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Así se enteró Bilbao que la plantilla del Athletic estaba de fiesta: «Estamos locos»

Un directo de Iñaki Williams en redes sociales hizo saltar las alarmas y el festejo 'privado' de los jugadores se convirtió en una celebración con la afición

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Miércoles, 10 de abril 2024, 08:19

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Un directo en el Instagram de Iñaki Williams provocó anoche que más de un athleticzale se vistiese a toda pastilla para sumarse a la improvisada fiesta que los recientes campeones de Copa tenían montada en el centro de Bilbao. Allá por las nueve de la noche, el delantero rojiblanco inició un directo en sus redes sociales donde estaba de fiesta junto a sus compañeros en, lo que se intuía, una calle céntrica de la villa.

Williams, que parecía tener claro lo que sucedería después, estaba desatado. Cogió a Sancet y Yuri del brazo y, mirando a cámara, repitió en varias ocasiones eso de «estamos locos». No tardaron mucho en llegar los primeros athleticzales a la zona.

A partir de ahí se formó una fiesta grandiosa entre afición y campeones que recorrió el centro de Bilbao hasta acabar en Jardines de Albia, casi a medianoche. Sonó la trompeta de Villalibre y la de su 'electrotxaranga', 'Sakatu', y se desató un fiestón en toda regla. Una kalejira que surcó Henao hasta desembocar en un concierto en Albi. El capitán Muniain, desatado, ejerció como maestro de ceremonias.

Entre cánticos, música, gritos de «Athletic, Athletic, Athletic txapeldun!», y una desbordante felicidad, la primera plantilla lo dio todo. Y con ellos, los aficionados, que no se creían lo que veían sus ojos. Estuvo el equipo casi al completo: Dani García, Sancet, Lekue, Unai Gómez, Vivian, De Marcos, Yuri... El que no se dejó ver fue Nico Williams.

Todo eran saltos, cánticos, móviles en alto grabando... El jaleo por el corazón del botxo fue de aupa. Los héroes de la Copa quisieron celebrarlo por todo lo alto como cualquier otro ciudadano anónimo. Lo cierto es que no lo son. Sin esconderse esta vez en un recinto privado, como ocurrió el domingo de madrugada en su hotel de concentración en Sevilla. Lo hicieron en plena calle. A la vista de todos. Una 'bilbainada' en toda regla.

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