San Mamés fue el escenario de la votación en la que ganó las elecciones Jon Uriarte. / p. urresti

El primer presupuesto de Uriarte prevé 5,9 millones de pérdidas tras usar 27 de la hucha

El presidente llevará las cuentas a la asamblea el 26 de octubre, en la que también se examinará el balance negativo de 10,6 millones del año anterior y el impacto del covid de 49,8 desde 2020

Robert Basic
ROBERT BASIC Bilbao

La nueva junta directiva presidida por Jon Uriarte tendrá su primer cara a cara con los socios compromisarios en la asamblea ordinaria programada para el miércoles 26 de octubre en el Palacio Euskalduna, donde el actual equipo de gobierno someterá al juicio de los representantes de la masa social un extenso abanico de propuestas entre las que figuran las relativas a las cuentas de la institución bilbaína. De acuerdo con las cifras avanzadas este domingo por la entidad, el Athletic llevará al cónclave unas pérdidas de 10,6 millones de euros correspondientes al ejercicio 2021-2022 –estas cuentas vienen heredadas– y la previsión de un resultado negativo de 5,9 para la campaña en curso después de echar mano de 27 millones de la hucha de provisiones, es decir, los mismos que en la campaña anterior.

En la asamblea, que está estructurada en torno a 11 puntos del día, los rectores del club explicarán también que el impacto del covid en las arcas rojiblancas ha sido de 49,8 millones desde el estallido de la pandemia en 2020. A pesar de estos números rojos y de un contexto económico desfavorable, el tesorero de la junta, Guillermo Ruiz-Longarte, califica la situación financiera del Athletic como «muy solvente, con una situación absolutamente saneada». Eso sí, detecta «elementos de debilidad» en forma de un «déficit recurrente de 15 millones» anuales, que se dispara por encima de los 30 «al sumar las amortizaciones de los jugadores».

Por eso Ibaigane pondrá en marcha un Plan Estratégico de cara a los próximos cuatro años con el objetivo de equilibrar los gastos y los ingresos de la institución bilbaína. Ruiz-Longarte afirma que han localizado «mejoras de ahorro sobre la situación anterior en todas las áreas del club». En una coyuntura inflacionista, con números que rebasan los dos dígitos, la junta de Uriarte ha decidido subir las cuotas menos de un 1% cuando los Estatutos permiten gravar el carnet con el 50% de la media del IPC de los últimos cinco ejercicios. Será un incremento simbólico, imperceptible.

De acuerdo con los datos facilitados por el club a falta de un mes para la asamblea, el Athletic cerró el ejercicio 2021-2022 con 10,6 millones de pérdidas, de los cuales «3,5 corresponden al impacto del covid y 5,7 a la dotación de provisiones para la cobertura de gastos futuros». Asimismo, el patrimonio neto de la entidad asciende a 103,4 millones mientras que los rojiblancos disponen en tesorería e inversiones financieras a corto plazo de otros 89,3. Ambas cosas –acota Ibaigane– «suponen el 46% y el 40% aproximadamente sobre el total activo del club». En este punto conviene resaltar que los ingresos de explotación de la pasada campaña se fueron hasta los 115,4 millones, 13,5 más en comparación con el mismo período del curso anterior (24%).

Cuentas de la continuidad

Como pasa siempre, la junta entrante nada puede hacer con los números heredados de la directiva saliente. Son los que son y por lo tanto intocables. En lo que sí se puede influir es en la confección del presupuesto propio, en este caso el primero de la 'era Uriarte', aunque el margen de maniobra también es limitadísimo porque el empresario bilbaíno acaba de aterrizar en Ibaigane y el impacto de su gestión está todavía por desarrollar. En cualquier caso, resulta interesante comparar las últimas cuentas de Elizegi con las del ahora presidente: son casi idénticas. Si el anterior mandatario preveía 135 millones de ingresos para la campaña 2021-2022 (137 reales), el actual lo hace también; si el apartado de gastos del restaurador bilbaíno era de 140 millones (148 real), el de Uriarte es de 141; si la inversión en la plantilla deportiva era de 86 millones (87 real), el de Uriarte es de 88. Las diferencias son mínimas, aunque lo justo será buscarlas el año que viene y valorar así la gestión.

Sostienen en Ibaigane que la elaboración de los presupuestos para la campaña en curso está condicionada por un «entorno inflacionario extremo que incide en toda la base de costes del club». Dicen textualmente que «buscamos la mejora progresiva de los ingresos de explotación y un plan de gestión orientado a la contención radical de los gastos de explotación». De ahí que las cuentas 2022-2023 contemplen un «resultado negativo de 5,9 millones» después de un «consumo de provisiones de 27». En este punto, el tesorero de la junta pone en valor el «mantenimiento» de los recursos empleados de la hucha para cerrar la campaña con cinco millones en pérdidas, «un reto importante».

Ibaigane mandó un mensaje de tranquilidad desde la convicción de que la situación económica del Athletic «es muy solvente», primero, y de que será capaz de subir los ingresos, después. Además, prometió que trabajará sin descanso en la «contención de la estructura de gastos». Así lo resumió Ruiz-Longarte: «Trataremos de revertir la situación en el menor tiempo posible. Hemos venido a transformar el club».