Sarabia y Dani corren por delante de sus compañeros en un entrenamiento sobre un terreno de juego de Lezama cubierto de nieve. / MANU CECILIO

La idea genial de unos visionarios

El proyecto presentado a la asamblea por el presidente Félix Oráa en 1969 sólo pretendía que Lezama fuera un centro de entrenamiento para proteger San Mamés de los rigores del invierno. Y acabó convirtiéndose en una de las escuelas de formación de futbolistas más prestigiosas

Juan Carlos Latxaga
JUAN CARLOS LATXAGA

El diccionario de la RAE define serendipia como el hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual. Podríamos aplicar el término a Lezama. El Athletic encontró su gran tesoro, el corazón que bombea incansable su sangre, cuando en principio estaba buscando otra cosa: básicamente unos campos de entrenamiento para preservar el césp