El Athletic estudia el sueño de sus primeras plantillas para mejorar el rendimiento

Josean Lekue, durante su intervención en Lezama. /Jordi Alemany
Josean Lekue, durante su intervención en Lezama. / Jordi Alemany

El club ha contado con una unidad del sueño para analizar el descanso de sus jugadores: «Es una variable importante», dice el doctor Josean Lekue

Juanma Mallo
JUANMA MALLOLezama

El Athletic estudia el sueño de sus jugadores y jugadoras para mejorar su rendimiento. Lo desveló este viernes en Lezama el jefe de los servicios médicos, Josean Lekue, en la habitual comparecencia en la que habla de estado físico de los futbolistas tras el periodo vacaciones. Como suele ser habitual en los últimos tiempos, el doctor indicó que todos los miembros de la plantilla se han presentado «muy bien», sin ningún tipo de indicencia que se salga de lo habitual. Y aportó una de las novedades que se han introducido para aumentar la productividad de los jugadores en el terreno de juego es el sueño, «la calidad y la cantidad». «Abordamos las variables de redimiento, las evaluamos e intentamos trabajarlas. Nos interesan todas aquellas variables que sea entrenables. Y en el tema del sueño es la que hemos hecho hincapié. La importancia del sueño, tanto en la salud general como en el rendimiento deportivo. Es una variable importante, por la recuperación, y estudiamos formas de mejorar la calidad y la cantidad. Tiene mucho recorrido en el deporte en general», expuso Lekue.

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Pero, cómo se realiza este estudio. Cómo se monitoriza el descanso de los profesionales del Athletic. Existen dos formas, aportó el doctor. La más sencilla. «Con una especie de pulsómetro en la muñeca durante el periodo de sueño, y sacar una serie de conclusiones». Y la más completa. «Hacer un análisis en una unidad del sueño. Hemos tenido la suerte de contar con una unidad del sueño que nos ha servido de soporte. Se monitoriza al paciente y deportista, y se extraen conclusion en plazos de tiempo más importante y con herramientas profundas», señaló Lekue, como uno de los pilares para aumentar la capacidad de la plantilla de Gaizka Garitano.

Eso es uno de los parámetros que, a lo largo del curso, se analiza para que la plantilla pueda ofrecer el máximo potencia sobre el césped. Estos días también se detienen los servicios médicos en otros asuntos, como destacó Josean Lekue. Y, en líneas generales, los doctores se han encontrado con un vestuario en buena forma, y en óptimo estado. «Garantizar la saluda es una forma de construir el rendimiento sobre ella», explicó el médico, que alejó la situación actual con lo que ocurría en el pasado. «En lo que yo puedo decir, los tiempos en los que se llegaba con muchos kilos de más o muy bajos de forma han pasado a la historia. Insisto, en mi experiencia. Aunque acabemos de empezar, la competición interna empezó en los días anteriores. Todos los jugadores se preocupan de que se llegue en las mejores condiciones», reflexionó.

El trabajo individualizado, el futuro

Igual que los servicios médicos y el cuerpo técnico se encargan de que los profesionales ofrezcan el tope de sus cualidades sobre el césped. Y lo hacen con estudios de diversos parámetros como el sueño, y luego un plan de acción con dos vertientes, una general, y una específica. Ahí, consideró Lekue, está el futuro. «Esto camina hacia un trabajo individualizado. Hoy en día, todavía, el trabajo de equipo ocupa mucho mayor tiempo que el individual. Pero, con el paso del tiempo, el trabajo técnico-táctico adquirirá un mayor nivel de individualización, porque nuestros jugadores son diferentes unos de otros. El objetivo es que se expresen conjuntamente para ganar partidos, pero para llegar a ese punto, el trabajo de todo lo que compete a un futbolista adquirirá un perfil individualizado», pronosticó el doctor.

Por cierto, no colocó ningún impedimento a la labor que, futbolistas como Ibai Gómez, realizan en sus vacaciones, con sesiones de trabajo al más puro estilo espartano, como refleja el de Santutxu en las redes sociales. Y es que los tiempos cambian, también en el llamado periodo de «transitorio». «Cada vez somos menos restictivos en ese aspecto. Antes se decía que no había que tocar balón, pero mucho tiempo sin hacerlo luego provoca que cueste recuperar y crea desadaptaciones. Hya que conjugar la exigencia física con la liberación mental y que haya variedad de actividades», explicó.