El Athletic Juvenil, a un paso de alzarse con la Copa de Campeones

Aimar Peñalver y Álvaro Marín realizaron otra heroica actuación para batir al Betis y ganarse un billete a la final del sábado frente al Barcelona

PERU OLAZABAL

El Athletic Juvenil ya está a un solo paso de un hito insólito en la historia de este club. Los cachorros a las órdenes de Jon Solaun batieron ayer al Betis (1-0) para clasificarse a la gran final de la Copa de Campeones. Un campeonato que todavía no luce en esas vitrinas de San Mamés tan plagadas de trofeos. Los dos mismos nombres propios que resonaron con fuerza en cuartos de final, volvieron a despuntar en esta semifinal. Los prolíficos Aimar Peñalver y Álvaro Marín fueron los grandes culpables de que el cuadro rojiblanco pueda lograr una gesta el próximo sábado ante el Barcelona.

1 Athletic Club

Peñalver; Álex Alba, Duñabeitia, Sollano, Barandalla; Bita (Arenal, min. 85), Santolaya; Vicandi (Palacín, min. 72), Jauregizar (Aimar Peña, min. 72), Ibon Sánchez (Badiola, min. 85); Marín (Santamaría, min. 66).

0 Real Betis

García-Alejo; Vázquez (Álex Fernández, min. 78), Sierra, Félix (Assane, min. 78), Pleguezuelo (Carlos León, min. 84); Enrique, Sorroche (Morillo, min. 70), Dani Pérez; Ortiz, Marcos Fernández y Cantarero (Peregrina, min. 70).

  • Goles 1-0; Marín (min. 60)

El conjunto dirigido por Jon Solaun comenzó mejor plantado los primeros compases de encuentro. Los cachorros, muy ordenados a la presión y con grandes acciones combinativas, salieron más enchufados que su rival. Fruto de esa superioridad, llegó la mejor acción de todo el primer tiempo cuando tan solo habían discurrido cuatro minutos de juego. Aimar Vicandi realizó una buena internada por el costado derecho, brindó un buen pase al interior del área, pero Marín no conectó bien con la pelota y se le marchó el remate desviado.

Sin embargo, el mando de los rojiblancos apenas duró diez minutos. Pronto el Betis se hizo con el peso del partido, dominando todos los aspectos del mismo. El Athletic realizó entonces una gran demostración de cómo defender en campo propio y, a pesar de los constantes intentos de los andaluces, no vio peligrar el empate. Otra historia muy distinta fue el comienzo de la segunda mitad, donde los béticos bombardearon el área una y otra vez. En este punto, volvieron a surgir los mismos héroes que en el partido de cuartos de final.

Aimar Peñalver, al igual que en el partido de cuartos de final, volvió a ser el mejor sobre el verde. Un muro infranqueable que es una nueva demostración de la excelente factoría de porteros que es Lezama. El guardameta navarro realizó la primera de sus tres intervenciones totalmente providenciales para que los rojiblancos siguieran con vida. Solo faltaba que apareciera el goleador de la anterior ocasión, que tampoco faltó a la cita. Cuando se cumplió la hora de choque, Álvaro Marín anotó la única que tuvo con una buena definición al palo contrario, tras recibir un brillante entre líneas de Álex Alba, digno de ser hecho con escuadra y cartabón.

Si podía parecer que este tanto podría dar oxígeno a los de Jon Solaun, todo se torció con la expulsión de Barandalla por doble amonestación, prácticamente acto seguido de dicha diana. El Athletic tendría que aguantar ahora las embestidas del Betis con un hombre menos, lo que parecía una tarea muy ardua. El técnico realizó entonces la mayoría de sus modificaciones para reestructurar al equipo y defender el resultado. Fue en esta última media hora final cuando apareció de nuevo Peñalver con dos parados salvadoras para dar el triunfo a los suyos y hacer definitivamente que su nombre se cuele entre las conversaciones de los aficionados rojiblancos.