El Athletic afronta hoy un desafío atlético

Antoine Griezmann y Raúl García./
Antoine Griezmann y Raúl García.

Sumido en una profunda crisis de juego y resultados, busca en el Wanda un triunfo reparador que le devuelva la fe

Robert Basic
ROBERT BASIC

A partir de ahora, no hay tachuelas, solo montañas y ochomiles. Puertos de categoría especial, como el del Wanda Metropolitano, un potro de tortura que un atormentado Athletic debe sujetar, primero, y domar, después. Los rojiblancos están sumidos en una profunda crisis de juego y resultados y buscan renacer en una tierra yerma, donde no han sido capaces de ganar en sus últimas siete visitas. Seis derrotas y un empate es el balance con el que cargan en la mochila, cada vez más pesada e incómoda, que quieren aligerar ante una roca, un Atlético que no hace prisioneros en su campo y que pese a su irregularidad sigue mostrándose como un bloque granítico y, por supuesto, distinguido con la etiqueta de equipo menos goleado de la Liga. En realidad, dan igual sus números, la calidad del rival, las bajas, el cansancio y la 'maldición de Simeone', un verdugo disfrazado de entrenador, porque a los hombres de Eduardo Berizzo solo les vale ganar y tomar así una bocanada de aire fresco que alivie al menos de forma instantánea su prolongado estado de asfixia.

Nadie se imaginaba al Athletic en esta situación al comienzo de la Liga, un equipo que tiró la puerta abajo con la determinación de comerse el mundo y borrar de un plumazo el recuerdo de una temporada ruinosa. Pero el paso de las jornadas le dejó medio desdentado y clavado en la parte baja de la clasificación, donde los nervios empiezan a notarse y la «confianza disminuye», como reconoció el jueves Markel Susaeta. Los rojiblancos llevan casi tres meses sin ganar y, de hecho, solo cuentan con una victoria en su casillero, la que rescataron en el descuento de su debut liguero frente al Leganés. Un botín raquítico al que esta misma tarde los bilbaínos quieren poner remedio en el Wanda, donde un triunfo les daría mucho más que los tres puntos. Al margen de su valor matemático, que como es lógico conllevaría un efecto terapéutico, restañaría las heridas, renovaría el estado de ánimo de una tropa alicaída y mirarían con otros ojos al futuro más inmediato, con otro parón de por medio, tercero de la serie.

El Atlético jugó el martes contra el Dortmund y tiene bajas importantes; el Athletic mastica su ansiedad desde la derrota ante el Espanyol y necesita aliviarla con un resultado positivo. Sabe muy bien que será una misión difícil, una batalla en el sentido literal de la palabra en la que el físico y el carácter prevalecerán sobre la purpurina y la belleza. Los rojiblancos son conscientes de que con Simeone en el banquillo los 'colchoneros' han sido una pared inabordable, a la que solo han sido capaces de tirar abajo una vez en 16 intentonas. ¿El resto? 13 derrotas y dos empates. La única vez que se impusieron a la tropa del 'Cholo' fue en enero de 2013, cuando los entonces entrenados por Marcelo Bielsa pasaron por encima de los atléticos (3-0). Conocen por tanto la dificultad que implica medirse a un acorazado, pero ahora las urgencias son importantes y el pasado no debería importar, sino las ganas y la determinación de hacer un partido redondo ante un rival de campanillas que daría un mundo a los muchachos de Berizzo.

Jornada 12 en el Wanda Metropolitano

Atlético
Entrenador: Diego Simeone | Suplentes: El técnico facilitará hoy la lista de los 18 convocados
Atlétic
Suplentes: Unai Simón (p.s.), Capa, Nolaskoain, Balenziaga, Rico, Unai López, Córdoba y Aduriz (debe descartar a uno)

Altas, bajas, dudas

Simeone tiene bajas significativas y solo dispone de 15 hombres de la primera plantilla, por lo que deberá recurrir al filial. Hoy no podrá contar con Giménez, Lucas Hernández, Savic -el chaval Montero podría formar en el centro de la defensa con Godín-, Koke y Lemar, aunque estará en condiciones de componer un once de plenas garantías. Arriba dispondrá de una dupla temible con Griezmann y Diego Costa, ya recuperado de sus problemas físicos, y por detrás colocará a Thomas, Rodrigo y Saúl. El Atlético no acaba de abrazar la regularidad y de ahí que sus últimos cinco compromisos ligueros se hayan saldado con dos victorias y tres empates. Eso sí, solo ha perdido un encuentro y fue a domicilio frente al Celta. Hoy aguarda a un Athletic agobiado y necesitado y el 'Cholo' avanzó ayer que recela de «hombres experimentados» que combaten en las filas rojiblancas.

Uno de ellos, ahora mismo fundamental, es Raúl García, quien viajó ayer con el equipo pero habrá que ver si estará al cien por cien para saltar al terreno de juego. Ante el Espanyol sufrió un esguince de tobillo y salió del campo con muletas, aunque lleva dos sesiones junto a sus compañeros y Berizzo decidió meterle en el avión. El navarro hizo un esfuerzo por llegar al choque ante su exequipo y ahora queda por ver si será de la partida o, por contra, dispondrá de minutos en la segunda parte. Los que no estarán son el sancionado Dani García y el lesionado Yeray, cuyo puesto será ocupado por Unai Núñez. Todo indicaba que la demarcación del mediocentro sería para Iturraspe, pero una vez más, e incluso con el de Zumarraga fuera de la convocatoria, el 'Toto' tachó su nombre de la lista y le dejó en casa.

Más allá de los nombres, de los que subieron ayer al avión y de los que se quedaron en tierra, el Athletic afronta un reto mayúsculo, fundamentalmente atlético, que tendrá que resolver de manera satisfactoria si quiere irse al parón con otras sensaciones. El estadio es el que es y el rival ofrece pocas incógnitas, más bien certezas, por lo que los rojiblancos no pueden asustarse por pisar un campo de minas. Salvarlo será una tarea de todos, colectiva, y la recompensa es hermosa, reparadora. Ganar en el Wanda daría otro aire al equipo y reforzaría su maltrecha confianza, la suya y la de su entrenador.

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