El triunfo de Elizegi acelera la salida de Amorrortu

José María Amorrortu./
José María Amorrortu.

El hasta ahora director deportivo alcanza un «acuerdo amistoso» con el nuevo presidente para abandonar el Athletic

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

José María Amorrortu (Bilbao, 65 años) abandona el Athletic. El hasta ahora director deportivo rojiblanco ha acelerado su jubilación, prevista para el próximo 30 de junio, cuando acababa su contrato con el club de Ibaigane. El triunfo electoral de Aitor Elizegi, que fichó a Rafa Alkorta para asumir el puesto que hasta ahora desempeñaba el deustoarra, ha precipitado la salida de la entidad por la que fichó en 1973, recuerda en una carta abierta publicada a través de las redes sociales del club. Según él mismo desvela, se va después de lograr un pacto con el nuevo presidente de la formación bilbaína. «Tras alcanzar un acuerdo amistoso con Aitor Elizegi, quien me ha demostrado su cercanía y comprensión, ha llegado el momento de despedirse y quiero mostrar mi agradecimiento a todas aquellas personas que confiaron en mí, y también a quienes han compartido conmigo esta experiencia», escribe la primera 'víctima' de la nueva era que se abre en la entidad rojiblanca.

Elizegi, de este modo, ya se ha estrenado en la toma de decisiones de cierta consideración. Con su victoria hoy hace una semana, una de las preguntas que se hacía el aficionado era saber qué iba a ocurrir con Amorrortu, hombre que regresó al Athletic de la mano de Urrutia en 2011. «Es algo que tendrá que decidir también la comisión deportiva. Me imagino que lo hablaremos y veremos qué es lo mejor», afirmó el sábado en una entrevista con este periódico el excentral. Pues bien, la solución se ha producido rápido, en el primer día hábil de 2019. El deustoarra, que cumplía su segunda etapa como director deportivo,  ha decidido apartarse de común acuerdo con el empresario hostelero. Alkorta será, a partir de ahora, la persona encargada de esta parcela, se convertirá en la persona que encabezará el staff y contará, si así lo desea, con la colaboración inicial del extécnico bilbaíno: «A mi gratitud, quiero añadir mi entera disponibilidad para facilitar el tránsito a los nuevos rectores durante estos primeros meses de andadura. Les deseo la mejor de las suertes porque su suerte será la de todos los que formamos parte de esta familia», asevera.

Los últimos siete años y medio han resultado complicados para Amorrortu. Una montaña rusa. Esta etapa ha estado marcada por la opacidad y el hermetismo, por la ausencia de explicaciones acerca de cómo se ha trabajado durante este tiempo. También por los conflictos en diferentes niveles; con Aitor Larrazabal, su mano derecha en los primeros tiempos. También con 'Cuco' Ziganda, al que privó de varios futbolistas esenciales para el Bilbao Athletic de Segunda División y los cedió a rivales directos. Y también ha protagonizado problemas con Gaizka Garitano. Además, durante su estancia, Lezama se ha convertido en un foco de tensión y gresca permanente, con varias familias enfrentadas entre sí, con distintas visiones de cómo se debía desarrollar el trabajo en la fábrica de talentos del Athletic. No obstante, Urrutia nunca le ha dejado de lado, aunque hubo una época en la que el presidente asumió de manera personal la dirección deportiva. Sin embargo, siguió en el cargo, hasta que en noviembre, cuando el expresidente anunció su marcha, también adelantó que Amorrortu abandonaría el club en junio. Pero la victoria del cocinero de Santutxu dejaba sus funciones en manos de Alkorta, por lo que se ha producido una salida cantada.

«Ha sido un verdadero privilegio»

Se cierran 20 años de pertenencia al Athletic en diferentes funciones y en distintos momentos. Primero, como jugador, de 1973 a 1978. Sumó 127 partidos y anotó diez goles. Se coronó, más tarde, en aquella Copa del Rey Sub'19 con un equipo en el que despuntaban Julen Guerrero, Bolo, Suances, Bidaurrazaga y Lambea, entre otros. Fue segundo de Jupp Heynckes entre 1992-94, y tomó las riendas de la primera plantilla tanto en el curso 1994-95 como en 1995-96 por las destituciones de Jabo Irureta y Stepanovic. Entonces, ya trabajaba en los despachos como director deportivo, hasta que en 2001 se marchó. Estuvo en el Eibar, en la Real, como técnico, y fichó por el Atlético, donde contrató a Edorta Murua, a Iago Herrerín y Aritz Solabarrieta. Y en 2011 arrancó su última era, conflictiva, y ayer terminó. «Ha sido para mí un verdadero privilegio poder trabajar para el Athletic y me siento orgulloso. El objetivo de nutrir de futbolistas al primer equipo y, en el camino, formar personas, han sido nuestra bandera», señala en su adiós, y recuerda que ha desarrollado su labor con «ilusión» en el «mejor lugar posible, en la que considera mi casa, Lezama, nuestra escuela y el verdadero baluarte de nuestra filosofía y, por tanto, nuestra identidad».

Noticias relacionadas

 

Fotos

Vídeos