Las lágrimas de Ander Herrera al recordar su último día en el Manchester United

El centrocampista del Athletic aún guarda un sabor amargo de su etapa final en Old Trafford: pasó de ser nombrado mejor jugador del año a ni siquiera recibir una oferta de renovación

A. MATEOS

La etapa de Ander Herrera en Manchester duró cinco años. Allí alcanzó su máximo esplendor futbolístico con 20 goles y 27 asistencias en 189 partidos que le sirvieron para sumar a su palmarés una Europa League, dos Copas y una Supercopa. Aunque el premio que más reconoce su trayectoria como 'red devil' es el otorgado por los fans del United como mejor jugador de la temporada 2016/2017.

Hasta ese momento, Herrera llevaba tres años en Manchester y era un habitual en los esquemas de Louis van Gaal y José Mourinho -entonces técnicos del club inglés-. Pero aquel verano «algo se rompió» para el actual jugador del Athletic. Tras recibir el laureado premio que otorga la afición, Ander esperaba una llamada de los máximos dirigentes del Manchester. Le restaban dos años de contrato y su teléfono no sonó. «Recibí el premio de los fans de mejor jugador del año y el club no me llamó en ese verano para firmar un nuevo contrato. Después de eso, las condiciones cambiaron. Ya no estaba feliz...», afirma en una entrevista con la televisión del United grabada en San Mamés.

La periodista inglesa le pregunta por su sentimiento hacia el club inglés y Herrera afirma estar «agradecido» aunque se sintiese «mal» aquel verano. «Nunca diré una mala palabra. El club es el que permanece, los jugadores se van...», aseguraba.

Herrera recuerda que un año después de aquel verano sí recibió la llamada. Estaba a las puertas de negociar como agente libre y desde el club quisieron tratar de retener al jugador. Pero ya era tarde. Herrera tenía clara su marcha y firmaría meses después por el PSG. La despedida ante su afición fue muy especial para el centrocampista, tanto que Herrera no pudo contener las lágrimas al recordarlo. «Recuerdo el último día en Old Trafford en el campo con mi hija...», contaba el futbolista del Athletic antes de echarse a llorar. Fue tan profundo el llanto que se tuvo que levantar de la silla y abandonar el plató improvisado.