Aitor Elizegi sacude el escenario electoral y obliga a abrir un debate sobre la realidad del Athletic

Aitor Elizegi, a su llegada ayer a Ibaigane, con Juan Carlos Ercoreca acompañándole en la sede del club. /Jordi Alemany
Aitor Elizegi, a su llegada ayer a Ibaigane, con Juan Carlos Ercoreca acompañándole en la sede del club. / Jordi Alemany

El cocinero decide a última hora enfrentarse a Uribe-Echevarría en las elecciones rojiblancas

ROBERT BASIC

Aitor Elizegi sacudió ayer los cimientos del escenario electoral rojiblanco y dio un giro de 180 grados respecto a la decisión que había tomado solo un par de días antes, concretamente el miércoles, la de tirar la toalla y renunciar a pelear por la presidencia del Athletic. Expuso los motivos de su renuncia -centrada principalmente en las dificultades que hunden sus raíces en la Ley del Deporte- y dio por abortada su participación en un proceso que de nuevo se quedaba huérfano de cabezas de cartel y sumía al club en una incertidumbre institucional histórica. En apenas 48 horas, la llama de los comicios prendió con fuerza y alumbró a dos hombres dispuestos a medir su pulso en las urnas. Claro que el primero en dar el paso no lo sabía, Alberto Uribe-Echevarría, quien se destapó el jueves con el anuncio de su candidatura y la certeza de que tenía extendida la alfombra roja hasta las escalinatas de Ibaigane. A la mañana siguiente se encontró con la inesperada noticia de que tendrá rival, ya que el cocinero bilbaíno había rectificado y decidido plantar cara a la línea continuista encabezada por el hasta ahora contador de la junta.

Salvo que se produzcan nuevos movimientos y renuncias que despueblen el mutante panorama electoral, los socios del Athletic podrán acudir a su cita con las urnas el próximo 27 de diciembre. La decisión de Elizegi de rectificar, reconsiderar su negativa y finalmente participar en la carrera que lleva a la planta noble de Ibaigane modifica de raíz la percepción que se había instalado en el seno de la recién constituida opción continuista de que, una vez anunciado Uribe-Echevarría, solo había que dejar correr el reloj y entrar con llave en el Palacio de Ibaigane. Evidentemente, la pregunta que se impone a estas alturas del relato presidencial es obvia: ¿Por qué ha decidido regresar el cocinero? De acuerdo con el comunicado publicado en su blog, emitido poco antes de las dos de la tarde de ayer, el empresario hostelero aseguró que en las últimas horas se habían «reunido todas las condiciones necesarias para que presente mi candidatura. La ilusión y compromiso de todo nuestro equipo es máxima para devolver al Athletic al lugar que, a nuestro entender, le corresponde». Conseguir unas 2.000 firmas que respalden su campaña no debería plantearle ningún problema.

EL CORREO ha ido informando puntualmente de los pasos que iba dando Elizegi y el miércoles publicó que estaba decidido a pelear por la presidencia del Athletic, además de recoger sus declaraciones en las que hablaba de la solvencia de su plancha y de que formalizaría en breve su candidatura. Poco después llegó la renuncia del cocinero, quien aclaraba en un comunicado que no se daban las «circunstancias necesarias para hacer frente a una misión que no requiere dudas, sino certezas». Al día siguiente se hizo visible la figura de Uribe-Echevarría, con quien habían conversado los abogados del presidente de Bilbao Dendak. Salieron preocupados de la reunión, en la que se les presentó un futuro económico incierto y de extrema exigencia para los que vienen de fuera, obligados a responder con su patrimonio -léase avales millonarios- en una época de importante incertidumbre financiera. Dieciséis horas después, y con el excontador anunciado como cabeza de cartel de la plancha continuista, Elizegi regresaba al escenario electoral dispuesto a enfrentarse a uno de los hombre fuertes de Josu Urrutia.

Obligados a debatir

A diferencia de la foto fija tomada hace unos días, según ha podido saber este periódico, Elizegi cuenta ahora con «garantías sobradas» para encarar el reto de las elecciones y despreocuparse de los avales, que han tenido un efecto disuasorio y multidireccional, salvo para los que han formado el equipo de gobierno rojiblanco. Las fuentes de financiación están atadas -el empresario hostelero asegura que tiene comprometido el dinero de varios fondos- y el camino despejado hacia un interesante pulso electoral, en el que habrá que reflexionar sobre la realidad del Athletic. Es un aspecto que redunda en beneficio del club, que necesita más que nunca de reflexiones profundas y contrastes de proyectos que marquen el camino a seguir. Así que Uribe-Echevarría y Elizegi deberán ofrecer su visión sobre temas tan relevantes como el funcionamiento de Lezama, situación deportiva, futuro económico, animación...

Podía habérselo ahorrado como el único cabeza de cartel, contexto en el que pensaba desenvolverse, pero ahora sabe que tendrá que debatir. Elizegi acudió ayer a Ibaigane en compañía de Juan Carlos Ercoreca, excandidato a las elecciones de 2007 y hombre que llevaba a Josu Urrutia como director deportivo en su equipo, empresario de prestigio y muy reconocido en la sociedad vizcaína, y uno de sus abogados para formalizar su candidatura. Curiosamente, la gente de su equipo de trabajo se había despedido por la mañana, pero poco después se recompuso el cuadro con la resurrección electoral del cocinero, que esta vez dice que va en serio.

La clave

Apoyo de peso.
Elizegi tiene el respaldo de Juan Carlos Ercoreca, empresario de prestigio y muy reconocido en Bizkaia.

 

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