El Athletic necesita a sus referentes

Iñigo Martínez y Yuri, las dos grandes contrataciones del Athletic en el mercado, están lejos del rendimiento que mostraron en la Real y en el PSG. /Luis Ángel Gómez
Iñigo Martínez y Yuri, las dos grandes contrataciones del Athletic en el mercado, están lejos del rendimiento que mostraron en la Real y en el PSG. / Luis Ángel Gómez

Jugadores como Iñigo Martínez, Yuri, Muniain y Raúl García estuvieron en Ipurua muy por debajo del nivel deseado

Igor Barcia
IGOR BARCIA

Pocas veces un empate fuera de casa habrá dejado un sabor tan amargo y unos síntomas de preocupación tan elevados como los que dejó el Athletic en Ipurua. La imagen y el juego de los de Eduardo Berizzo indigestaron la tarde noche dominical y el lunes a los aficionados rojiblancos que siguieron en directo o por televisión el derbi frente al Eibar. La forma de vivir los minutos de descuento por parte rojiblanca evidenció el premio que suponía sumar un punto en Ipurua de un grupo que se vio minimizado por el rival. Y eso que Berizzo formó con un equipo de garantías, donde se alinearon ocho de los once futbolistas con más minutos del curso. Salvo el reemplazo de Herrerín por Simón, la presencia de Aduriz por Susaeta, y de Unai López por el convaleciente Beñat, en Ipurua se dio cita el grupo de confianza de Berizzo.

Sin embargo, resulta paradójico que a medida que el entrenador argentino ha ido perfilando su bloque, el Athletic ha involucionado en su juego hasta ofrecer el rendimiento del domingo en Ipurua. De hecho, Iago Herrerín se convirtió en el futbolista número 23 en disputar uno de los ocho encuentros oficiales de la temporada, y se convirtió en la única noticia positiva del Athletic en Ipurua junto al rácano empate. Berizzo ha probado con casi todos los jugadores de su plantilla y ha armado un grupo en el que Simón, De Marcos, Yeray, Iñigo Martínez, Yuri, Dani García, Beñat, Susaeta, Raúl García, Muniain y Williams están en los 400 minutos o más, y en seis al menos de los ocho partidos disputados -salvo Beñat, con 5-.

Raúl García nunca se esconde y en Ipurua trabajó para frenar al Eibar, pero apenas pudo aportar en el juego ofensivo.
Raúl García nunca se esconde y en Ipurua trabajó para frenar al Eibar, pero apenas pudo aportar en el juego ofensivo. / Luis Ángel Gómez

Sería lógico pensar que tras las probaturas, con el once titular perfilado y con continuidad de partidos y minutos, el juego del Athletic de Berizzo se mostrara engrasado y cada vez más cerca del ideario del técnico de Cruz Alta. Y ha sucedido todo lo contrario. Tras los destellos del Villamarín y el Camp Nou, el juego del Athletic se ha enmarañado hasta convertirse en un borrón. Y lo peor, según se ha podido ver en los dos últimos derbis, es que los futbolistas llamados a tirar del grupo, a marcar las diferencias, son los que peor rendimiento han ofrecido en ambos encuentros.

Poco rendimiento

Tanto frente a la Real como el Eibar, dos de los futbolistas llegados a Bilbao a cambio de una millonada demostraron estar muy lejos de la calidad que se les presupone. Iñigo Martínez, que en los dos partidos ha quedado marcado por el VAR y sendos penaltis, está muy lejos del nivel de central de primera fila, llamado a formar parte incluso de la lista de convocados de Luis Enrique para La Roja. Quizá los problemas físicos hayan pasado factura al de Ondarroa y le esté costando más de lo esperado llegar a su mejor nivel, pero Iñigo Martínez está llamado a liderar la defensa y no a rendir como en Ipurua, donde mostró lagunas y dudas.

Yuri Berchiche es un caso similar al de Iñigo. Tras ofrecer un rendimiento brillante en la Real -fue considerado el segundo mejor lateral zurdo de la Liga hace dos cursos-, mantuvo su buen nivel con el PSG, y el Athletic, tras pagar 24 millones por él, esperaba que el de Zarautz convirtiera el costado izquierdo en una autopista que surtiera de balones a Williams y compañía. Sin embargo, Yuri ha aportado poco a nivel ofensivo y en defensa está evidenciando lagunas como frente a Orellana, que le volvió loco en Ipurua.

Por delante, Raúl García es otro de los futbolistas que deben sostener a este Athletic. Al navarro no le puede achacar falta de compromiso ni trabajo, pero lo cierto es que está aportando menos de lo que se le espera de su calidad a nivel ofensivo, y bien que lo nota un equipo muy justo de recursos ofensivos. Si a esto se le suma que el futbolista más brillante en este inicio de campaña como es Iker Muniain se queda a oscuras y totalmente superado por la presión, el ritmo y el empuje del Eibar, da como resultado el partido que perpetró el Athletic en Ipurua y que ha dejado a la afición temblando, y deseando de que llegue el duelo de mañana en Vallecas y que lo sucedido el domingo haya sido un mal sueño.

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