada, Aduriz estiró la decisión de su renovación hasta después de que terminara el curso. El 9 de agosto, sin embargo, ha dado el paso para mostrar sus intenciones antes de que arranque la Liga. Consideró que era lo mejor para la escuadra vizcaína, que está por encima de todo. "Lo anuncio ahora para que nos podamos focalizar en el equipo. Nos centremos en los objetivos del equipo. Ojalá podamos terminar el año con algo muy bonito y podamos ofrecérselo a nuestros aficionados. Me siento muy feliz de poder hacer esto en el Athletic".

El donostiarra afirmó que "lo ha meditado mucho", que lo ha pensado. Ha conversado con su familia, "conmigo mismo"... Y esta mañana ha entrado en el vestuario y se lo ha dicho a sus compañeros. "Cuando una decisión se toma con argumentos y con basses, lo que yo creo que hay que hacer es apoyarla. He recibido muchísimo apoyo de todo el mundo. Estoy muy contento", subrayó, con esa sonrisa que casi siempre le acompaña.

Prometió que no su competitividad, esas ganas que pone en cada encuentro, no bajará ni un ápice. Que será el mismo de siempre, ese futbolistas que lucha por torturar la portería rival, que pelea con los defensas por cada balón, que se deja la piel por un escudo, el del Athletic, el último que vestirá. "Voy a intentar dar lo máximo, más si cabe. E intentar ayudar en todo. Y, como es algoque tengo claro... Tienes que poder elegir un final, y elegir donde tienes el final es un privilegio increíble. Me siento en paz conmigo mismo. Tiene para mí mucho valor", destacó.

Sabe que tendrá que pelear contra la emoción, que habrá duelos especiales, como todos los que disputará en San Mamés, o las visitas a Mestalla y a Son Moix. Momentos en los que quizá el corazón sea más fuerte que la cabeza. "Está claro que después de tantos años siempre vas a tener sentimientos encontratados. Me siento en paz conmigo mismo –reiteró–, muy a gusto". Y colocó su intención. "Voy a disfrutar de cada momento. En vez de tener nostalgia, creo que voy a disfrutar de cada entrenamiento, de cada día en San Mamés. Me siento muy tranquilo internamente".

Porque ya ha tomado la decisión. Ya se ha quitado el peso de encima. Lo ha dicho, y ahora se centrará en el Athletic, en que el cuadro rojiblanco, la formación que siente. Sabía que este momento se iba a producir. "Creemos que ese final nunca llega, pero... Poder elegir ese final, es un privilegio. Y también donde se produce ese final". Será en Bilbao. En el cuadro vizcaíno, del que se marchó en dos ocasiones, y regresó otras dos veces. Para el que ha metido casi un gol cada dos partidos; 390 encuentros, con 144 aciertos. Dianas, como ese penalti a lo Panenka que casi destroza el corazón de los aficionados contra el Girona, cuando el precipicio estaba ahí; o el inventado frente al Valladolid sin tomar carrerilla. O los cinco tantos que le endosó al Genk belga, justo la misma noche que nacía su hija pequeña. Todo eso quedará en el recuerdo. Nunca se olvidará. Como él nunca borrará de su mente que "es un privilegiado". "Puedo decidir donde tengo el final".