El Athletic sabe que el colista es una trampa

Jugadores del Athletic se entrenaron ayer a puerta cerrada y hoy lo harán con el público en las gradas de Lezama./juan echeverria
Jugadores del Athletic se entrenaron ayer a puerta cerrada y hoy lo harán con el público en las gradas de Lezama. / juan echeverria

«Este Huesca no tiene nada que ver con el de la Copa», advierte San José sobre un rival que encadena dos victorias y tres jornadas sin encajar un solo gol

Robert Basic
ROBERT BASIC

Para que una trampa lo sea, el otro, el que supuestamente tiene que caer en ella, debe desconocer su existencia. Y no es el caso del Athletic. Los rojiblancos saben que el disfraz de colista del Huesca es un engaño y por eso irán a El Alcoraz con toda la precaución del mundo. El factor sorpresa queda descartado y el exceso de confianza es un lujo que los hombres de Gaizka Garitano no pueden permitirse, y menos en un partido que además de los tres puntos les daría el salvoconducto hacia la zona templada de la tabla, donde la vida se ve con otros ojos y no hace frío. El equipo es consciente del peligro de un rival necesitado al extremo y que ha tomado oxígeno en las últimas tres jornadas, en las que no ha perdido y tampoco ha encajado goles –dos triunfos y un empate–. Los oscenses ya no son lo que eran, un saco de golpes que se descolgaba con el primer directo. «Este Huesca no tiene nada que ver con el de la Copa», advirtió ayer Mikel San José, quien quiso pinchar así la burbuja del doble 4-0 que los bilbaínos endosaron a los aragoneses en el torneo copero. «Ganar no es fácil. A nadie», recordó.

El Huesca estaba prácticamente desahuciado y entonces Francisco, su entrenador, modificó el esquema defensivo. Decidió jugar con tres centrales y dos carrileros y los oscenses agradecieron el cambio de dibujo. Tanto es así que empataron con la Real Sociedad en Anoeta (0-0), golearon en casa al Valladolid (4-0) y salieron victoriosos de Girona (0-2). «Ahora tienen un sistema diferente, una forma de competir diferente, futbolistas nuevos, confianza. Están en su mejor momento de la temporada y se juegan su futuro en Primera», expuso San José. El Athletic aún pisa suelo minado, a solo cuatro puntos de la franja roja de la tabla, pero una victoria el lunes le daría alas y le permitiría volar con fuerza hacia tierras más tranquilas. «La situación en la que estamos no es la que queremos. Sumar de tres en tres en una Liga tan igualada te permite dar pasos adelante. Ganar te impulsa –subrayó el mediocentro–, pero sin perder nunca la perspectiva de dónde estamos y de dónde venimos».

«El Huesca está en su mejor momento de la temporada y se juega su futuro en Primera»

El Athletic viene de una travesía en el desierto y de pasar miedo. Miedo de verse tan abajo, en el descenso, incapaz de ganar a nadie en 13 jornadas y de metabolizar un modelo que acabó llevándose por delante a Eduardo Berizzo. Gaizka Garitano se disfrazó de bombero y empezó a apagar el incendio, del que ahora quedan apenas rescoldos. Todavía humean y conviene enfriarlos definitivamente y poner tierra de por medio con el abismo. «Desde el primer partido en Huesca (de Copa) se vio lo que iba a ser este equipo: ordenado, que no pierde su sitio, justo lo contrario de lo que veníamos haciendo», explicaba San José. «Ahora tomamos pocos riesgos, cuando tenemos que jugar en largo lo hacemos sin problemas y si hay que juntarse, nos juntamos. Son modelos muy distintos», dijo sobre las propuestas del 'Toto' y del deriotarra, sin desmerecer ninguna.

«No toman riesgos»

Los rojiblancos han ensayado esta semana ataques contra una defensa de cinco, aunque ya saben lo que es jugar contra zagas de tres centrales. Se han medido a Girona, Betis y Sevilla y no les ha ido nada mal –dos victorias y un empate–, pero San José avisa que cualquier comparación con el conjunto oscense sería una imprudencia, un error. «Es el mismo sistema, pero ellos, el Huesca, han cambiado mucho. Los tres equipos anteriores manejan el balón y avanzan mediante la posesión, pero estos son totalmente diferentes. Se juntan más abajo y buscan la contra. Cuando tienen el balón no corren riesgos y optan por un fútbol directo. Gallego, su nuevo delantero, les da mucho en ese sentido y les funciona». Los bilbaínos viajarán con la lección aprendida y tocará ponerla en práctica.

«Ganar te impulsa, pero sin perder nunca la perspectiva de dónde estamos y de dónde venimos»

Saben que pelearán por tres puntos vitales y que deberán arrebatárselos a un grupo que ha vuelto a creer en los milagros. «Están en una buena dinámica y se han quitado la presión de verse abajo. Han fichado jugadores que les dan buen rendimiento y están con confianza. Sabemos de la importancia del partido y tenemos que demostrarla en la manera en la que salgamos al campo», avanzó el navarro. Eludió marcarse objetivos a largo plazo y solo pidió ir a Huesca y volver con todo el botín. Luego ya se verá. «Es una Liga muy apretada y entre las posiciones UEFA y el descenso estamos muchos equipos. Sin perder la perspectiva de dónde estamos hay que apretar para seguir sumando».

«Nos daban por muertos y el equipo está muy vivo», dice Moi Gómez

Moi Gómez no arroja la toalla y asegura que el Huesca peleará hasta el final para quedarse un año más en la élite. «Nos daban por muertos y este equipo está muy vivo», sostiene el jugador oscense, quien aguarda con impaciencia el choque del lunes. «Los dos equipos llegamos en un buen momento. El Athletic hizo el otro día un buen partido contra el Barça y nos va a poner las cosas muy difíciles. Atrás son muy serios, pero nosotros tendremos nuestras opciones arriba», manifestó el centrocampista, autor de dos goles y cuatro asistencias.

El valenciano aseguró que el duelo ante los rojiblancos «vuelve a ser una final, pero es que en la situación en la que estamos cada partido es importantísimo para nosotros. Hay que seguir con esta racha y con la buena dinámica de las últimas semanas. En El Alcoraz se nos tienen que escapar muy pocos puntos de aquí al final de Liga». Destacó la solidez defensiva experimentada en las últimas tres jornadas y se felicitó porque «estamos siendo más contundentes en las dos áreas, que es lo que nos faltaba».