Álex Remiro habla en El Tercer Tiempo de Movistar.

Álex Remiro: «Ha sido la peor noche de mi vida»

El portero de la Real no encuentra consuelo tras su error en el derbi. «No sé por qué salí de puños»

Jon Agiriano
JON AGIRIANO

Se sabía, o al menos se suponía, que Álex Remiro lo había pasado muy mal tras su error en el último minuto del derbi que supuso el empate del Athletic. Muniain, de hecho, le vio tan abatido cuando se retiraba a vestuarios que decidió acercarse a él y regalarle unas palabras de consuelo. También Williams, como se aprecia en la fotografía que ilustra esta información, tuvo ese detalle. Al fin y al cabo, habían sido compañeros. Se sabía también que la relación del portero navarro con el Athletic, el club en cuyas categorías inferiores se formó, era manifiestamente mejorable después de aquel año entero que se tuvo que pasar en la grada antes de fichar por la Real.

Por otro lado, Remiro también era consciente de que la excepcional actuación de Ryan en Balaídos había abierto un cierto debate sobre la titularidad en la portería txuriurdin. Un grueso error, encima en el momento más inoportuno y ante el peor rival posible, podía ser causa justificada, por tanto, para que ese debate aumentara sus decibelios.

A pesar de todo lo dicho, nadie podía imaginar el punto al que la noche del domingo llegó el dolor del guardameta. «Ha sido la peor noche de mi vida. No he podido dormir y me he tirado mis horas de llorar», aseguró en declaraciones a Movistar. Remiro no tenía consuelo. No dejaba de darle vueltas a la jugada que enfrió los ánimos de las gradas del Reale Arena de una forma brutal, como un inmenso balde de agua helada sobre la piel de un bañista que toma el sol con los ojos cerrados en una tumbona. Una duda le carcomía.

«No sé por qué salí de puños en esa jugada, aún sigo pensándolo», reconoció. Confiado en recuperarse lo antes posible de este trauma, el portero realista quiso explicar su decisión de celebrar por todo lo alto la expulsión de Iñigo Martínez, un feo detalle que ha dado mucho de qué hablar. «Celebré todos los duelos que ganó mi equipo, suelo estar muy metido en todas las acciones», se justificó.